Evelyn Tapia (I) Redacción Guayaquil /LÍDERES
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Rubén Paredes, en el MIT aplica su experiencia naval

Cuando Rubén Paredes, guayaquileño de 32 años, llegó por primera vez a Sao Paulo en el 2006, la única palabra que sabía y podía pronunciar en portugués era "oi", que significa "hola".

Esa anécdota la recuerda ahora entre risas, pues ya domina el idioma luego de que se aventuró a vivir durante dos años en Brasil para tomar una maestría en Ingeniería Naval y Oceánica en la Universidad de Sao Paulo (USP), gracias a una beca completa CAPES que recibió del Gobierno de ese país. "No sabía nada del idioma, andaba mudo. El idioma es parecido al español si se lo lee, pero no tanto al hablarlo", cuenta.

Añade que como la carrera estaba muy enfocada en temas numéricos, el proceso de aprendizaje no fue tan complejo. "Los números son iguales en cualquier idioma, al principio intentaba adivinar lo que decían los profesores, fue un proceso", recuerda Paredes, que actualmente se desempeña como investigador en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Cambridge.

Él es ingeniero naval graduado de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), está casado con Samanta, con quien tiene dos hijos: Juan Diego, de 2 años y Matteo, de 4 meses; y vive con ellos en EE.UU. A este país llegó en el 2008, cuando obtuvo una beca Fulbright para cursar un doctorado en Arquitectura Naval, en el Stevens Institute of Technology, en Hoboken, Nueva Jersey.

El mayor de tres hermanos, aficionado por el fútbol, es el único hijo varón de Juan y Fanny. "Además, al único que le llama la atención la investigación realizando simulaciones por computadora".

Paredes es un apasionado por la investigación. "Estudiar fuera del Ecuador es una experiencia enriquecedora y para lograrlo es necesario prepararse, buscar las oportunidades", dice. Su colega en el MIT Areti Kiara, identifica en Rubén las cualidades de todo buen investigador: "es curioso, ansioso por aprender e incrementar sus conocimientos. Es capaz de llevar a cabo investigaciones independientemente de la dificultad".

Conocer el contenido de su currículum puede resultar complejo. El documento, que solo ha redactado en inglés, comienza presentándolo como "Ingeniero naval con experiencia en Dinámica de Fluidos Computacional (CFD)"; pero 'en cristiano', dice Paredes, "trabajo en el análisis de problemas de ingeniería oceánica, simulación y realidad virtual".

Esta actividad refleja una forma de hacer experimentos dentro del computador para simular cómo funcionaría un objeto en el medio marino, aunque su enfoque es en embarcaciones. CFD es utilizada en la industria aeroespacial, automotriz, nuclear, energías renovables, entre otras.

Franklin Domínguez fue su profesor de Construcción de Buques Metálicos y Control de Calidad en la Espol. "Recuerdo que una vez (Rubén) me preguntó si debía seguir en Brasil, o si era mejor ir a EE.UU. Le recomendé que se fuera allá y veo que le está yendo muy bien. Es una persona que ha buscado siempre una gran superación", indica el docente.

Paredes fue uno de los tres ingenieros, el único latino, seleccionado por el Stevens Institute of Technology para participar en un proyecto financiado por la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos.

El proyecto compuesto por equipos de varias universidades, tenía el objetivo de desarrollar un programa para predecir de manera rápida y confiable la interacción de las estructuras flexibles de una embarcación militar, que es un híbrido entre un catamarán (un tipo de embarcación) y un aerodeslizador.

Mientras investiga problemas de cuerpos impactando el agua en el MIT -gracias a la beca posdoctoral para investigación que obtuvo de Senescyt- Paredes también se da tiempo para disfrutar con su familia visitando los alrededores de Cambridge. Además, realiza consultoría privada y colabora en proyectos de investigación con la Espol, que tienen como objetivo aplicar sus conocimientos en la industria naval ecuatoriana.

Luego de vivir casi ocho años fuera de Ecuador, reconoce que salir fue una decisión acertada y necesaria para crecer en el campo profesional, aunque inicialmente le costó separarse de su familia, especialmente de su mamá. "Al principio fue difícil la separación. Cuando recién salí, ella me llamaba a diario, ahora es menos frecuente", cuenta riendo. Además, "ahora está feliz porque es abuela".

Su plan a futuro, cuando tenga que regresar al Ecuador dentro de un año porque así lo establece la Senescyt, es dedicarse a la docencia e impartir sus conocimientos en la técnica CFD y que está seguro, dice, será útil para proyectos de empresas públicas y privadas.

La docencia es una actividad que siempre le ha atraído y que ha ejercido en ocasiones esporádicas. Su director de tesis cuando se graduó de la Espol, José Marín, tuvo la oportunidad de verlo disertar en un taller sobre CFD en febrero de este año, cuando estuvo de visita por Ecuador. "Fue muy gratificante ver como se ha preparado y escucharlo impartir sus conocimientos", recuerda Marín. Añade que siempre fue un alumno visionario y brillante, por lo que está seguro que al regresar a Ecuador marcará un precedente en la investigación.

ESTUDIOS Y TRAYECTORIA

Naval. Se graduó del colegio Liceo Naval de Guayaquil y en la Espol obtuvo el título de Ingeniero Naval.

En Ecuador. Lideró un equipo de Astilleros Navales Ecuatorianos para transferencia de tecnología con la empresa holandesa Damen.

En EEUU. En Stevens Institute obtuvo su doctorado con un promedio de 3,97/4.