En las instalaciones de la finca Fiorentina Flowers (en Guachalá, Cayambe), los trabajos se intensificaron de cara a la época de San Valentín. El sector floricultor tiene importantes. Foto: Jenny Navarro / LÍDERES.

En las instalaciones de la finca Fiorentina Flowers (en Guachalá, Cayambe), los trabajos se intensificaron de cara a la época de San Valentín. El sector floricultor tiene importantes. Foto: Jenny Navarro / LÍDERES.

Redacción Quito
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El 2015 es un año de ajustes para el sector floricultor ecuatoriano

8 de febrero de 2015 14:34

La devaluación del rublo ha marcado un antes y un después en el sector de la floricultura del país. Durante el 2014, la moneda rusa se devaluó cerca del 80%, lo que llevó a que los productos importados se vuelvan más caros para Rusia.

Los compradores de ese país requieren más rublos para acceder a productos importados, como las flores ecuatorianas. La consecuencia: reducción de la demanda o la caída de precios de los tallos.

Alejandro Martínez, presidente de Expoflores, dice que las ventas a Rusia y hacia los países de la ex Unión Soviética bajaron en el último semestre del año pasado en 15% en relación con el 2013. “La principal reducción se produjo en octubre, noviembre y diciembre”.

Además, el valor que se recibe por los tallos se redujo (a ese destino solo se venden desde 70 cm). En firmas como Fiorentina Flowers (ubicada en Cayambe), por ejemplo, se informó que un tallo de 70 cm que antes se vendía a USD 0,45 pasó a 0,33; mientras que por uno de 90 cm, por el que aspiraban a recibir USD 0,90, ahora se obtienen USD 0,45.

Las consecuencias de este comportamiento del mercado se resumen en dos. La primera, y más fuerte, ha sido el cierre de fincas dedicadas, en su mayoría, a las exportaciones al mercado ruso. De las 629 registradas por Expoflores, siete han cerrado sus puertas: dos son de tamaño mediano y las otras son plantaciones menores.

La segunda consecuencia está vinculada con la búsqueda de nuevos destinos para colocar la flor que debía ir a Rusia. Los exportadores están enviando a Europa y, principalmente, a EE.UU. lo que ha generado sobreoferta.

Pablo Viteri, propietario de la finca Pacific Bouquet (en Pifo, a 35 km al oriente de Quito), añade que este es “un impacto indirecto”.

Producción de flores para San Valentín. El principal mercado de esta floricultora es Estados Unidos. Existen problemas en este sector por la disminución en la adquisición de flores por parte de Rusia.

En Expoflores, con base en información otorgada por sus socios, consideran que la reducción de precios de los tallos es de entre USD 0,03 o 0,04. Para el sector estas son cifras elevadas.

Martínez explica que no solo es la sobreoferta lo que genera precios bajos, sino el hecho de que las flores que van a Rusia “son largas” y el mercado estadounidense prefiere un producto “más corto”.

En esas circunstancias, los exportadores se ven en la necesidad de vender al precio que les ofrezcan para salir del inventario.

Expoflores calcula que este va a ser un año de ajustes y que en valor las exportaciones podrían reducirse en unos USD 80 millones y 100 millones. En volumen podría tener un ligero crecimiento.

Durante esta temporada, en las fincas del norte de Pichincha se trabaja con todo su potencial para atender la demanda de San Valentín, la época más importante del año, y luego se espera que tomen decisiones en relación con la productividad de cada empresa.

En Fiorentina Flowers la idea es lograr mayor eficiencia. Un mecanismo podría ser cambiar una variedad, dirigida a Rusia, con otra más productiva. Aunque eso representaría destinar el 4% de la superficie de la finca.

En el gremio floricultor, que el año pasado ya advirtió un escenario difícil para el 2015, también consideran que se debe analizar la productividad de las empresas. Además, baraja otros mecanismos como la búsqueda de nuevos mercados, como China y Brasil, aunque no es un proceso rápido. También, mantiene reuniones con autoridades del Gobierno en las que han analizado estrategias.

