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Rodrigo Mendieta es el Decano de Economía de la Universidad de Cuenca. Foto: Archivo / LÍDERES

Rodrigo Mendieta es el Decano de Economía de la Universidad de Cuenca. Foto: Archivo / LÍDERES

Rodrigo Mendieta: ‘24 cantones concentran la riqueza’

3 de julio de 2017 15:26

Rodrigo Mendieta es el Decano de Economía de la Universidad de Cuenca habla sobre la polarización y las asimetrías encontradas por el Grupo de Investigación en Economía Regional. El estudio determinó que existen territorios que están listos para recibir inversiones.

El Grupo de Investigación en Economía Regional de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Cuenca realizó una investigación sobre las asimetrías económicas territoriales del Ecuador. ¿Qué tan polarizado está el país en lo referente a la generación de riqueza?
Aunque ya es conocido que hay una polarización en Quito y Guayaquil, sin embargo, si se analiza a escala local se determina que lo mismo ocurre al interior de las 24 provincias. Es decir, el resto de capitales provinciales también son polos de concentración económica. De acuerdo con las cuentas regionales del Banco Central, Quito y Guayaquil concentraban el 50% del Valor Agregado Bruto Nacional (VAB) en el 2015 y si se suma el resto de capitales provinciales el indicador sube al 74%. Es decir, 24 cantones de los 210 concentran las tres cuartas partes de la generación de riqueza nacional.

¿Qué problemas genera en el desarrollo económico de las regiones la polarización nacional y provincial?
Esa coexistencia ocasiona que el país tenga serias dificultades para alcanzar su desarrollo en el largo plazo. Es una realidad que se mantiene invariable si se compara con años anteriores. Estas asimetrías territoriales sostenidas a través del tiempo son perjudiciales porque inhiben el crecimiento económico y pueden contribuir a su inestabilidad. Sería más preocupante si las condiciones territoriales no permitieran un cambio.

Ustedes también analizaron la potencialidad de cada uno de los territorios en el futuro. ¿Qué encontraron?
En este sentido, la polarización global y local no solo resulta al observar variables de desempeño económico, sino también si se incluyen variables que determinan el potencial competitivo local, lo cual implica problemas estructurales de la economía territorial ecuatoriana. Nosotros construimos un indicador de competitividad potencial, que es la capacidad que tienen los territorios para ser competitivos en el ámbito nacional. Y decimos potencial porque nos muestra las capacidades hacia el futuro y no en este momento.

¿Qué variables analizaron dentro de la investigación?
Dejamos el VAB y empleamos otras variables como el peso de los servicios de alto nivel (eléctrico, servicios turísticos...), el peso de la industria en cada cantón y el nivel de escolaridad porque el capital humano es muy importante para determinar hacia dónde puede llegar un territorio. Además, la tasa de pobreza extrema porque se debe considerar que mientras menos sea el porcentaje, esa zona puede salir más pronto del subdesarrollo. Con respecto al empleo se consideraron las tasas de desempleo y subempleo, el porcentaje del empleo en el sector terciario (servicios) porque tiene altos niveles de productividad y, finalmente, el porcentaje del empleo primario, que es una variable que resta porque tiene bajos niveles de productividad. Esos indicadores son muy utilizados en Europa para determinar la potencialidad de los territorios.

¿Cuál fue el resultado?
Coincide la polarización que hubo con el VAB, pero es más grave porque nos indica que estas asimetrías no solo están presentes ahora, sino que también podrían estarlo en el futuro. Además, determinamos que la propuesta e incentivos que realizó el Gobierno para que la inversión vaya a las zonas deprimidas, no se concretó.

¿Cómo se debería reorientar las inversiones productivas a otros territorios?
Por poner en una lista las zonas deprimidas para incentivar las inversiones, se dejó de lado a cantones que sí son atractivos porque tienen más potencial competitivo como Gualaceo, Chordeleg, Azogues, Durán, Rumiñahui, Daule, Milagro, Pasaje, Piñas, Atacames... Son 50 cantones con potencial. Tienen más capacidad de empleo y escolaridad, mayores niveles de productividad, por lo tanto estarían capacitados para el momento que llegue la inversión o los incentivos del Gobierno y despegar.

Una característica de las disparidades económicas territoriales es la interrelación espacial, ¿qué resultados obtuvieron?
Esta variable económica determina cómo un territorio puede estar influenciado positiva o negativamente por el desempeño de sus vecinos. Se encontró que los cantones no están encaminados de forma conjunta hacia una misma dirección. Eso implica un problema sustancial porque lo lógico es que los territorios con buen desempeño aporten a sus vecinos, pero eso no ocurre en el país. Por ejemplo, a Cuenca, que concentra el 80% de la economía azuaya, le va bien, pero al resto de cantones no. Hay dos explicaciones. O son impermeables y no dejan pasar los aportes o están absorbiendo los recursos del resto de zonas, que es muy nocivo para un país.

Tienen el diagnóstico. ¿Cuál es la propuesta general?
Se deben canalizar las inversiones empresariales a los territorios que están preparados y después mirar al resto. A las zonas más pobres no llegaron los capitales por los bajos niveles de escolaridad, mano de obra no calificada, no hay servicios vinculados a la manufactura..., entonces cómo pondrán una industria allí.

¿Cómo llegar a las autoridades nacionales?
Haremos un compendio de todos los estudios y elaboraremos un documento con todas las sugerencias de políticas. Una vez que eso suceda intentaremos reunirnos con otros grupos de investigación de universidades del país. La intención es generar un debate, que dé cabida a una nueva política de desarrollo. Hay que considerar que, ahora, las nuevas visiones de políticas de desarrollo local surgen desde los territorios y no desde arriba.

Pero, ¿qué hacer con las zonas más deprimidas del país?

No deben ser descuidadas, pero se debe llegar con otras estrategias como cubrir las brechas de tipo social como mayor cobertura de agua potable, energía eléctrica, nutrición, escolaridad... Con esta propuesta sí podríamos cerrar las brechas y generar un potencial. Pero hasta tanto, se debe lograr que el capital se vaya a terrenos más fértiles como los cantones que son más atractivos.

Hoja de vida

Sus estudios. Es economista por la Espol. Tiene una maestría en Economía por la Católica de Chile y un doctorado en Economía Regional por la Universidad de Guadalajara. Nació en Azogues hace 39 años

Su cargo. Es decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Cuenca. Anteriormente, fue subdecano. Es coordinador del Grupo de Investigación de Economía Regional de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Cuenca.

Sus publicaciones. Escribió el libro ‘Remesas y disparidades económicas territoriales. Caso ecuatoriano’. Además, ha publicado en revistas indexadas y es analista económico en medios cuencanos y nacionales.