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Edmundo Manzano sigue la carrera dual de Ingeniería de Empresas en la Universidad de Cuenca. Los conocimientos prácticos los recibe en la empresa Paredes (sombreros de toquilla). Foto: Xavier Caivinagua para LÍDERES

Edmundo Manzano sigue la carrera dual de Ingeniería de Empresas en la Universidad de Cuenca. Los conocimientos prácticos los recibe en la empresa Paredes (sombreros de toquilla). Foto: Xavier Caivinagua para LÍDERES

Un sistema que innovó el estudio

10 de agosto de 2017 21:08

El programa de formación dual se aplica en el Ecuador desde hace 25 años con la capacitación de tecnólogos en administración, que tienen el apoyo del Colegio Alemán y la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriano-Alemana. Y desde hace 10 años, este sistema llegó a otro espacio con la carrera de Ingeniería Empresarial, en la Universidad de Cuenca.

La formación dual, que tiene sus orígenes hace 200 años en Alemania, combina la teoría con la práctica durante el proceso de formación del estudiante. La intención es que los participantes accedan a los conocimientos académicos y los puedan comparar y aplicar en las diferentes áreas de las empresas que los apadrinan.

Por citar un ejemplo, la carrera de Ingeniería Empresarial de la Universidad de Cuenca dura cuatro años y medio. Los dos primeros ciclos son teóricos con materias como microeconomía, introducción al derecho, contabilidad, matemáticas, estadística, ciencias sociales, comportamiento organizacional, entre otras.

A partir del tercer semestre se inician las prácticas en las compañías formadoras en áreas como marketing, producción, finanzas y contabilidad y gestión del talento humano y organizacional. Al final de cada semestre presentan un proyecto, que es evaluado por un comité integrado por los profesores y los empresarios.

Según el director de esta carrera, Juan Francisco Cordero, de esa forma el alumno también desarrolla otras competencias que son valoradas, como la solución de problemas, presentación efectiva y trabajo en equipo o a presión.

Lisa Pesendorfer ocupa el cargo de Experta a largo plazo en la Alianza para la Formación Profesional entre las cámaras, asociaciones e instituciones que impulsan la formación dual en el país. Este proyecto empezó en el 2013.

Según ella, la primera fase duró tres años y se trabajó en la creación del marco legal para la formación dual y el diálogo con los sectores público y privado. La segunda finalizará el 2019 y, en la actualidad, trabajan en una reforma al reglamento de esta formación.

“Los avances más significativos de la formación dual en el Ecuador se concretaron en los últimos tres años. Ahora es más sistemático porque antes eran iniciativas puntuales”, asegura Pesendorfer

Según ella, en la actualidad, 267 estudiantes forman parte de seis programas que aplican este esquema en el país y que son apoyados por 41 empresas de Cuenca, Quito, Guayaquil, Ibarra y Manta. Son programas en plásticos, desarrollo de software, mecánica, confección textil, procesamiento industrial de la madera.

Pesendorfer aclara que aparte están los estudiantes que se forman con esta metodología en las carreras de las universidades de Cuenca, del Azuay, Politécnica Superior de Chimborazo y desde el próximo año en la Universidad de las Américas. Además, en los institutos superiores y en el Centro de Tecnología Industrial de la Politécnica Salesiana (Cuenca).

Pesendorfer dice que este tipo de formación es beneficioso para las empresas porque tienen mano de obra calificada tanto teórica como práctica, que conoce su funcionamiento y puede resolver problemas y proponer proyectos de innovación. En el caso de los alumnos tienen mayor facilidad para acceder a un puesto de trabajo en las compañías formadoras.

Esa afirmación se sustenta en la investigación denominada el Impacto del modelo dual en la Universidad de Cuenca, que fue realizada por Gustavo Flores. Él realizó 387 encuestas a graduados de Ingeniería Empresarial y de la modalidad tradicional de Administración de Empresa del mismo centro, entre el 2010 y 2016.

Flores determinó que los estudiantes de la carrera dual encontraron trabajo en menor tiempo y sus salarios promedios son mayores. El sueldo medio de Administración de Empresas es de USD 700 y de la dual asciende a 1 051, de acuerdo con este estudio.

Otro dato que resalta Flores es que el 33% de los graduados en la formación dual ocupan puestos en mandos medio y alto, mientras que en la tradicional baja al 16%.

Los industriales aportan en la capacitación

La formación dual tiene apoyo empresarial y universitario. Las cámaras de Industrias y Producción, la Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros, la de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca y la de Industrias de Guayaquil están involucradas en esta iniciativa junto con la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriana-Alemana y la Alianza para la Formación Profesional.

Otros gremios, como las asociaciones de Industriales Textiles del Ecuador, la de Confeccionistas Textiles, Ecuatoriana de Plásticos y la de Industriales de la Madera también son parte.

