Giovanny Molina muestra sus relojes. Los materiales que utiliza son madera, metal, bronce, cobre, cuero y corcho. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

Giovanny Molina muestra sus relojes. Los materiales que utiliza son madera, metal, bronce, cobre, cuero y corcho. Foto: Galo Paguay / LÍDERES

Patricia González
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Relojes únicos, con insumos reciclados

10 de julio de 2017 14:37

Reducir, reutilizar y reciclar son las bases de Yawri Art & Design, un proyecto de emprendimiento fundado por Giovanny Molina en noviembre del 2016.

Los productos de Yawri –aguja grande en quichua– son relojes elaborados a mano, con el uso de productos reciclados.

La producción de piezas a mano es una afición que Giovanny ha alimentado desde niño. A esa edad le gustaba jugar con las herramientas de su casa e incluso hacer instalaciones eléctricas.
El primer objeto que recuerda haber construido fue una lámpara con madera de balsa, que realizó en quinto grado de la escuela. Este gusto lo mantuvo como ‘hobby’.

Giovanny es relacionista público, egresado de la Universidad San Francisco de Quito, donde además cursó cuatro años de Administración Ambiental.

Por varios años trabajó para empresas del sector automotor. Pero su idea siempre fue emprender un negocio propio. El primer intento fue un proyecto de exportación de productos textiles hacia EE.UU., pero este no próspero.

Tras una temporada viviendo en el país norteamericano, Giovanny retornó a Ecuador en septiembre del 2016. En esa búsqueda de emprender con una opción diferente a lo que estaba en el mercado, germinó Yawri. “Siempre he tenido afición por los relojes , por el tiempo, que es irreversible”, comenta sobre su elección.

Para la producción de los primeros 10 relojes requirió de una inversión de USD 1 000, para la compra de sierras, lijas, lacas, motores para los relojes, entre otros recursos.

Los materiales, en su mayoría, son restos de insumos utilizados en construcciones o producción de muebles. Se trata de donaciones de familiares que ejercen la arquitectura o de amigos que laboran en diseño interior.

Afirma que sus trabajos, más que relojes, son arte. Y no se equivoca. Cada pieza es un diseño único, en el que Giovanny pone toda su creatividad.

Los hay para todos los gustos. En formas circulares, cuadradas y rectangulares. Relojes en los que las manecillas giran hacia el lado inverso, otros con números grandes y chicos o en los que los números visibles son el 2, 5, 8 y 11, en vez de 3, 6, 9 y 12.

Para la elaboración de sus productos utiliza distintos tipos de madera (chonta, teca y seike), metal, cobre, bronce, cuero y corcho.

Cada mes, Giovanny elabora alrededor de 20 relojes. El proceso para cada pieza le toma, en promedio, semana y media, por lo que trabaja en varios diseños a la vez.

El primer paso en la producción es el diseño de los marcos en metal, en la forma y medida deseada. Luego, el tratamiento y ensamblaje de la madera, y los cortes acordes al diseño. Por último ensambla todas las piezas.

Los relojes se exhiben actualmente en cinco galerías de arte y tiendas de decoración, ubicadas en Quito y Cumbayá.

En Moha Design, un local de decoración y muebles al norte de Quito, se hallan 15 diseños de Yawri. Andrea Rosero, propietaria, explica que escogió los relojes de Giovanny porque cumplen con estándares de calidad, diseño y creatividad. “Queremos apoyar a los emprendedores”.
Desde hace un par de meses también se pueden encontrar en Zientte, un local comercial en Cumbayá, que pertenece a la empresa de muebles Dejavú.

“Han tenido buena acogida porque es un producto único, llama mucho la atención. Nos encanta porque es un trabajo muy orgánico y combina muy bien con nuestros muebles, que son contemporáneos y muy exclusivos”, comenta Francesca Andrade, gerenta de proyectos de Dejavú.

En Zientte hay 16 modelos exhibidos. Rosero señala que se vendió un par de relojes y otros están reservados.

Los precios del producto van desde USD 65 hasta 300, dependiendo del modelo. La facturación de un mes bueno, como lo fue marzo, alcanza los USD 1 000. En otros meses, las ventas suman alrededor de USD 600.

El próximo paso del proyecto es la exportación. A Francia se enviaron algunas muestras para ir abriendo el mercado. “Si todo sale bien, estaremos exportando hacia Francia en marzo del 2018”, señala Giovanny. También se encuentra en conversaciones con posibles clientes en EE.UU.

A mediano plazo, el sueño de Giovanny es abrir una galería exclusivamente de relojes. Adicionalmente, le gustaría expandir el negocio al diseño de lámparas.