René Ramírez. Foto: Archivo LÍDERES

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Pedro Maldonado
(I)
Editor del Semanario LÍDERES
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No 9

René Ramírez: 'Hoy se necesita más técnicos que PhD'

17 de octubre de 2016 16:07

El Secretario Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, René Ramírez, habla sobre los niveles de innovación del país. También se refiere a la formación de talento humano y asegura que el desarrollo de tecnología local creará nuevos empleos.

¿Por qué Ecuador cae en los indicadores de innovación que presentó el Foro Económico Mundial?

Nunca como en estos años la innovación ha crecido tanto en el país. Los dos indicadores más importantes sobre innovación son las patentes y las investigaciones publicadas en revistas indexadas, que es generación de conocimiento. Ecuador en estos últimos cuatro años es el país que mas ha crecido en publicaciones en revistas indexadas, en América Latina. Y en patentes en estos últimos tres años hemos crecido diez veces más rápido que antes de este gobierno (NDLR: entre 2014 y 2015 las solicitudes de patentes creció de 460 a 557). El Índice Global de Competitividad tiene un problema estructural porque toma datos del 2011. Usa información de Unesco que, a su vez, se basa en una encuesta que se actualiza cada dos años. El índice no toma una fotografía de los últimos años.

¿Y por qué no hay esa fotografía?


Porque la metodología señala que tiene que ser cada cierto tiempo, no cada año. La nueva información con respecto a inversión en ciencia, tecnología e innovación saldrá a finales de este año.

En el Ministerio de Industrias dijeron que van a tener en cuenta el índice. ¿Cómo lo van a usar en la Senescyt?

Ya hemos construido un ecosistema de innovación que no había. Prueba de ello es Ingeniatec o el Banco de Ideas. Desde el Estado no había inversión en capital semilla, no había incubadoras o articulación con el sector privado y la universidad, no había políticas que incentiven el desarrollo tecnológico con componente local. Tampoco había política masiva de becas y ahora estamos llegando a 18 000 becas para especialización. El reto es cómo construir una política de gobierno y que esta sea una política de Estado. Allí se requiere un pacto social que involucra a la universidad y al sector empresarial.

Eso es lo que siempre se ha pedido...

La universidad estaba de espaldas al sector privado y el Estado estaba ajeno a la articulación de todo esto. La articulación, como la de Ingeniatec y sus primeros 12 proyectos, muestra un ahorro de 210 millones de dólares en salida de divisas por importaciones. Esta articulación implica generar empleo, desarrollo tecnológico, talento humano especializado, etc.

Usted dice que se han tomado acciones para articular procesos, pero la innovación surge del sector privado.

Todo surge del sector privado y el Estado debe dar los incentivos correctos. En el Banco de Ideas, por ejemplo, ya tenemos iniciativas por salir al mercado. Aquí hablamos de dos escalas: una en la que hay nueva tecnología y otra que es sustituir importaciones para desarrollar tecnología en el país. El Estado no es el innovador, es el que da el ‘big push’, pero hay que tener claro que, como dice el libro ‘El Estado emprendedor, sin Estado no puede haber innovación el sector privado.

¿Usted cree que no?


Es que no ha pasado en ninguna parte del mundo. En Corea del Sur, Israel o Silicon Valley no hubiese sido posible tener esos espacios de innovación privada sin el aporte de recursos del Estado. Apple es un ejemplo, lo que hace Apple es agarrar las investigaciones financiadas por el Estado y usar esos componentes para armar un iPhone.

Pero Apple surgió de las ideas de dos emprendedores en los años 70…

Pero no hubiesen podido hacer nada si no había una investigación anterior. Tenemos que romper el mito que puede haber innovación privada sin articularse con la academia y el Estado.

¿El triángulo empresa-Estado-empresa funciona?

Hay un resultado con los empresarios premiados en Ingeniatec. Una empresa al estar certificada tiene más oportunidades. No solo se sustituyen importaciones, sino que se generan divisas e inversión extranjera. Esta articulación no es de un día al otro, dura décadas.

¿Vale la pena insistir en sustituir importaciones o es mejor enfocarse en áreas específicas con potencial?

Lo que más complica a la economía ecuatoriana es ser importador de tecnología, porque genera dependencia y genera salida de divisas. En ese marco, el gran error en los años 70 fue que la sustitución de importaciones no fue selectiva y que no hubo indicadores de desempeño. A la industria ecuatoriana se debe dar facilidades para avanzar no solo en ensamblar, sino que se desarrollen partes de los componentes en el país.

¿Esta sustitución de importaciones no cierra opciones al consumidor?

Es que tiene que competir. Si no existe competencia no habrá incentivos para mejorar un producto. La estrategia es la generación de empleo y no hay mejor manera de generar empleo que desarrollar tecnología, que hoy solo se importa.

¿Cuánto se destina para ciencia y tecnología?

El próximo años serán unos 300 millones. Algo fundamental es la formación técnica y tecnológica, por eso yo digo que este momento más importante que tener Phd en términos de cantidad es tener más técnicos y tecnólogos para solucionar un tema fundamental como es la productividad. Los Phd son impacto en largo plazo, pero el cuello de botella es la productividad.

¿Esto no contradice con la política que promovía la formación de PhD?

Para nada (...) en este momento no somos un país que genera conocimiento, eso toma años y décadas y los que lo generan son los que tienen nivel de maestrías y doctorados en investigación. A escala mundial se reconoce que la mejor inversión en productividad es el talento humano; en este caso lo que se necesita para mejorar la productividad es el técnico y tecnólogo que está directo en el proceso productivo.

¿Ingenierías?

Técnicos y tecnólogos. Los ingenieros son de tercer nivel, los tecnólogos son un nivel previo y eso demandan las empresas.

Hoja de vida

Formación. 
Tiene una maestría en Desarrollo Económico por el Instituto de Estudios Sociales de Holanda y otra maestría en Gobierno y Políticas Públicas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de México.

Cargos. Se ha desempeñado como Secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, Presidente del Consejo de Educación Superior, Presidente de la Empresa Pública Yachay EP, Presidente del Directorio del Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual, Presidente del Directorio del Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo y Becas.

Sus áreas de trabajo son en políticas públicas sociales, desigualdad, pobreza, economía de la felicidad, entre otras.