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Tres  socias de Tusa Gabal : Rebeca Quinche,  Germania Pozo y Patricia Lloré. Ellas  atienden por turnos el almacén comunitario. Foto: Francisco Espinoza para LÍDERES

Tres socias de Tusa Gabal : Rebeca Quinche, Germania Pozo y Patricia Lloré. Ellas atienden por turnos el almacén comunitario. Foto: Francisco Espinoza para LÍDERES

Un grupo de mujeres realiza prendas de lana con íconos de la cultura Pasto

25 de julio de 2016 12:42

Desde hace seis años 15 mujeres de San Gabriel, en Carchi, se unieron para que el tejido de lana no se pierda. Paralelamente se plantearon rescatar en las confecciones manuales los íconos de la cultura Pasto.

Así nació la Asociación Tusa Gabal, dice su presidenta, Patricia Lloré. En el 2010 el gremio instaló un taller-tienda que funciona en la Casa de las 7 Puertas.

Se trata de un inmueble patrimonial, de propiedad del Municipio de Montúfar, situado en la céntrica calle Los Andes.

La idea, además, era que se valore la mano de obra de las tejedoras, explica Lloré. Antes, estas mujeres confeccionaban prendas de lana de oveja para varias empresas exportadoras.
Por eso, el cabildo local emprendió en labores de capacitación y de ayuda logística, que permita dar un valor agregado a este oficio.

Lo hicieron a través de dos proyectos de Fortalecimiento de las Capacidades de los Artesanos de Montúfar y de Economías Creativas, explica Darwin Enríquez, técnico de Patrimonio del Cabildo.

Este plan contó con la ayuda financiera de la Articulación de Redes Territoriales de la Prefectura del Carchi, el Gobierno Vasco (España) y la Fundación Tecnalia.
Esta última entidad aportó con USD 9 000 para la adquisición de materia prima, mobiliario y maquinaria, explica la dirigente.

Con los fondos de la Prefectura, en cambio, compraron dos máquinas de costura industrial, que son para las socias que confeccionan manteles y cortinas.

En el local, sobre estanterías de madera y maniquíes, se exhiben una variedad de modelos de sacos, gorras, bufandas, ponchos, ternos para recién nacidos...

En varias de ellas resaltan figuras de monos, el Sol Pasto, entre otros. Este último identifica a este pueblo preincásico que ocupó los territorios del norte del actual Ecuador y del sur de Colombia.

Esa iconografía ancestral, que luego la trasladaron a moldes, la aprendieron en una capacitación que les facilitó el arqueólogo Cristóbal Landázuri.

La mayoría de hábiles artesanas heredó los primeros diseños y puntadas de madres y abuelas.
Entre las socias resalta la destreza de María Nelly Nastar y Germania Pozo. Nastar, nacida en Ipiales, Colombia, y radicada desde hace tres décadas en San Gabriel, perfeccionó los secretos del tejido en la escuela.

Estas artesanas pasan la mayor parte del día urdiendo prendas, que luego serán comercializadas en el almacén comunitario.

Las tejedoras ponen la materia prima y la mano de obra. Eso garantiza que el 90% del valor de cada prenda vaya al bolsillos de las artesanas. El resto es para el funcionamiento de la organización.

Desde el año pasado, se implementó en la tienda el servicio de venta de lana antialérgica, que tiene mayor acogida. Las artesanas también comparten su conocimientos sobre las diferentes técnicas con los visitantes.

La Asociación Tusa Gabal ha diversificado sus servicios. Actualmente, en Montúfar, capacita a mujeres ecuatorianas y colombianas. Por esta actividad, el Cabildo le pagó USD 7 200.
Mientras que, en los poblados fronterizos de Chical y Maldonado, en el noroccidente de Carchi, el grupo asesora sobre cómo iniciar una microempresa. Trabajan con el apoyo del Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio.

Por ahora, esperan ampliar el mercado para la venta de sus artesanías. De acuerdo a Lloré cuatro prendas estarán en el catálogo del Instituto Nacional de Economía Popular y Solidaria.