Vanessa Barbery fue una de las expositoras en la charla Moving Forward, un encuentro de empresarias ecuatorianas que se desarrolló en julio pasado, en Guayaquil. Fotos: Mario Faustos / LÍDERES y archivo particular

Vanessa Barbery fue una de las expositoras en la charla Moving Forward, un encuentro de empresarias ecuatorianas que se desarrolló en julio pasado, en Guayaquil. Fotos: Mario Faustos / LÍDERES y archivo particular

Washington Paspuel  (I) [email protected]
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Las pymes tienen en Vanessa Barbery a una socia llena de ideas

2 de agosto de 2015 15:02

Vanessa Barbery es guayaquileña y dirige una firma de marketing digital que acoge a pymes. Es una de las fundadoras de la Asociación de Jóvenes Empresarios.

Su primera venta la hizo a los siete años, cuando todavía estaba en la escuela. Vannesa Barbery ya no recuerda lo que le vendió a sus compañeros de clases, pero está segura de que ese fue uno de sus primeros pasos en el mundo de los negocios.

Esta guayaquileña, que el próximo 8 de agosto cumplirá 25 años, es la presidenta de la firma Digimarketing, especializada en mercadeo digital; también es directora de dos organizaciones de jóvenes empresarios, la Cámara Júnior de Comercio de Guayaquil y la Asociación de Jóvenes Empresarios del Ecuador (AJE).

Barbery no se mantiene quieta. Sus tareas profesionales, que por lo general terminan pasadas las 22:00, transcurren entre reuniones con clientes, cursos de capacitación, charlas de liderazgo empresarial o creando nuevas estrategias de mercadotecnia que se verán plasmadas en redes sociales, blogs y portales web.

En el negocio de la publicidad, donde predominan las grandes agencias con sus propios departamentos de marketing digital, la firma que Barbery creó en el 2011 ha logrado hacerse con un nicho específico, que considera ha estado descuidado: las pequeñas y medianas empresas (pymes).

Desde el espacio gremial, es considerada por otros empresarios como uno de los ejemplos en el tema de emprendimiento femenino. Por ello fue seleccionada como una de las cinco expositoras del Moving Forward, un foro de emprendimiento femenino que se desarrolló en julio pasado en Guayaquil con el auspicio de la Cámara de Industrias local.

Desde las instancias de la AJE y la Cámara Júnior, particularmente desde la primera, ha impulsado junto a los otros miembros la capacitación de jóvenes que están incursionando en sus propios negocios, pero que no saben cómo sacarlos adelante.

Para Valentina Robles, estudiante de la carrera de Marketing de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil y propietaria de una microempresa de elaboración de globos para fiestas, la faceta de empresaria y dirigente de Barbery le resulta inspiradora. “Con ella aprendí que chicas jóvenes como una pueden tener éxito haciendo lo que les gusta, y a pesar de muchas trabas por el hecho de ser mujeres”.

Para Barbery, el éxito es el resultado de la persistencia, de amar lo que se hace y de innovar. Esa persistencia la condujo a pasar de trabajar en conocidas agencias de publicidad a constituir con una inversión inicial de alrededor de USD 8 000 su propia empresa.

Todo empezó cuando una amiga de su madre le pidió que le ayudara con el manejo de sus redes sociales. “Lo hice, y luego ella me recomendó y así empecé a tener más clientes”. Clientes que han sumado más de un centenar de pymes con productos y servicios tan variopintos como restaurantes, agencias de turismo, almacenes de ropa, de decoración, inmobiliarias, bufetes jurídicos o escuelas de conducción.

Para ella, trabajar con empresas que debido a su tamaño carecen de un gran presupuesto para promoción, es un desafío. “Una de las ventajas de trabajar con las pymes es que muchas veces tratas directamente con los dueños”.

Esta comunicadora social con especialidad en Marketing de la Universidad Casa Grande, de Guayaquil, se reconoce como una emprendedora. En el Colegio Delta, donde se graduó, ya mostraba sus destrezas de comerciante. Elaboraba dulces o confeccionaba moñitos y carteras que vendía a sus compañeros de clases. Su abuelo, el empresario importador Ernesto Barbery, colaboró indirectamente proveyéndole de artículos que ella sabía que gustarían; por ejemplo, cuando le pidió unas plumas de tinta invisible para vender en clase y “que fueron todo un éxito en los exámenes”.

Sus padres ya le perdonaron por no haber estudiado, como ellos, la carrera de Ingeniería en Sistemas, y que se haya inclinado por el marketing digital. Sin embargo, aún se preocupan por sus extensas jornadas de trabajo.

El director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Guayaquil, Juan Carlos Díaz-Granados, reconoce en ella a una joven empresaria con liderazgo. “Tiene un enfoque para ganar nuevos negocios. No hay muchas mujeres en cargos directivos y que representen a la mujer profesional. Es una motivación para las demás mujeres en posición de liderazgo”.

Lady Briones, vocera de la AJE, menciona que desde esta organización, empresarias como Barbery se constituyen en un ejemplo para otros emprendedores. “Las amas de casa ya son empresarias, porque un hogar ya es una empresa. Hay que empoderar a las mujeres a que emprendan”, sentencia Vanessa Barbery.