“El mensaje que hemos dado es que no estamos pidiendo dádivas. Estamos pidiendo que la estructura de financiamiento viabilice cuestiones como la liquidez (...) “.

El pasado jueves el Ministerio de Comercio Exterior anunció un grupo de mecanismos de apoyo a este y otros sectores. Entre las medidas está la aplicación del draw back (devolución de impuestos al comercio exterior) de carácter diferenciado. El ministro, Francisco Rivadeneira, señaló que se mantienen los Certificados de Abono Tributario para las exportaciones a EE.UU. y se prevé otro para las ventas a Rusia. Esto será para rosas, banano, etc.

San Valentín agita a las fincas en los primeros meses del año

Exportaciones. Los directivos de las exportadoras aseguran que el impulso de esta temporada no refleja las condiciones del año.

En las fincas floricultoras del país, el trabajo es intenso durante los últimos días de cosecha de las flores, que se exportarán para San Valentín.

Esta es la temporada de ventas más fuerte del año para este sector. El principal mercado que adquiere las flores en estas fechas es el estadounidense, aunque también se envían a países de la Unión Europea y Sudamérica.

La semana pasada en las instalaciones de Fiorentina Flowers, en Cayambe, el movimiento era intenso. Anita Guaraz, supervisora del área de cosecha, explica que en condiciones regulares elaboran 180 mallas de 25 flores por hora, pero que en esta época se llega a 230 mallas.
Debido a la cantidad de trabajo que tienen en estas fechas, los trabajadores permanecen nueve horas diarias en la finca. Sábados y domingos pasan cinco horas. Ganan horas extras y eso los incentiva.

Los representantes de la finca aseguran que les ha ido bien en esta temporada, pero que esta fiesta no es un sensor de lo que va a pasar durante todo el año. En Fiorentina Flowers reconocen que la temporada genera resultados positivos, porque la economía de EE.UU. mejora y sus habitantes están dispuestos a gastar más. La floricultora espera ver las cifras definitivas, tras las terminación de temporada y sus voceros prefieren no adelantarse a realizar un balance por ahora.

En general la situación del sector floricultor es compleja, dadas las circunstancias de los mercados internacionales.

Pablo Viteri, de la finca Pacific Bouquet, ubicada en Pifo (oriente de Quito), comparte el diagnóstico. El 4 de febrero, en esa empresa se registraba una dinámica jornada de trabajo, para cumplir los pedidos de la temporada de exportación que concluyó el 7 de febrero.

Allí advierten cambios en las preferencias del mercado. En lo que va del año, la finca ha notado que existe un amplio pedido de productos con valor agregado; es decir, de buqués especiales.

Durante la visita que realizó LÍDERES la semana pasada, en la zona de poscosecha de la finca estaban listos paquetes de 12 rosas rojas, de la variedad freedom, que se exportan colocadas en floreros.

Estas exportaciones, a diferencia de las demás, no están dirigidas al público de supermercados o florerías. Van a clientes particulares.

Desde Ecuador, el producto se comercializa a precio de finca, pero en el mercado estadounidense el cliente que solicita estos productos paga cantidades elevadas, por el costo del flete y el detalle que contiene cada envío.

Viteri explica que, en esta temporada, en Pacific Bouquet el 30% de los envíos son de producto especializado y el resto de bonches normales. La finca tiene 50 trabajadores y actualmente laboran cumpliendo hasta cinco horas extras para poder realizar las exportaciones.

En Espejo, Carchi, existe preocupación por la situación que viven las empresas floricultoras que han perdido mercado en EE.UU. y Rusia. Lenin Carrera, alcalde de este cantón explica que existen tres grandes empresas y aproximadamente ocho pequeñas, que generan 1 200 empleos. Para Carera, la reducción de exportaciones a los países mencionados han provocado el cierre de una floricultora y advierte sobre un probable despido de empleados en otras.

