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Foto: Patricio Terán / LÍDERES.

Foto: Patricio Terán / LÍDERES.

Rodrigo Saá: ‘La innovación permite superar crisis’

27 de diciembre de 2015 13:35

El consultor empresarial chileno y docente de la Escuela Adolfo Ibáñez analiza el entorno empresarial en un contexto complejo. Considera que la innovación es el camino para no quedarse estancado y destaca las oportunidades que da la economía colaborativa.

El sector empresarial mira con preocupación el entorno económico y hay ajustes en los costos, caídas en ventas, recortes de nómina, etc. En medio de esta situación, ¿qué alternativas existen?

Mi percepción al reunirme con empresarios en Ecuador fue que hay mucho contraste. ¿A qué me refiero? La palabra que más mencionaron fue crisis; ‘que el otro año viene más difícil que este’, ‘que los cambios regulatorios nos afectaron’, etc. También escuché mucho la palabra confianza y cómo establecer vínculos de confianza, no solo entre privados, sino también con el sector público.

¿Cuál es el contraste en eso?

Escuché contradicción, porque por un lado está eso de ‘este 2016 va a ser terrible, porque no tuvimos un 2015 bueno y además no hay confianza’. Pero por otro lado, todas las personas que conocí están con ‘hambre’ de emprender. Tienen iniciativas, están destinando tiempo y presupuesto, y además tienen gente calificada.

En esa percepción hay más crisis anímica. ¿Cómo manejar la crisis y la confianza? ¿Qué dice la experiencia?

El dato duro que hemos visto es que han caído las ventas y que se está creciendo menos. Allí no hay mucho que opinar. Para mí, la luz potente y positiva es que hay muchos empresarios, tanto en Guayaquil como en Quito, que tienen luces para la solución correcta.

Escuché mucho de ‘orgullo ecuatoriano’, de ganas de comerse el mundo, escuché mucho de destinar recursos a la innovación, escuché mucho de no quedarnos en eso de ‘que el otro año (2016) será de crisis’. En lo anímico, lo que escuchamos es que, si bien es cierto esos son datos, tienen herramientas, tienen competencias y tienen la actitud para enfrentarlo. Debe haber un grupo que se va a quedar en el lamento, pero este es un período de oportunidades.

¿Cómo sacar a ese grupo de empresarios del pesimismo?

Si tuviera la receta perfecta, probablemente estaría viviendo este momento en una playa del Caribe. Pero hay que poner énfasis en dos aspectos centrales: uno es la innovación y otro es en ‘tus personas’. Cuando hablamosde innovación, hablamos de que dado que el 2015 fue crítico y viene un año más difícil, y si se sigue haciendo lo mismo, sin duda uno va a estar complicado.

No quiero meterme en la innovación como algo megacomplejo, pero hay variables que tenemos que considerar, en la innovación lo relevante es sumarse a la tecnología. No me refiero a que tengamos que ser desarrolladores de aplicaciones o investigación profunda, pero es sumamente esperable que unapersona que no se sume a los procesos de las nuevas tecnologías quede fuera.

¿Innovar a como dé lugar?

Hay una frase que me gusta mucho utilizar y es que la tecnología permite viabilizar procesos. Las empresas que logran simplificar procesos complejos para sus clientes alcanzan el éxito. No es que tengo que convertirme en un Marck Zuckerberg e inventar un Facebook, sino es subirme a las tecnologías que viabilizan cosas.

¿Cuál es el segundo aspecto que hay que tener en cuenta?

Es la confianza. Hoy en día el que quiere innovar solo, básicamente está loco. Y no es de esos locos lindos sino que es negligente e inoperante. El mundo hoy es colaborativo. Si me pongo a innovar solo, compito con mi nómina; en cambio, si me comienzo a vincular con otras organizaciones, el mundo ya se me amplificó, porque tengo a mi nómina, a la nómina de otra empresa, a un emprendedor, a la Academia, etc. Entonces, es clave sumarse a las nuevas tecnologías, tener la colaboración de otras organizaciones y asumir que la innovación es una forma de trabajar. Y no es simplemente un indicador bonito para poner en los resultados corporativos.

¿Cómo lograr el punto de equilibrio entre innovación y emprendimiento?

El gran jurado en la innovación es el cliente. A veces, estamos obsesionados con un premio o en decir que tenemos productos innovadores, pero el único que va a decidir eso es el mercado. De allí a cómo nos involucramos con nuevos emprendimientos es una tremenda oportunidad. Cuando es una empresa grande tiene la espalda financiera, pero le cuesta moverse. Ahí viene el vínculo con los emprendedores, con las ‘startups’, porque tienen más cintura para moverse. Si a esto sumamos un Estado que promueva un ecosistema de apoyo al emprendimiento, esa es la fórmula mágica.

En este ‘deber ser’ corporativo para superar la crisis y promover la confianza, casa adentro las compañías se preocupan a diario de los balances y la innovación se posterga, porque al final lo que mandan son las cifras.

Estoy de acuerdo en que al final lo que mandan son las cifras, porque si no, vamos a creer que la innovación es una cosa algo loca, algo ‘hippie’, y eso no promovemos. La innovación es una forma de hacer estrategia corporativa.

El elemento clave es la estrategia de innovación que vamos a tomar y ahí hay que observar los resultados financieros, no en meses, sino en años. A veces los gerentes financieros están sobrevalorados y lo que se debe hacer es crear comités de gerentes y tener un CEO que apueste por la innovación.

¿Cuáles son los pasos que se deben dar para innovar?

Eso depende de la industria en la que se compite, del tipo de gerente que esté al frente, pero sobre todo depende de cuál es la intención para innovar. Para eso hay muchos formatos, pero lo primero es identificar para qué se quiere innovar.

Algunos pueden decir: ‘innovar para sobrevivir’...

Para mí esa es una de las principales razones y ojalá que siempre tuviéramos esa hambre y necesidad de subsistir. Segundo, en qué se quiere innovar: en producción, en eficiencia, en clientes, hay que fijarse un foco. El tercer paso, que para mí es vital, es construir portafolios balanceados de proyectos de innovación.

Como lo único seguro en la innovación es que se va a fallar -si uno no quiere fallar no debe meterse en la innovación-, hay que tener varios proyectos y balanceado en diferente variables, desde los proyectos sencillos hasta los más complejos, con la posibilidad de ‘matarlos’ si no salen.