Bernarda Martínez y Andrés Abad abrieron en marzo pasado el local de Hola Color, en la capital azuaya. Foto: Giovanni Astudillo / LÍDERES

Bernarda Martínez y Andrés Abad abrieron en marzo pasado el local de Hola Color, en la capital azuaya. Foto: Giovanni Astudillo / LÍDERES

Redacción Cuenca (I)
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La papelería de bodas exclusiva es su oferta

15 de junio de 2016 09:07

Su propuesta es innovadora. Los esposos Andrés Abad y Bernarda Martínez abrieron en marzo pasado su local Hola Color en Cuenca, que ofrece papelería de bodas con un nuevo concepto.

Mientras organizaban su matrimonio hace 10 años encontraron servicios especializados para comida, vestidos, decoración…, menos para las invitaciones. El año pasado, al buscar opciones para invertir en un negocio encontraron que esa necesidad aún no estaba cubierta.

Según Abad, los locales que ofrecen las tarjetas de invitación no se adaptan a los gustos y preferencias de los novios sino que estos deben escoger entre alternativas ya establecidas.

La propuesta de Hola Color es personalizar las invitaciones y crear una suerte de marca de cada boda. Para cumplir ese objetivo, Martínez y Abad conversan con las parejas para obtener información de los gustos en diseños y colores, el sitio donde será la fiesta y su estilo (local pequeño, grande o una hacienda familiar), edades, hora, entre otros detalles.

Con ello, se encuentra lo relevante para los futuros esposos y se elabora una propuesta personalizada, señala Martínez, comunicadora social con experiencia en el ámbito corporativo, que se encarga de la parte creativa. Abad, por su parte, es diseñador especialista en medios impresos y se encarga del área productiva en Hola Color.

La pareja tiene un catálogo que es una base para mostrar los estilos en los que se podría trabajar, pero no es una camisa de fuerza porque la papelería debe ser exclusiva. En ese mostrario, que están en su sitio web y en el local, se puede apreciar los formatos, tipos de papel y más detalles.

Esa oferta le interesó a Cristian Rincón para su matrimonio. Según él, el servicio es puntual y de calidad. “Son perfeccionistas en los detalles... Tenía una idea, pero ellos implementaron el resto”.

La papelería de bodas, que se puede extender a otras celebraciones, incluye las tarjetas de invitación y agradecimiento, menú que sirve para decorar la mesa, “que es una tendencia en los eventos importantes”, dice Martínez.

También, se acostumbra papelería para que los invitados tengan sus puestos asignados en la recepción y para los accesorios como cajas de tortas y dulces o papeles y recuerdos. Otras opciones son los sellos de caucho y lacre, que es una cera que se pone en el sobre y que era una tradición de la realeza. Tienen un signo o las iniciales de los novios.

El parte más económico que incluye la invitación, sobre y tarjeta de agradecimiento cuesta USD 2,80 y el más completo hasta 5. Los valores varían según el número de invitaciones, señala Abad.

Tienen tres eventos por mes, entre bodas, confirmaciones y primeras comunicaciones. Además, más de 100 cotizaciones para eventos hasta diciembre próximo, la mayoría de clientes de Guayaquil, Quito, Cuenca y Machala.

La inversión inicial en el negocio alcanzó los USD 35 000 en equipos, desarrollo de prototipos, búsqueda de formatos para optimizar el papel, investigación de mercado y otros rubros.

Un producto web
La innovación. 

Este mes lanzarán un nuevo servicio, que consiste en una web para cada una de las bodas, es decir personalizada con su propio dominio y el mismo estilo de la papelería escogida. Será una oferta adicional y opcional.

Los servicios. En cada web personalizada, los novios podrán enviar invitaciones digitales a familiares y amigos en el extranjero. Además, se podrá subir las fotos de la boda e información complementaria como croquis del local...