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La vacunación de los trabajadores contra el virus de la influenza es la medida más efectiva. Foto: Archivo/LÍDERES.

La vacunación de los trabajadores contra el virus de la influenza es la medida más efectiva. Foto: Archivo/LÍDERES.

¿Cuál es la principal razón del ausentismo laboral?

8 de April de 2015 13:25

Según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el virus de la influenza es una de las principales causas de ausentismo laboral y provoca entre el 10% y el 12% de las bajas por enfermedad. Y, en promedio, los trabajadores faltan a sus empleos cinco días al año como consecuencia de esta enfermedad.

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En ese sentido, Verónica Petrozzi, directora médica de Sanofi Pasteur, refiere que “la vacunación de los trabajadores contra el virus de la influenza es la medida más efectiva tanto desde el punto de vista económico como del social”. Y es que durante los meses de invierno (aunque también se presenta en cualquier época del año) se registra una gran cantidad de ausencias y tardanzas en los empleos, a lo que se suma el bajo rendimiento a causa de los síntomas que produce esa enfermedad, “lo que genera importantes perjuicios a las empresas”.

Pero, además del ausentismo laboral, otro efecto importante ocasionado por el virus de la influenza es el presentismo, considerado –como señala la experta– como la pérdida de productividad que ocurre cuando los empleados acuden a trabajar después de padecer una enfermedad u otra condición médica, ya que reduce en un 50% el óptimo desempeño de los trabajadores y afecta el rendimiento general de una organización.

Por esa razón, Petrozzi refiere que la vacunación ayuda a reducir hasta en un 40% los días de permiso, 44% las visitas al médico y hasta en un 78% el ausentismo y presentismo laboral, así como la correspondiente pérdida en la productividad.

Un resultado a todas luces favorable si se toma en cuenta que una persona con influenza puede estornudar y contagiar a un equipo de trabajo fácilmente, sin contar que “genera grandes pérdidas en el ámbito de la salud, en el bolsillo del paciente y también en la economía de las empresas que deben costear los días no trabajados por los trabajadores enfermos”.