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Francisca Morales, Manuel Mocha y Manuel Abemañay revisan los sembríos de quinua de la empresa comunitaria Coprobich, en Riobamba. Sus ventas disminuyeron. Fotos: Raúl Díaz para LÍDERES

Manuel Mocha, Francisca Morales y Manuel Abemañay revisan los sembríos de quinua de la empresa comunitaria Coprobich, en Riobamba. Sus ventas disminuyeron. Fotos: Raúl Díaz / PARA LÍDERES

Tres factores impactan a la venta de quinua

3 de abril de 2016 15:22

La quinua orgánica que los productores de Chimborazo esperaban vender en el extranjero a USD 120 el quintal, hoy se comercializa en los mercados locales hasta en USD 25. La sobreproducción, la caída del precio en el mercado internacional y la pérdida de compradores preocupa a cerca de 4 000 agricultores de esa provincia.

Las primeras cosechas de este año empezarán en tres meses y los soberados de las casas (bodegas para almacenar granos), aún están llenos de la producción de agosto pasado. La quinua debía enviarse a EE.UU., Francia y Canadá, pero los bajos precios que ofertaron Bolivia y Perú les restaron compradores.

Los socios de la empresa comunitaria Coprobich, por ejemplo, solo pudieron vender el 50% de su cosecha. Ellos esperaban comercializar este año 11 000 quintales de quinua orgánica a tres importadores, pero solo lograron vender 5 550 quintales al consorcio francés Ethiquable. “En el mercado local no hay suficiente demanda, la gente aún no valora nuestro producto”, dice preocupado Manuel Abemañay, gerente de la empresa.

Para los socios de esta organización, el origen de la crisis en el mercado se debe al incremento de competidores y a la sobreproducción en los campos. De hecho, la siembra de quinua se incrementó de 400 hectáreas en el 2013, a 1 500 hectáreas en el 2015.

“Toda la gente empezó a cultivar la quinua por la campaña atractiva que hizo el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca. Entregaron insumos, semillas y asesoría técnica pero no había un mercado seguro”, afirma Abemañay.

Las 500 familias de Riobamba, Colta y Guamote que integran esta organización apostaron por este cultivo debido a la rentabilidad que tuvieron el año pasado. En el 2015 ellos produjeron cerca de 60 toneladas de quinua, que vendieron a empresas de Canadá, EE.UU. y Francia a USD 5 200 cada una. Este año solo venderán 27 toneladas a USD 2 200 cada una.

Los directivos de la organización ya trabajan en la estructuración de un nuevo plan de negocios para enfrentar la situación. Un análisis del mercado interno está en curso y esperan incrementar una línea de productos derivados de la quinua, pues la demanda aún está insatisfecha.

La caída del precio sorprendió a Francisca Morales. Ella usó el 90% de sus dos hectáreas de terreno a la siembra de quinua. Pero solo pudo vender 20 quintales, de los 70 que cosechó. “No me queda más opción que sacar la quinua al mercado de Riobamba. No me puedo quedar con el producto guardado”, cuenta afligida.

Morales calcula que invirtió cerca de USD 55 por cada quintal que cosechó y esperaba recuperar el dinero para subsistir junto a su familia de siete miembros este año.
Lo mismo le ocurrió a Manuel Mocha, de la comunidad Ocpote. Él cosechó 96 quintales de quinua, pero solo pudo comercializar 25. “Estamos muy desanimados porque las pérdidas de este año son de grandes proporciones. Para sobrevivir este año tendré que volver a trabajar en la ciudad”.

Para Patricio Juelas, gerente de Sumak Life, otra empresa comunitaria, la caída de la quinua en el mercado internacional se debe a la sobreproducción en Bolivia y Perú, que acaparan casi el 90% de la demanda mundial.

En el 2014 ambos países comercializaron 175 000 toneladas del cereal, mientras que para el 2015 la producción se incrementó a 222 000 toneladas. Mientras que Ecuador incrementó su producción de 7 000 toneladas en el 2014, a 10 000 en el 2015.

“La apreciación del dólar también afectó porque nos obligó a reducir precios en un 45% porque perdimos competitividad”, afirma Juelas. Para no desmotivar a los productores, Sumak Life optó por hacer los pagos inmediatos y en efectivo este año para así generar liquidez de capital. La empresa teme que los agricultores dejen de apostar por la quinua, pues a pesar de la sobreproducción la demanda internacional sigue alta.

Otra estrategia de los productores es la exploración de mercados. En China, por ejemplo, se avizora un panorama más alentador para el cereal.