Las bodegas, las oficinas y los laboratorios de la empresa se encuentran ubicadas en una planta de 600 metros cuadrados, en el norte de Quito. Foto: Paúl Rivas / LÍDERES

Las bodegas, las oficinas y los laboratorios de la empresa se encuentran ubicadas en una planta de 600 metros cuadrados, en el norte de Quito. Foto: Paúl Rivas / LÍDERES

Pedro Maldonado
Editor del Semanario LÍDERES
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La química le abre mercados

3 de agosto de 2016 09:05

Un pequeño laboratorio es el núcleo de una pyme ecuatoriana que exporta a la región y que por sus innovaciones tiene un galardón de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi). Este laboratorio es parte de los procesos de producción de Tensid-Chemie, una empresa del sector químico que nació en el 2005 y que en más de una década de trabajo ha sorteado distintos obstáculos en su camino.

La empresa nació con un objetivo: reemplazar materias primas importadas usadas en la industria química. Así lo cuenta su fundador y gerente general, José Salinas, químico de profesión.

Para arrancar, este empresario se conectó con la firma alemana Tensid-Chemie, de la que tomó el nombre y parte del ‘know how’ en la elaboración de químicos que se usan para limpiar equipos industriales de sectores productivos como el de alimentos y bebidas.

El modelo de negocio es simple: la firma alemana le provee parte de los insumos y la pyme ecuatoriana elabora y comercializa los productos. En el 2005, con una inversión de USD 50 000, Salinas y dos socios montaron una planta de producción y una oficina en Guayaquil, pero el clima impidió una evolución favorable. Un socio se retiró y los que quedaban decidieron trasladarse a Quito.

Una vez instalados en un parque industrial al norte de la capital ecuatoriana, arrancó la producción de químicos. Pero había un reto: las empresas ya tenían sus proveedores y que lo cambien por uno nuevo no era sencillo, recuerda Salinas. “Para tener clientes debía ganarme su confianza”.

La estrategia que usó la empresa fue hacer pruebas para que los potenciales clientes conocieran sus productos. Así se ganó la confianza de Tesalia.

Kathia Tapia, del Departamento de Compras de Tesalia Springs CBC, señala que Tensid-Chemie es muy cumplida en sus compromisos. “En los años que van trabajando con nosotros han permitido construir una relación muy sólida a largo plazo”. Tapia agrega que los precios de la empresa son competitivos en el mercado y lo más importante es que sus componentes son ecológicos. “Los productos de Tensid tienen gran eficiencia en las líneas de producción que son aplicados”.

Tesalia fue el primer gran cliente y el inicio de puertas que se abrieron. Luego vino el gran salto con Arca Continental Ecuador, la embotelladora de Coca-Cola. “Ellos necesitaban un producto muy específico para una de sus líneas de producción que ayudara a ahorrar agua”. La empresa asumió ese nuevo desafío con éxito, tanto que recibió un reconocimiento de la Onudi, en diciembre del 2014 en Austria. El galardón del organismo reconoce las prácticas de producción más limpia adoptadas por empresas e industrias.

Para obtener ese y otros reconocimientos en el país y afuera, la empresa que dirige Salinas ha trabajado con creatividad y esfuerzo. Uno de los obstáculos fue encontrar envases para exportar sus productos químicos. La solución fue importar estos recipientes desde Alemania. “Muchos de estos envases los reciclamos en convenio con los clientes”.

Además, desde el principio Tensid-Chemie trabajó pensando en llegar a los mercados internacionales. Por eso desde el 2012 sus productos se exportan a Chile, Costa Rica, México, Perú y Colombia. “En la actual situación económica pensamos que la exportación es una manera de mantener el negocio”, asegura Salinas.

Hoy en día la pyme -que también tiene reconocimientos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores y del Ministerio de Industrias- cuenta con alrededor de 100 clientes en el Ecuador.