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Los pastos cultivados son la mitad de los suelos

En la última década se mantiene una constante en el uso de los suelos para labores agropecuarias. Los pastos cultivados, es decir, las áreas destinadas para ganado de toda clase, ocupan prácticamente la mitad de los suelos, según las cifras que presentó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Así, en el 2011, el 47,76% de los suelos para labores en el campo correspondió a pastos cultivados; un año antes, el porcentaje fue 46,69%; es decir, hubo un incremento de poco más de un punto. Desde el 2002 hasta la fecha, el porcentaje de uso es similar hasta el año pasado.

Le siguen en porcentaje los suelos de pastos naturales, pastos cultivados y cultivos transitorios y barbecho. No obstante, la superficie de labor agropecuaria en el 2011 fue de 7,1 millones de hectáreas, 1,8% menos que en el 2010.

En cuanto a los cultivos permanentes de mayor producción se puede mencionar al banano, la caña de azúcar, el plátano y a la palma africana como los principales. Mientras que en los cultivos transitorios se destacan el maíz duro seco y el arroz, según las estadísticas oficiales.

Los especialistas consultados dicen que el uso de los suelos en el país se hace de manera ineficiente. Esto, porque no hay estudios de suelo y porque no se conocen las necesidades específicas de los cultivos. Como consecuencia el suelo termina ‘envenenado’ por el exceso de nutrientes, se desgasta y la productividad baja.

Para Wilson Hidalgo, de la Asociación de Fabricantes de Alimentos Balanceados, en el Ecuador no se aprovecha el suelo en su totalidad. Cita como ejemplo que en el caso del maíz, la producción sirve para cubrir el mercado local, pero el país podría exportar. “No llegamos a hacer envíos al extranjero por falta de decisión del Gobierno. Además, los productores no cuentan con financiamiento, faltan créditos blandos para cosechar y tener sembríos certificados”.

Para Hidalgo, esto es una responsabilidad compartida entre el Gobierno y los productores privados.

Una opinión similar sobre el uso de los suelos es la de Ángel Pérez, gerente de Negocios Pecuarios de Bioalimentar. Él señala que la tierra productiva se puede dinamizar con mayor inversión y con políticas que incentiven a los agricultores y ganaderos. “Así se puede mejorar el uso de la tierra e incrementar la producción agropecuaria del Ecuador”.

Las alternativas para el manejo agrológico de los terrenos están en la rotación del suelo, el uso de abonos orgánicos y cultivos que ayuden a mejorar los suelos como el fréjol o soya. Esta es la opinión de John Franco, director de las carreras agropecuarias de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (UCSG), como soluciones para el problema del mal manejo de los suelos en el Ecuador.

Para Franco, se han detectado problemas serios en los suelos debido al abuso de agroquímicos y fertilizantes, en especial en el Litoral. Dice que esta situación es común en cultivos como el arroz, en donde los procesos de siembra son continuos. “Faltan mejorar las prácticas agrícolas para restituir de forma adecuada los nutrientes del suelo y no saturarlos”.

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