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En el sur de Ibarra, Israel Peláez, tiene su taller donde diseña, confecciona y atiende a sus clientes. Foto: Francisco Espinoza para LÍDERES

En el sur de Ibarra, Israel Peláez, tiene su taller donde diseña, confecciona y atiende a sus clientes. Foto: Francisco Espinoza para LÍDERES

Los reinados de belleza exhiben sus confecciones

24 de enero de 2017 12:30

Ñusta del Inti Raymi (Reina de la Fiesta del Sol, en español). Ese es el nombre de la propuesta del traje étnico para el próximo concurso Miss Ecuador, que presentó Israel Peláez Castro.

El diseñador ibarreño, de 27 años de edad, aspira que su boceto sea aprobado por los organizadores del certamen, para ponerse a cortar, coser y bordar.

Su propuesta está inspirada en la colorida ropa de las mujeres indígenas de la comunidad de Zuleta, en Imbabura.

El creativo prefiere mantener en reserva los detalles. Lo que se sabe de su trabajo es que es un diseñador que siempre sorprende.

Hace tres años abrió la tienda: Diosas, trajes típicos y de fantasía, que funciona en Ibarra. Ahí tiene una variedad de atuendos inspirados en los diferentes pueblos ancestrales de la Sierra norte.

El gusto por la tela satén, lentejuelas de colores, piedras y espejos, Peláez lo heredó de su madre, Silvia Castro, propietaria de una tienda de disfraces.

“Como hijo mayor siempre acompañaba a mi mamá a comprar materiales con los que confeccionaba los trajes de fantasía”.

El diseño de ropa era una pasión aún más fuerte que las carreras de mecatrónica y arquitectura, que las dejó en el camino. Ahora espera el título de licenciado en producción de vestuario, por la Pontificia Universidad Católica de Ibarra.

Anteriormente ha incursionado en la elaboración de trajes étnicos para certámenes de belleza.
Quizá el más importante fue el atuendo inspirado en la cultura afro del valle del Chota, ganador del Concurso Nacional del Folclore 2015, que se realizó en El Oro.

Esa vez, Ana Reyna, exsoberana de Ibarra, superó con la elegante vestimenta a representantes de 15 provincias del país.

En su trayectoria también está la confección del vestuario para el grupo de danza de la Puce-si. El proyecto también está inspirado en la comuna de Zuleta. Además, este trabajo teórico y práctico le sirvió como plataforma académica, con miras a obtener el título.

Incursionó en el mundo de la moda gracias a un crédito de USD 3 000. Con ello compró materia prima y equipó la tienda, en donde una docena de maniquíes exhiben su creatividad. La mayoría lleva bordadas varias figuras precolombinas.

Al igual que su progenitora, es partidario de emplear materiales de buena calidad. Por eso, la materia prima como las plumas de avestruz, pato o de faisán las trae desde Estados Unidos.

Pero, no es lo único en que coinciden. En la vivienda familiar se acondicionó el almacén de disfraces y la tienda Diosas, trajes típicos y de fantasía, así como el taller de confección.

Este último está equipado con 12 máquinas de corte, confección y de bordado. Sin embargo, el diseñador, aclara, que la elaboración de los vestidos es manual, por lo que en cada uno emplean entre uno y dos meses de trabajo. Por eso, los trajes solo se alquilan.

Carla Cárdenas, esposa de Peláez, le apoya en el oficio. Es enfermera de profesión, pero en sus tiempos libres colabora en la confección de los trajes.

Estos han vestido a candidatas de diferentes reinados de varias localidades de Imbabura, Pichincha, Carchi y Esmeraldas.

Por ahora, Israel Peláez espera que sus diseños suban al máximo concurso de belleza del país.

Más datos
Los costos.  La elaboración de cada vestido puede llegar a valer unos USD 2 000. Todo depende del diseño.
El servicio.  El precio por el alquiler de los trajes oscila entre USD 80 y 250. Tiene varias etnias del país.
Otra líneas. Son los trajes de fantasía. Uno de los diseños que ha elaborado son las que usan las bailarinas de samba.
Otra faceta.  El diseñador también tiene pasión por la danza. Dirige el grupo Ayllu Sisari (Floreciendo en Familia).