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La oferta, los servicios y los clientes aumentan en el verano

Con el último día de clases, los estudiantes dejan atrás los cuadernos, las tareas y los uniformes de escuelas o colegios. Los compañeros de clases se desean lo mejor para las vacaciones y esperan verse en septiembre. El verano está en su máximo esplendor y los cursos vacacionales o academias abren sus puertas para dar la bienvenida a niños y adolescentes.

Sunset Racquet Club, en el norte de Quito, lleva 20 años ofertando campamentos vacacionales para menores de 4 a 15 años. Las actividades que ofrece este centro son: natación, teatro, fútbol, artes plásticas, entre otras.

Mario Villacreses es el gerente del sitio y explica que ofertaron el servicio del campamento por las vacaciones quiteñas; pero el resto del año, los padres pueden optar por inscribir a sus menores en actividades como la equitación, racquetball o squash. Aunque en vacaciones hay un incremento del 40% de inscritos.

Para el verano 2012, Sunset puso a consideración dos horarios. Los niños podían estar de 09:00 a 13:00 por USD 155 y con transporte puerta a puerta, se cobró un extra de USD 10. Por otro lado, los padres pueden optar por el horario de 09:00 a 16:00, con almuerzo incluido a USD 185, más IVA y 10 con transporte.

El verano también ‘calienta’ el negocio de Paulina Monroy. Ella maneja Najlah, una academia de danza árabe en el norte de Quito y confiesa que julio y agosto son sus ‘navidades’. En los otros meses del año ofrece clases, pero solo las dicta en las tardes. Sin embargo, en verano, dobla su turno y su horario de entrada, a la academia, es a las 08:30 y de 20 ó 30 estudiantes, puede duplicar. Sus clientas tienen entre13 y 20 años.

Rolando Jiménez es el formador deportivo de la escuela de Liga de Quito del valle de Los Chillos. La escuela de fútbol funciona todo el año y cuesta USD 30 al mes, pero en vacaciones la oferta se incrementa con más actividades deportivas como música, tareas de granja, entre otras.

“Permanentemente tenemos 180 niños, pero en vacaciones la cifra sube a 300; con edades desde los 4 hasta los 18 años. El curso cuesta USD 210, incluye uniformes, un balón, excursiones al Antisana y al Cotopaxi, etc.”.

Según Jiménez, cada año el 50% de los chicos repite el curso vacacional porque les gusta. “Acá formamos en deportes, pero también en la parte personal, en valores”. La escuela de fútbol, en vacaciones, tiene 12 instructores, pero el resto del año, el número es de ocho. Las clases son de lunes a viernes de 09:00 a 13:00.

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