En el panel Experiencias ecuatorianas de transferencia de tecnología y rol de la universidad y la empresa, que se realizó en junio en la Universidad de Cuenca, el presidente de la Cámara de Industrias de la capital azuaya, Jorge Roca, señaló que la aceptación que ha tenido la formación dual puso a Cuenca y al Ecuador en la mira de Alemania, que busca exportar este sistema de educación teórica y práctica para mitigar el desempleo juvenil.

Roca destacó los avances de la carrera de Ingeniería Empresarial de la Universidad de Cuenca y de los programas de educación dual en mecánica industrial y electricidad en la Politécnica Salesiana. Estas dos últimas tienen el apoyo de 13 empresas azuayas y participan 41 estudiantes.

En ese mismo foro, Alfredo Hoyos, representante de la Asociación Ecuatoriana de Plásticos, dijo que el acercamiento con las universidades es importante para el desarrollo y que el cambio sea sustentable. Su gremio se acercó a la Politécnica del Litoral.

Otro espacio dual, destacado por Roca, es la carrera de Tecnología de Alimentos en la Universidad del Azuay (UDA). Según la directora de Educación Continúa de ese centro, Miriam Briones, este tipo de educación armoniza la teoría o conocimientos recibidos en el aula con la formación práctica en ambientes laborales reales, a través de una inclusión planificada en los procesos productivos.

“Está dirigida a bachilleres como al personal que ya labora en la industria y que por razones diversas no pudo acceder a estudios de tercer nivel”, explicó Briones.

En la actualidad, la UDA ejecuta el primer programa de formación Expertos en Procesamiento de Alimentos y Bebidas, que tiene una duración de cinco semestres. El objetivo es brindar conocimientos, habilidades y destrezas para formar técnicos en producción y envasado de alimentos.

Tiene un grupo de 20 estudiantes, de los cuales el 30% es personal que labora en las empresas formadoras. Tienen entre 19 y 45 años. Para la selección de los aspirantes, contó Briones, se hizo una selección mediante un examen de conocimientos básicos y una entrevista realizada por la Cámaras de Industrias de Cuenca y las empresas formadoras.

Las empresas del sector alimenticio, como Italalimentos, La Europea, Los Andes, Lácteos San Antonio, Embotelladora Azuaya, Industria de Bebidas Cósmica, Fideos La Delicia, Panificadora El Horno, CIAL e ICE, apoyan esta iniciativa, aseguró Briones. “El rol de la empresa es enseñar al estudiante el componente práctico, con la guía de un tutor y en coordinación con la universidad”.

Pasamanería Tosi destaca los beneficios de esta formación

Pasamanería Tosi se sumó al programa de formación dual desde sus inicios, hace aproximadamente 10 años. Hasta el momento ha contratado a las tres personas que realizaron las prácticas en la empresa cuencana.

Para Augusto Tosi, vicepresidente de Pasamanería Tosi, a través de esta instrucción se forman profesionales más cercanos a las necesidades actuales de la industria. Uno de los problemas comunes es que el pénsum tradicional no necesariamente está actualizado en relación a la necesidad de la industria, dice Tosi.

Según él, con esta formación se invierte en el estudiante para beneficiar a ambas partes. Al final de cada módulo, los participantes deben presentar un resumen y un proyecto específico para cada área. Por lo general, sus ideas son incorporadas en las acciones de la empresa.
La primera persona que realizó sus prácticas en Pasamanería Tosi actualmente es la jefa de confecciones y tiene a su cargo a más de 160 personas. Además, es una de los ocho jefes de sección y ocupa uno de los 20 cargos de más alta jerarquía en la organización.

La segunda persona que permaneció en la empresa tras haber participado en la formación dual se graduó hace poco del programa y ahora está manejando el proyecto de venta por catálogo. La tercera persona también se quedó en la empresa después de culminar sus prácticas y hace pocos meses decidió separarse para emprender un nuevo proyecto.

Tosi explica que actualmente están formando a una cuarta persona que está realizando el módulo de recursos humanos y aún le faltan dos años para culminar el programa. Él espera que también se quede trabajando en la empresa.

Para Tosi, la formación dual representa “una simbiosis, donde ambas partes ganan”. Su preocupación es que otros empresarios aún lo ven como una molestia y no se dan cuenta de los beneficios.

Cartopel implementó el programa desde hace 12 años

El programa de formación dual se inició en el 2005 en la empresa Cartopel, que funciona en el Parque Industrial de la capital azuaya. Esta organización maneja dos proyectos bajo esta modalidad, que se dictan en dos universidades de esa ciudad.

