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El indígena saraguro José Cartuche ofrece alojamiento en la comunidad de Ñamarín. La noche cuesta USD 10. Fotos: Lineida Castillo / LÍDERES

El indígena saraguro José Cartuche ofrece alojamiento en la comunidad de Ñamarín. La noche cuesta USD 10. Fotos: Lineida Castillo / LÍDERES

Saraguro muestra todos sus atractivos

6 de junio de 2017 19:13

El turismo ancestral beneficia a 80 familias indígenas del cantón lojano de Saraguro. Ellos muestran los paisajes, la cultura, la gastronomía, las artesanías y las costumbres de las comunidades de Ñamarín, Lagunas, Chamical, Ilincho, Gera y Oñacápac.

Estas familias pertenecen a la Red de Turismo Comunitario de Saraguro Ricu y cuentan con el apoyo de la operadora de turismo Saraurku. Cada pueblo está especializado en una actividad para complementar la oferta turística.

Así, por ejemplo, en Lagunas se muestra la música y danza andina de los saraguros. En cambio, Ñamarín promociona los tejidos ancestrales, mientras que Ilincho oferta los rituales ancestrales y los baños ceremoniales; Oñacápac, los atractivos naturales; y Gera, el guajango, que es una bebida procesada del penco. Los indígenas la beben en fiestas importantes como matrimonios o el Inti Raymi.

Para preparar esta bebida se extrae el líquido dulce denominado mishqui, que brota de los pencos maduros. Son plantas que tienen un promedio de 12 años de vida y se identifican porque son grandes. A mayor tamaño más edad.

El penco es escogido por esa condición y su tallo es perforado. Se deja el hueco durante dos o tres días para que el líquido natural brote. Posteriormente, se saca diariamente.

Cada año cerca de 850 visitantes recorren estos atractivos, principalmente, los fines de semana. Siete de cada diez son extranjeros que llegan desde Estados Unidos, España, Francia, Alemania, entre otros países. El resto arriba desde Quito, Cuenca, Riobamba y otras ciudades ecuatorianas.

Por lo general, son estudiantes universitarios de las escuelas de turismo, señala el gerente de la operadora de turismo Saraurku, Lauro Guayllas.

En el caso de los extranjeros se hace los contactos a través del sitio web www.turismosaraguro.com, de las redes sociales como Facebook y “por recomendación de quienes ya visitaron y operadoras extranjeras”, agrega Guayllas.

La agencia Saraurku fue creada hace cinco años y ofrece paquetes que van desde un día y medio de convivencia hasta 22 días. Esta se encarga de promocionar los atractivos de estas comunidades.

En Saraguro el turismo comunitario se inició hace más de una década. El objetivo fue respetar la naturaleza, valorar el patrimonio y fortalecer costumbres y tradiciones. Según Guayllas, este proyecto empezó con el apoyo de la organización Hatún Kawfay. La organización, la capacitación, la identificación de atractivos, provisión de servicios de alojamiento y comida demoró cuatro años. También se delinearon las estrategias de sostenibilidad y financiar las inversiones.

Según Guayllas, el costo de un paquete turístico va desde los USD 35 por persona y por día. Pero el precio depende de los días, los servicios que se requiere y de cuantas personas participen.

La presentación de música andina vale USD 30 y las danzas ancestrales para los turistas cuestan USD 40. La noche de alojamiento tiene un costo de USD 10.

Guayllas señala que la actividad turística representa un ingreso complementario para los habitantes de las comunidades Ñamarín, Lagunas, Chamical, Ilincho, Gera y Oñacápac, que se dedican principalmente a la agricultura, ganadería y artesanías.

Él calcula que la llegada de turistas representa un ingreso anual de cerca de USD 20 000, que son distribuidos entre todas las familias dependiendo de los servicios que brindarán.

Los habitantes de Ñamarín muestran a los visitantes cómo elaboran las mantas, chalinas, ponchos, bufandas de lanas. Su labor se cumple en telares artesanales y con técnicas ancestrales.

En Gera, en cambio, el turista aprende sobre el cultivo de la tierra, las mingas y cómo compartir los alimentos. En este poblado también existe un museo que es administrado por las autoridades del plantel educativo San Francisco.

En este espacio se recreó cómo vivían los antepasados saraguros. Además, en Gera se puede conocer el mirador natural del Cóndor.

Guayllas señala que, en la actualidad, buscan incluir en este recorrido a los saraguros que viven en el cantón Yacuambi, en Zamora Chinchipe. Allí, se quiere promocionar el recorrido por el sendero que transitaron los antepasados indígenas hace 150 años.