La compañía pastelera produce entre 3 000 y 5 000 tortas diariamente. Cuenta con dos líneas de producción, una de consumo masivo y otra gourmet. Fotos: Julio Estrella / LÍDERES

La compañía pastelera produce entre 3 000 y 5 000 tortas diariamente. Cuenta con dos líneas de producción, una de consumo masivo y otra gourmet. Fotos: Julio Estrella / LÍDERES

Patricia González
Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si 3
No 0

El sabor de la abuela se mantiene

2 de mayo de 2017 15:06

Como la ropa, la pastelería es una moda que se reinventa todos los años. Cathy Janssen, fundadora de la empresa Sweets, lo sabe muy bien.

La ingeniera química y magíster en Ingeniería de Alimentos viaja cada año a diferentes destinos a empaparse de la vanguardia en pastelería. Luego adapta lo ­aprendido a sus productos, con el toque nacional. Janssen se ha capacitado en París, Tokio, São Paulo, México y otras latitudes.

Sweets nació hace 25 años como un negocio casero. Su fundadora, emigrante brasileña con 38 años en el Ecuador, participó en aquel tiempo en un programa pionero de Supermaxi sobre tortas refrigeradas. Fue la cadena de supermercados su primer cliente, a la que para entonces entregaba de cuatro a seis pedidos diarios.

El emprendimiento fue expandiéndose poco a poco. A los dos años invirtió cerca de USD 50 000 en un pequeño local y en maquinarias para el negocio pastelero. La compañía funcionaba con una nómina de 10 empleados.

Actualmente, cuenta con 30 trabajadores y desde hace 10 años, las oficinas de Sweets y su planta industrial están ubicadas en el sector El Condado, norte de Quito.

El olor a ponqué horneado invade cada rincón de la empresa. Al entrar a la planta, el aroma se acompaña de una mezcla de colores. Sus productos en el acabado final son expuestos sobre una gran mesa: el cheesecake de maracuyá o de frutos rojos, la torta Tentación de mora, la Brigadero (torta de chocolate con relleno de leche condensada), cupcakes verdes, amarillos, rosados… Toda una tentación para el paladar.

Los productos de Sweets se comercializan hoy día en los supermercados Megamaxi, Supermaxi y Akí; en las cafeterías Juan Valdez; en las cadenas de comida rápida McDonald’s y KFC; en el restaurante Vaco y Vaca, entre otros puntos de venta de comida.
“Los productos son de calidad y cuentan con un buen sistema de logística, que es difícil de encontrar en el país”, comenta Hernán Espinosa, gerente nacional de Operaciones de Juan Valdez.

En más de 20 locales de la cafetería, ubicados en Quito y en Ambato, se venden productos dulces y salados de Sweets, desde hace siete años. Al mes, le solicitan pedidos por USD 18 000.

La empresa desarrolla dos líneas de producción: industrial (pasteles sencillos, de consumo masivo) y gourmet (pasteles más elaborados y decorados), para una cartera de 200 productos. Adicionalmente, cuenta con una línea de pedidos especiales para eventos, que incluye tortas, bombones y bocados salados.

Para Janssen, el éxito de sus productos radica en que conservan el gusto artesanal: “Procesamos industrialmente, pero mantenemos en la receta el sabor artesanal, ese sabor de la abuelita”.

Otra fortaleza, destaca la Gerenta General, es el desarrollo de productos personalizados. Con cada nuevo producto, Janssen se reúne con el cliente para entender el concepto, la filosofía de la empresa, el target, entre otras variables. “No es igual lo que se vende en Juan Valdez, que en McDonald’s”.

El servicio de Sweets va más allá de la entrega de pedidos. La empresa pastelera entrena a los empleados de los locales de sus clientes en todo lo concerniente a los productos para su venta final.

La mayor parte de los insumos es nacional. La compañía de Laura Torres, de nombre homónimo, provee de huevos a Sweets desde el inicio. Los primeros pedidos eran de 600 unidades a la semana. Hoy les despachan 15 000 unidades por semana, por USD 2 500.

Torres dice que se identificó con Janssen porque es muy correcta en su trabajo. “Es exigente, pide productos de excelente calidad, huevos de 75 gramos en adelante y de clara espesa. Añadido a la puntualidad en la entrega”.

La empresa de pastelería, que produce entre 3 000 y 5 000 tortas al día, facturó 1,2 millones en el 2016, un 15% menos que en el 2015. Janssen lo atribuye a la situación económica que atravesó el país, durante el pasado año.

La meta del 2017 es recuperar las ventas, esperan alcanzarla con el desarrollo de nuevos productos de consumo masivo y una línea gourmet personalizada para restaurantes. Este año, Sweets invertirá entre USD 80 000 y 100 000 en maquinarias para el aumento de la línea de consumo masivo y para 2018 está prevista la construcción de una planta más grande, que calculan tendrá un costo de USD 200 000.

Cathy Janssen / Gerenta General 

 La fortaleza de Sweets está en la calidad de los productos. Procesamos de forma industrial, pero conservamos el sabor artesanal en las recetas, ese sabor de la abuelita. Ahí radica el éxito de nuestro trabajo. Adicionalmente, desarrollamos nuevos productos, personalizados para cada cliente. Me reúno con ellos para conocer el concepto de lo que quieren, la filosofía de la empresa, el target. Luego creo productos con una mezcla entre la vanguardia en pastelería y el toque nacional.