Redacción Cuenca
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La sazón manabita se moviliza en cuenca

La herencia de Diego Jaramillo, por parte de su abuela Blanca Carvallo, fue la receta para elaborar empanadas de verde con sazón manabita.

En el 2010, este cuencano y su esposa Gabriela Tamayo iniciaron el emprendimiento Empanadas de Verde, que oferta esta preparación rellena de queso o carne con tres variedades de ají. Sus ventas promedian los USD 800 mensuales.

Jaramillo recuerda que desde el 2007, junto a Tamayo, preparaba las empanadas de verde en su casa y los comensales “se asombraban con el sabor”. Esa admiración se volvió recurrente, por lo que esta pareja invirtió USD 400 para adquirir implementos de acero inoxidable y un ‘carrito’ para vender este producto en diferentes puntos en el sur de Cuenca.

Jaramillo identificó que aunque en la capital azuaya sí existían negocios que ofertaban las empanadas de verde, en algunos faltaba formalidad. Por esa razón se concentró en el mercado de su negocio: desarrolló un logo, que imprimió en servilletas, papelería, uniformes de trabajo, entre otros artículos. También, contrató a una persona para atender el negocio. Al inicio, las ventas bordeaban los USD 300 al mes.

En julio del 2011, Jaramillo y Tamayo abrieron un local en la zona de San Roque (centro de Cuenca), que mantuvieron durante más de un año. Pero, no funcionó. La pareja cree que quizá se debe a que las empanadas son “para llevar o ir comiendo en el camino”, por esa razón funciona mejor venderlas en el ‘carrito’.

Para Sofía Chica, no importa cómo o dónde se comercializan estas empanadas mientras sean de esta firma. Esta guayaquileña destaca el sabor, textura crujiente, calidad y la atención. “Mis preferidas son las empanadas rellenas de queso”.

Carlos Serrano es otro cliente. Según él, los tres tipos de ají (encebollado, jalapeño y salsa de chile) atraen al cliente. Este cuencano indica que los lugares donde ha comido este producto cambian el sabor, tamaño, ají... “He comido en este lugar por más de un año y los estándares en el sabor y calidad se mantienen”.

Jaramillo dice que aunque el plátano verde casi ha duplicado su precio desde el 2010, su receta no modifica los ingredientes, para fidelizar a sus clientes.

En la av. Remigio Crespo, durante las mañanas, Tamayo produce las empanadas que pueden ser hasta unas 50 al día, según la temporada. Desde las 16:00 hasta las 19:00, de lunes a viernes, Danny Villalta, el colaborador de Empanadas de Verde, las comercializa.

Jaramillo indica que este año diversificarán la oferta. Venderán sánduches de pernil en otro ‘carrito’, con otro logo y colores distintos. “La idea es mantenerse en el negocio comercializando productos preparados con calidad”.