Luis Ibarra, investigador de El Ángel sostiene que las flores se han convertido en el motor económico de la zona. “Un posible cierre de las empresas, no solo provocará un conflicto social, sino uno laboral”, advierte.

En el sector siguen operando con normalidad Queen Roses y Renacer Floral. Las dudas inquietan a ocho pequeñas floricultoras de la zona.

La mirada de los exportadores se dirige hacia el mercado chino

Los productores de rosas de la Sierra Centro están atentos a la depreciación del rublo y a la caída de los precios del petróleo. Por estas circunstancias advierten impactos en el desempeño de sus negocios y ahora fijan su mirada en China.

Las empresas GP Flowers y Nintanga de Cotopaxi afrontan suertes distintas. GP Flowers produce al año 500 000 tallos: una mitad va a Rusia y la otra, hacia EE.UU. y Lituania.
La caída del petróleo afectó. Para abaratar costos, la firma dejó de enviar rosas con tallos de 90 centímetros y 1,10 metros de largo y envió variedades con tallos de 50 y 60 centímetros, a un costo de entre USD 0,30 y 0,35 cada uno. “No se cumplirán las expectativas logradas en años anteriores, pero sí se incrementó el volumen de los envíos”, señala Patricia Marín, gerenta de GP Flowers.

Asimismo, por San Valentín las exportaciones de la empresa subieron especialmente a EE.UU. “Esperamos que el resto del año podamos comercializar toda la producción, puesto que al momento no hay pre ventas, sino día a día”.

La crisis rusa no afectó a la empresa Nintanga, porque el 95% de sus envíos se dirige a EE.UU.; el porcentaje restante va a Centroamérica y Canadá. La empresa registró un crecimiento del 15% en el segundo semestre del año pasado.

Los productores creen que China podría suplir el mercado ruso, que por la devaluación del rublo hizo que los precios de las flores bajaran. Carlos Gómez, titular de la Corporación de Floricultores del Sur, indica que “si queremos ir al mercado asiático debemos invertir más y se podría conquistar esos mercados”.

El dirigente mencionó que productores participarán en las ferias de la flor en China, para abrir más mercado en Corea del Sur y otros países asiáticos. “Creo que lo que resta del año va a ser difícil, pero produciendo con calidad vamos a mantener el mercado actual”.

Según Gómez, por San Valentín se comercializó toda la flor por el nerviosismo existente. “Hay más pedidos de Estados Unidos, pero veo que van a faltar rosas. Además, el cambio del estado del tiempo afectó el 20% de las 500 hectáreas en producción en la parroquia de Lasso, en Cotopaxi”.

En Colombia también hay ajetreos por los envíos de temporada

Colombia, segundo productor mundial de flores, multiplica su trabajo en las jornadas previas a San Valentín, para satisfacer las necesidades de un mercado global al que repartirá 500 millones de tallos, según los datos que maneja la industria colombiana.

Las ventas para esta festividad suponen el 12% del total de las exportaciones de la industria de la floricultura colombiana que en el 2013, último año con datos consolidados, vendió al mundo flores por un total de USD 1 350 millones.

En una entrevista con EFE, el presidente ejecutivo de la Asociación Colombia de Exportadores de Flores (Asocolflores), Augusto Solana, explica que el 75% de las ventas tiene como destino final Estados Unidos, un país en el que la celebración de San Valentín, el 14 de febrero, es “toda una institución”.

Plantaciones de flores en Nemocón, Colombia, El 75% de sus rosas llega a EE.UU. Foto: Leonardo Muñoz /EFE.

Plantaciones de flores en Nemocón, Colombia, El 75% de sus rosas llega a EE.UU. Foto: Leonardo Muñoz /EFE.

El incremento de la producción en estos días supone para los floricultores colombianos, “un gran esfuerzo logístico, porque de un momento a otro hay que triplicar despachos y producción”, explicó Solana. Además, en una industria tan globalizada, entran en juego “muchos factores como el clima, la economía o el día en que cae la fiesta”, añadió el Presidente de Asocolfores. Adicionalmente dijo que este año San Valentín se celebra un sábado, un día que no es particularmente positivo para las ventas.

