Vanessa Vargas tiene un sembrío de piña desde hace un año y medio. En un par de meses espera cultivar unas 10 000 frutas para comercializarlas en los mercados de Milagro, Guayas. Foto: Mario Faustos / LÍDERES

Vanessa Vargas tiene un sembrío de piña desde hace un año y medio. En un par de meses espera cultivar unas 10 000 frutas para comercializarlas en los mercados de Milagro, Guayas. Foto: Mario Faustos / LÍDERES

Redacción Guayaquil  (I) [email protected]
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La producción de piña está en una etapa de contracción

26 de abril de 2015 14:51

Cultivos. La superficie cosechada de piña creció del 2005 al 2010 un 6,4%. Sin embargo, los precios que se pagan a los productores desincentivan la actividad.

El refrán popular que reza: “No se llevan piñas a Milagro”, ha marcado la identidad de este cantón del Guayas durante décadas. Guayas es la provincia que más se destaca con 82 000 toneladas, equivalente al 65% de la producción nacional, según un informe realizado en el 2013 por el Ministerio de Agricultura (Magap).

Aunque en el centro de la ciudad de Milagro, un monumento a esta fruta cítrica le recuerda a los visitantes la importancia del cultivo de la piña en el cantón, quienes se dedican a esta actividad agrícola coinciden en que cada vez es menos rentable el negocio. De ahí que la producción en la zona ha menguado en los últimos años.

De acuerdo con un estudio del Ministerio de Coordinación de la Producción, Empleo y Competitividad elaborado en el 2011, uno de los principales problemas de esta actividad es que las plantaciones requieren inversiones altas y el tiempo que toma cultivar la fruta se extiende hasta por dos años. En consecuencia, las inversiones tardan en recuperarse.

El costo total para producir una hectárea de piña en el año 2013 fue de USD 18 285, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura. Este monto está relacionado con la utilización de un sistema tecnificado de siembra, utilizando la variedad ‘MD2 para exportación’, cuya densidad es de unas 60 000 plantas por hectárea. En la estructura de costos, el 44,98% se destina a la siembra.

Vanessa Vargas tiene una plantación en el recinto San Antonio en este cantón, de la que espera cultivar unas 10 000 piñas. Por dos años de trabajo en esas tierras, ella espera que su ganancia sea de unos USD 1 000, “por lo menos para recuperar lo que se invierte en controlar las plagas”.

La productora cuenta que los intermediarios y el intenso sol de esta época en el Litoral son una traba para obtener más rentabilidad de lo que se invierte en cada plantación. “El sol muy fuerte hace que se queme la piña; tenemos que taparla, quemada ya no pagan bien por esa fruta”, explica.

Mariana Cruz también tiene una plantación más pequeña en ese recinto. Esta madre de familia milagreña plantó 3 500 matas en diciembre pasado, y asegura que la inversión en urea es fuerte en épocas calurosas para evitar que las plantas se dañen a mitad de crecimiento. “Hay que estar pendiente, un costal de urea nos cuesta USD 60”, dice.

Con respecto a los intermediarios en la cadena de comercialización, Vargas sostiene que al no existir una regulación oficial de precios, estos son impuestos por los mayoristas. Por una docena de piñas el productor suele pedir USD 10 en promedio, para recuperar las inversiones en mantenimiento del cultivo. Pero los mayoristas actualmente están pagando de USD 7 a 8, en este cantón.

Como Cruz y Vargas, en este recinto, quienes tienen plantaciones comparten espacio con otros cultivos en la tierra, como cacao, maíz y banano, principalmente.

La situación del sector se refleja también en las cifras de exportación que han caído en los últimos cuatro años. En el 2011, se exportaron 88 713 toneladas aproximadamente, mientras que el año pasado, la cifra fue de 57 380.

Katherine Ubilla, gerenta administrativa de la empresa Hubimeza, que exporta frutas tropicales, cuenta que hace dos años dejaron de exportar piña. Para esta empresa, en cambio, “los altos costos en la mano de obra hicieron que el negocio sea menos rentable”.

“La decaída es evidente en las calles de Milagro. Hay menos vendedores de piña; antes, se encontraban por todas partes. Por eso la Alcaldía está trabajando en un programa para reactivar la producción de la fruta y presentarla como parte de los atractivos turísticos”, comenta Trudis Santos, del departamento de Turismo del Municipio local.

El primer paso, cuenta Santos, fue realizar una feria gastronómica en torno a la piña, en conjunto con la Prefectura del Guayas.

Unos 19 participantes, entre emprendedores, propietarios de restaurantes y productores de la fruta se citaron el 19 de abril para ofrecer productos elaborados con piña, como rompope, ‘cheesecake’ y otras recetas.