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Las camaroneras se cuentan entre los afectados por la contracción de la economía. Foto: Mario Faustos / LÍDERES

Las camaroneras se cuentan entre los afectados por la contracción de la economía. Foto: Mario Faustos / LÍDERES

En 4 sectores se siente más la desaceleración

25 de julio de 2016 10:07

La “fuerte desaceleración económica que atraviesa el país” -en palabras del Gerente del Banco Central (BCE), Diego Martínez,- pasó factura a cuatro sectores que reportaron cifras en rojo en los primeros tres meses del año, en comparación con el mismo período del 2015. Estos son: alojamiento y servicios de comida (-13,2), correo y comunicaciones (-7,8%), acuicultura y pesca de camarón (-6,7%) y construcción (-4,4%).

En el primer trimestre del año, que dejó la cifra más baja de crecimiento económico de Ecuador desde el 2001 (-3%), estas industrias experimentaron el bajón económico que se evidenció en menores ventas y que desencadenó, en algunos casos, despidos de personal y hasta cierre de negocios.

Martínez sostuvo, el viernes pasado, que los resultados económicos del primer trimestre son consecuencia de la caída de los precios del petróleo hasta un piso de USD 14, “los más bajos desde que el país está dolarizado”. A esto se sumaron factores externos que complicaron el escenario económico nacional.

A este panorama adverso se suman la apreciación del dólar y medidas que ha tomado el Gobierno para precautelar la dolarización, a través de la balanza de pagos, como las salvaguardias.

Por ejemplo, en el caso del sector de alojamiento y servicios, un dólar más caro en comparación de las monedas de los países vecinos hace que el país pierda competitividad como destino turístico, según Diego Utreras, director Ejecutivo de la Asociación Hotelera del Ecuador.

En el caso del sector de correo y comunicación, los ‘couriers’ sintieron el efecto colateral de las salvaguardias que se aplicó a 2 961 partidas en marzo del año pasado y que incluían desde maquinaria hasta bienes de consumo.

Mientras que el sector camaronero se ve afectado por una caída en los precios internacionales, la construcción sufre un freno de su actividad desde el año pasado, con proyectos suspendidos.

Para sobrellevar el bache, estos sectores han debido trazar estrategias, como ofertas y promociones, diversificar sus servicios, buscar nuevos mercados. El BCE prevé que el segundo semestre del año la economía nacional comenzará su recuperación, pero ciertos sectores productivos piensan distinto.

El ritmo exportador no es suficiente

El sector camaronero del país registró el peor primer trimestre en ocho años. Según datos del Banco Central del Ecuador, el Producto Interno Bruto (PIB) de esta actividad cayó -6,7 % de enero a marzo de 2016. Se trata de la tasa más baja, en igual período, desde el 2009.

En el segundo trimestre también se espera una caída. José Antonio Camposano, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), manifiesta que este es el quinto semestre en que el Ecuador registra exportaciones inferiores de camarón frente a los años anteriores.

En el 2015, el sector ya cerró a la baja con una contracción de USD 200 millones; pese haber exportado un 14 % más en volumen facturó menos que en el 2014, cuando el sector vendió USD 2 513 millones.

Esa ha sido la tendencia del sector durante los últimos años. Si bien es cierto, el volumen de exportación creció entre enero y mayo de este año, a una tasa promedio de entre 10 y 15 %, esto no ha sido suficiente para levantar el sector debido a la caída internacional de los precios.
“Lamentablemente ese volumen creciente y favorable, en el mejor de los casos, solo alcanza para compensar la caída de los precios. Se logra facturar lo mismo que los meses anteriores pero con un esfuerzo superior”, explicó Camposano.

A este ambiente negativo para el sector se suma la afectación del terremoto, del pasado 16 de abril, a la zona camaronera del norte de Manabí. Según la Senplades, hubo pérdidas por USD 35 millones. Allí se cuentan unas 20 000 hectáreas de camarón. En el norte de Pedernales, aún se evidencia la destrucción. Piscinas destruidas, bombas caídas y campamentos de camarón en ruinas. El impacto laboral es de 6 000 empleos directos en ese cantón.

Según Camposano, el impacto de lo que provocó el terremoto ya se sintió el mes pasado. Se pasó de haber exportado 76 millones de libras de camarón en mayo, a 71 millones en junio. “Son 5 millones menos que podrían seguir afectándonos”. Los camaroneros de este sector requieren de USD 30 millones para salir a flote.

La contracción no para desde el 2015

La construcción es uno de los sectores económicos que experimentó una contracción durante el primer trimestre de este año, según el Banco Central del Ecuador. Tuvo una caída de -2,5%, una tendencia que se mantiene desde el 2015, que registró un -0,6%.

Para el presidente de la Federación Nacional de Cámaras de la Construcción, Enrique Pita, el declive del sector se agrava por la complicada situación económica del país. “No solo hay una paralización de las inversiones privadas sino también pública, que en años anteriores representaban más del 60% de proyectos que se generaban para el sector”.

Él estima que la caída es superior a los cálculos oficiales y estima que bordea el 10%. Según Pita, si bien las instituciones financieras mencionan que hay recursos, pero los requisitos que exigen ahora dificultan el acceso. De acuerdo con la Superintendencia de Bancos, en junio pasado la cartera de crédito inmobiliario se ubicó en USD 1 884 millones, que representó 63 millones más que en marzo del 2016.