Este año y los venideros serán fundamentales para los productores de flores, debido al alza de la cotización del dólar en relación con el peso colombiano, lo que ha generado que los productos del país ganen en competitividad en sus exportaciones, especialmente a Estados Unidos. “(El precio) facilita la exportación de todos los productos colombianos, pero tenemos que tener en cuenta que (la industria) atravesó por diez años de revaluación y solo llevamos unos meses de devaluación (del peso)”, asegura el representante de Asocolflores.

Asimismo, subraya que para “poder ver un impacto real” se requiere que el cambio actual, que fluctúa alrededor de los 2 400 pesos por cada dólar, perdure en el tiempo, ya que “en la medida que ocurra, anima a expandir sus negocios y compensa años de un peso fuerte”.

Aún antes de que lleguen los resultados que este nuevo valor del peso puede dejar en la industria y de que se consoliden los datos del 2014, Solana destaca que sus expectativas muestran que la industria se expandió entre el 2,5% y el 3% el año pasado y esperan que lo haga un 5% en el 2015. Todo ello, en un país del que procede el 80% de las flores que llegan a Estados Unidos y el 60% de los claveles que compra Japón.

Además de estos dos países, Rusia, Canadá, Reino Unido y el resto de naciones de Europa occidental reciben flores colombianas que buscan nuevos nichos en mercados a los que esperan expandirse próximamente como Corea del Sur.

Para la fiesta estrella del año en el sector, la empresa El Redil, por ejemplo (ubicada en las afueras de Bogotá), redobla sus esfuerzos ya que para ellos, San Valentín supone el 10% de la producción, según dijo a EFE el gerente técnico y socio de la compañía, Fernando Arenas.
En este sentido explica que la popular festividad supone también el 18% de las ventas. “Si hacemos las cosas bien y todo funciona, ‘hacemos el año’. El resto del tiempo nos va bien pero estamos en punto de equilibrio”, añade el empresario que en estas fechas redobla sus esfuerzos para que la producción, el transporte y el montaje estén listos para distribuir sus flores por todo el mundo.

Arenas inidica que la clave del éxito colombiano está en que pueden “producir flores 52 semanas al año”.

En Contexto
Variedades. Ecuador es uno de los países que posee mayor diversidad en las flores con más de 300 variedades entre rojas y de colores, según análisis de ProEcuador. En flores tropicales cuenta con más 100 variedades que se caracterizan por sus colores, tamaños, larga vida después del corte y la resistencia a la manipulación.

Producción nacional. Para el 2012 en el Ecuador había 571 haciendas productoras de flores que totalizaban unas 4 000 hectáreas en 13 provincias. El 65% corresponde a plantaciones de rosas; el 25% a flores de verano; el 7% a flores tropicales; y el 3% a propagación.

Los productos. Los principales grupos de exportación son las rosas y las gyphsofilas; las exportaciones de ambos tipos ha mantenido un crecimiento promedio de 1,52 y 68,1% anual. Desde el 2008, las rosas continúan como el producto líder de exportación de flores.
Destinos. Los principales mercados de las flores ecuatorianas hasta el 2013 fueron: EE.UU., con el 40%; Rusia, con el 25%; Holanda, 9%; Italia, 3%; Canadá, 3%; Ucrania, 3%; España, 3% y el resto de países, 17%. 

Las preferencias. Además de las rosas, entre las flores más populares a nivel global están los geranios y tulipanes, que generalmente son utilizados, como decoración o adornos exóticos.

Flores orgánicas. Estos productos han ganado popularidad desde los años 90 y a pesar de que sus ventas han tenido un crecimiento importante, es solo una pequeña parte de la oferta la que se ha preocupado por desarrollar esta área orgánica. Así también se exportan flores comestibles en materia culinaria.