Manuel Vicuña, gerente de Desarrollo Organizacional y Recursos Humanos del Grupo Cartopel, explica que el primer programa surgió como una iniciativa de la Cámara de Industrias, Producción y Empleo de Cuenca y de la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriana-Alemana y se implementó en la Universidad Estatal de Cuenca.

La carrera de Ingeniería Empresarial tiene una duración de tres años y medio. La mitad del tiempo los jóvenes pasan en la fábrica y la otra parte en la universidad. En cada etapa que cumplen en la empresa, los alumnos deben hacer un proyecto sobre las acciones de cada área en las que se han desempeñado.

El programa se abre cada año. Actualmente, ya pasaron la décima promoción de graduados y uno de los participantes de esta modalidad se encuentra realizando las prácticas en la empresa.

Vicuña cuenta que desde hace aproximadamente dos años implementaron un segundo programa de formación dual a nivel técnico, que tiene una duración de cinco semestres. El objetivo es formar técnicos industriales especializados en mecánica y electricidad. Los jóvenes que participan de este proyecto reciben sus clases en la Universidad Politécnica Salesiana, en Cuenca.

A través de este programa, la empresa ha apadrinado a tres personas que están realizando las prácticas en la organización. Uno de ellos, dice Vicuña, obtuvo la mejor nota del programa en sus evaluaciones. Para Vicuña, este programa es beneficioso para ambas partes, pero considera que se necesita mayor difusión y una política de Estado.

Continental Tire Andina da beneficios a los estudiantes

Continental Tire Andina se involucró en el programa de formación dual desde el 2015. La primera promoción de mecánicos industriales y eléctricos industriales empezó sus clases en septiembre de ese año y ya han aprobado cuatro de los cinco semestres.

En las dos carreras iniciaron 52 estudiantes, de los cuales Continental Tire Andina actualmente está auspiciando a 10 de ellos. Su último ciclo de formación se iniciará en septiembre próximo. Después, se dará paso a la segunda promoción de jóvenes con esta formación.

Según Gustavo Malo, vicepresidente de Relaciones Humanas de la compañía, cada semestre los estudiantes pagan una tercera parte del valor total de la colegiatura. La otra tercera parte es financiada por la empresa a cada estudiante y el resto es asumido por la universidad.

Continental también cubre los gastos de ropa de trabajo, alimentación, transporte, asistencia médica del fondo de salud y seguro de vida. Además, para los estudiantes que se destaquen la compañía les otorgará una bonificación económica.

Malo explica que la primera promoción que está por culminar el programa se encuentra desarrollando proyectos para la empresa. Los dos primeros estudiantes auspiciados por la empresa ya fueron contratados. “Gracias a las competencias que esta formación les ha permitido adquirir, obtuvieron una plaza de trabajo dentro de Continental y podrán continuar con sus estudios”.

Aunque este programa ha sido beneficioso, Malo considera que todavía hace falta promocionar el programa con más fuerza entre los bachilleres y empresas para explicar qué es la formación dual, su aplicación práctica, sus beneficios y las oportunidades que se tienen para la inserción laboral. Por otro lado, también cree importante que se valide este título a nivel académico por los organismos de educación pertinentes.

La empresa Raúl Coka Barriga reestructura su participación

La agencia de seguros de vida Raúl Coka Barriga ha recibido a dos participantes del programa de formación dual. La empresa forma parte de este sistema desde el 2009.

Según Rubén Alarcón, subgerente general de la empresa, dos años después de que se inició el programa, se decidió realizar una pausa por motivos internos. En el 2014 retomaron la iniciativa.

Los resultados en estos años han sido satisfactorios, según Alarcón. La formación permitió reducir el tiempo que, por lo general, toma el aprendizaje de los recién llegados a la empresa y se invirtió en la formación de profesionales.

Una vez que los participantes llegan a la empresa no se dedican a una tarea específica. Su trabajo consiste en aprender acerca del desenvolvimiento de la organización y, sobre todo, cómo se conectan las áreas de la empresa.

Durante el programa, se define a un tutor en cada una de las áreas para que acompañe a los estudiantes y el aprendizaje sea efectivo. Al final del curso, ellos presentan un proyecto, con el cual se evalúa si comprendió cómo funciona la integración de la empresa.

En el período 2009- 2011, Raúl Coka Barriga recibió a una pasante que, incluso, permaneció en la empresa después de los dos años de formación. Entre el 2014 y 2016, la organización tuvo un segundo participante. Alarcón explica que en este año el programa entró en una reestructuración. Antes la formación teórica era impartida en un instituto ubicado en el Colegio Alemán, pero desde el 2018 se abrirá un programa de administración de empresas que se dictará en la Universidad de las Américas (UDLA).

Para Alarcón, este es un modelo práctico y útil, pero el número de personas beneficiadas es limitado. Por eso, considera que debe ser socializado y se debe trabajar más en conjunto entre el sector público y el privado.