El representante de los constructores asegura que la contracción de la actividad provocó una caída en el empleo de forma significativa porque no se inician nuevos proyectos, a excepción de los que se ejecutan para las personas de muy altos de ingresos. La mayoría se dedica a terminar los proyectos que iniciaron en años anteriores.

Esa afirmación se refleja en la demanda de materiales, dice Pita. En Guayaquil, con relación al año pasado, hay un descenso del 40% en la venta de hierro, 45% en bloque, más del 35% en cerámica plana, cubiertas y estructuras metálicas.

Para el segundo semestre del 2016, la expectativa es que la reducción persista “porque entraremos en una época electoral y no hay incentivos sino cargas tributarias”, señala el constructor.

La nueva estrategia es diversificar sus servicios


En el caso del sector de correo y comunicación, los couriers sintieron el efecto colateral de las salvaguardias que se aplicaron a 2 961 partidas en marzo del año pasado y que incluían ítems que van desde maquinaria hasta bienes de consumo.

Mariela Rojas, presidenta de la Asociación de Empresas de Mensajería y Courier del Ecuador (Asemec), sostiene que los cupos, salvaguardias y restricciones afectaron al sector. “Estas medidas afectaron tanto, que varias empresas del sector cerraron y las que no cerraron sus ventas cayeron considerablemente”, señala Rojas, quien estima que entre seis y ocho firmas de este sector cerraron por la caída de ingresos.

El año pasado este sector vivió un año complicado. En el 2015, las importaciones vía courier cayeron 38%, según datos publicados por el Banco Central del Ecuador. Mientras que de enero a mayo de este año se redujo apenas -0,3%.

Ximena Cevallos, gerente de Ultrabox, empresa que se especializa en compras en el exterior, comenta que la disminución de las cargas se sintió desde a mediados del 2014, cuando dejó de funcionar el régimen 4x4, que permitía importar, sin pagar impuestos, hasta 4 kilos por un monto de hasta USD 400. Pero se agudizó con salvaguardias y aranceles que el Gobierno implementó paulatinamente.

Estas firmas han buscado diversificar sus servicios y destinos de importación para compensar la caída de ingresos.

Por ejemplo, Ultrabox ofrecerá la posibilidad de traer paquetes desde China y España para mejorar ingresos. A esto se suma el recorte de personal en un tercio y el cambio de oficinas, a un sitio más reducido, para reducir los gastos.

Otras firmas han buscado potenciar el servicio de entrega de paquetes dentro del país y mensajería.

Se esperaba que este 2016 el sector iba a tener un respiro con la flexibilización en las importaciones de celulares y el retiro de las salvaguardias por parte del Gobierno. Sin embargo, sus representantes consideran que el resto del año será aún complicado debido a que todavía las salvaguardias y otras medidas se mantienen.

El pasado 29 de abril, el Comité de Comercio Exterior (Comex) adoptó la Resolución 6, a través de la cual se dilató por un año la eliminación de las salvaguardias para 2 236 partidas que mantienen sobretasas del 15%, 25% y 40%.

Hasta enero de este año estas últimas tenían 45%, pero se desgravaron parcialmente. Además, se levantó la sobretasa del 5% que tenían 725 partidas, que incluye principalmente materias primas e insumos. Algunas de las partidas en este grupo son almidones, semimanufacturas plásticas, hilados, textiles de fibras naturales, productos laminados, equipo de elevación, etc.

Menos huéspedes, comensales y ventas

El servicio de alojamiento y el de alimentación registra una importante caída en el primer semestre de este año en comparación con igual período del año anterior. La cifra es de -13,2%, según el Banco Central.

En restaurantes y hoteles del sector de La Mariscal, en el centro-norte de Quito, es evidente la disminución de comensales, de huéspedes y de sus ventas.

Roberto Guaña, gerente general del restaurante Mama Clorinda, señala que la caída de los clientes es del 50% aproximadamente. El año anterior, en esta temporada alta por las vacaciones de los estudiantes, ingresaban al local un promedio de 300 personas al día. Hoy llega a 150. “Es un número muy bajo”.

Ante esta realidad optó por armar promociones, no subir los precios para enganchar y mantener a sus clientes. “Hemos optado por no subir los precios. Asumimos el alza del IVA, los tributos a las bebidas azucaradas. Además hemos armado paquetes a precios económicos para atraer a los clientes”.

En hostales y hoteles de la capital, la situación es similar. El ingreso de turistas es bajo en comparación a años anteriores. Carlos Bravo, de Hostal Calama, en el norte de la capital, señala que tuvieron que bajar los precios del alojamiento. Los costos bajaron de USD 25 a 20.

Norman Bock, titular de la Asociación de Hoteles del Distrito Metropolitano de Quito, indica que el segmento de lujo y cuatro estrellas cayó en el primer semestre un 20% en comparación con el mismo período del año anterior. Para él, la situación económica del país fue determinante en esta contracción del sector. Se suma el terremoto, que influyó en la baja de los turistas.

Pese a esto, Bock dice que espera que en los próximos seis meses la situación mejore con actividades como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Vivienda y Desarrollo Urbano Sostenible (Hábitat III), que espera traer a más de 12 000 participantes a la capital.