Foto: Juan Carlos Pérez para LÍDERES Pantalones, pantalonetas, camisetas e interiores son parte de la oferta de los comerciantes de Pelileo que llegan a Santo Domingo.

Pantalones, pantalonetas, camisetas e interiores son parte de la oferta de los comerciantes de Pelileo que llegan a Santo Domingo. Foto: Juan Carlos Pérez para LÍDERES

Bolívar Velasco
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La oferta de Pelileo llega a Santo Domingo

14 de octubre de 2016 07:15

Los textileros de Pelileo que venden en Santo Domingo no se desanimaron cuando les pidieron desalojar unos terrenos que son espacios verdes en esta ciudad.

Luego de tres años de ofertar su producción en un predio de cerca de 1 200 metros cuadrados, ubicado en el baipás Quito-Quinindé, debieron retirarse porque el Municipio dispuso que no podían seguir en ese sitio reservado para la flora y el esparcimiento.

Eso sucedió hace nueve meses, pero los microempresarios se organizaron para comprar unos terrenos a unos 200 metros de sus antiguos locales.

Los 250 comerciantes vendían las prendas de vestir mientras la nueva construcción de 3 000 metros cuadrados tomaba forma, frente al complejo Ramia.

Al momento, el local está avanzado en un 90% y cuenta con espacios mejores organizados y divisiones más estéticas, que incorporan corredores suficientes para los clientes. Además, dispone de un parqueadero y un patio de comidas.

El presidente de la Asociación de Comerciantes y Productores Ecuatextil Pelileo, Noé Chiriboga, señala que la idea de este proyecto es demostrar que la perseverancia arroja sus frutos tarde o temprano.

Este dirigente recuerda que también fueron parte de los comerciantes que improvisaban puestos en las calles de esta urbe.

Hace 15 años realizaron los primeros viajes desde Pelileo a Santo Domingo, con la intención de facilitar su producción a otros comerciantes de la región.

“Desde esos años anhelábamos contar con un espacio fijo y hoy es una realidad”, asegura Chiriboga.

El mentalizador de la flamante feria, José Garcés, explica que con esfuerzos se reunieron USD 100 000 para la compra del nuevo terreno. Luego cada socio aportó con USD 1 300 para la construcción y los acabados finales. “Este local es de todos, cada quien es dueño de un poquito, aunque los compañeros en promedio ocupan seis metros cuadrados”.

La apuesta de Ecuatextil Pelileo también es mantener presencia en el mercado bajo el mismo concepto que en su natal Tungurahua.

De hecho, los comerciantes que llegan a la provincia Tsáchila son fabricantes directos en Pelileo y por eso el costo de las prendas se entrega “a precio de fabricante para el consumidor final”.

Por ejemplo, el mismo jean que en Pelileo cuesta USD 15 tiene igual precio en Santo Domingo de los Tsáchilas, agrega Garcés.

El catálogo de productos es variado, aunque la mayor parte está compuesto por pantalones, pantalonetas, camisetas, interiores...

Según la Dirección de Mercados y Comercio del Municipio de Santo Domingo, la feria de Pelileo atrae cada semana a 4 000 personas de Esmeraldas, Manabí, Quevedo, Guayas y Pichincha. Son comerciantes que llegan en busca de mercadería al por mayor.

Enrique Muñoz, dueño de una boutique en Esmeraldas, señala que el establecimiento es estratégico y eso le permite ahorrar tiempo y recursos.

“Ir a Pelileo me representa un viaje de ocho horas, mientras que a Santo Domingo lo hago en menos de dos horas y media. Al final eso influye en el precio de la prenda de vestir”.
Una de las estrategias de los comerciantes de Pelileo es abrir sus locales a partir de las 20:00 de cada viernes. La jornada de negocios se extiende sin interrupción hasta las 13:00 del sábado.

El presidente de la Asociación Ecuatextil Pelileo, Noé Chiriboga, cuenta que eso permite que los comerciantes de otras provincias se organicen y viajen la tarde del viernes hacia Santo Domingo.

Entonces, en la noche compran y al siguiente día retornan temprano y abren sus negocios con normalidad.

La logística es otra clave. Los fabricantes de Pelileo arriban con su mercadería a las 18:00 de cada viernes. Lo hacen en tres grandes camiones, cinco buses y unas 100 camionetas.
El promedio de venta de cada textilero varía conforme al volumen de prendas que se pongan en las perchas y estanterías.

Chiriboga explica que los ingresos pueden ser de USD 1 000 hasta 20 000 por los dos días de feria.

Las ventas son directas tanto al por mayor como por menor y los revendedores no tienen lugar en la feria de Pelileo.