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La aerolínea estatal Tame busca, desde el 17 de marzo, inversionistas que realicen un aporte financiero que representará la mayoría accionaria de la sociedad a constituirse. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

La aerolínea estatal Tame busca, desde el 17 de marzo, inversionistas que realicen un aporte financiero que representará la mayoría accionaria de la sociedad a constituirse. Foto: Archivo / LÍDERES

Socios y fusiones traen desafíos y beneficios para las aerolíneas

27 de marzo de 2017 16:08

Buscar un socio, lograr una fusión o acordar una alianza son situaciones frecuentes en la industria de la aviación, a escalas regional y global. Pero también es un tema complejo que puede tomar años y que trae desafíos para las compañías aéreas.

Esta clase de acciones puede ayudar a que la compañía aérea sea más eficiente, así como lograr una inyección de liquidez para salir de una crisis e incluso competir con mejores costos frente a las aerolíneas de bajo costo, que irrumpen con fuerza en los mercados como el latinoamericano.

Pero también deja abierta la posibilidad de que una marca determinada desaparezca del mercado o sea absorbida por otra.

En Ecuador, el pasado 17 de marzo la aerolínea estatal Tame oficializó la búsqueda de un socio. Para esto la empresa pública colgó en su página web las bases de un concurso en las que se ofrecen detalles de lo que busca la empresa.

Allí se indica que los inversionistas interesados deberán “realizar un aporte financiero que representará la mayoría accionaria de la sociedad a constituirse”. Además, el valor del aporte a la sociedad de la empresa que busque unirse a Tame debe ser igual o superior a USD 60 millones.

El documento añade que el oferente deberá señalar el porcentaje accionario al que correspondería su participación en la sociedad, que en cualquier caso será el mayoritario. En la oferta se deberá especificar, además, si este aporte es en efectivo o en especies y, si se trata de esto último, Tame determinará si los bienes son relacionados y necesarios para el negocio.

Los interesados deberán cumplir varios requisitos. Por ejemplo, el patrimonio mínimo que deberán acreditar los interesados es de USD 10 millones, respaldado con la presentación de sus estados financieros o con las declaraciones de impuestos. La aerolínea estatal también estableció como requisito para participar en este concurso que los interesados tengan experiencia y presencia en el mercado aeronáutico de cinco años consecutivos.

Para representantes del sector de las aerolíneas y analistas la búsqueda de un socio representa un proceso en el que es necesario cumplir una serie de condiciones desde legales y de mercado, hasta administrativas y tecnológicas.

Marco Subía, director de la Asociación de Representantes de Líneas Aéreas en Ecuador y abogado especializado en esta materia, explica que las empresas del sector buscan socios o fusiones para crecer de manera eficiente.

“Se unen mercados, pero además se crean sinergias para evitar doble gasto. Si dos compañías operan una ruta con la mitad de ocupación de sus aviones, se unen, eliminan una frecuencia y vuelan a toda su capacidad. Así logran ser eficientes en la operación y mejoran la rentabilidad”.

El tiempo que tome hallar el socio o concretar la fusión es otro factor. Según Subía, hablar de tiempos específicos es difícil. “Depende del tipo de fusión, si es total o parcial”.

También, influye cuáles son las aerolíneas, su tamaño y peso en el mercado. La fusión de LAN y Tam, que dio paso a Latam, tomó un buen tiempo y fue necesario una serie de sinergias y reestructuraciones de las dos aerolíneas, dice el titular de Arlae.

En el caso de Tame, el proceso para dar con un socio duraría cerca de un mes y medio, aunque sus voceros hablan del tema al menos hace un año. Según el cronograma del concurso de ofertas, se estima que la fecha en la que se conocerá el inversionista será el 28 de abril.

Para Nicolás Larenas, analista de la industria, las fusiones de aerolíneas atraviesan un proceso legal, que incluye la revisión del proceso de parte de las autoridades antimonopolios en los países en los que opera una compañía aérea.

“También implica una revisión de los servicios en línea, de los sistemas de reserva y otros factores que se deben acoplar para que la fusión se de y funcione”. Al final, añade, el objetivo de estos procesos es seguir compitiendo en el mercado.

Acuerdos con cifras impresionantes

Los planes para asociarse empezaron en el 2009. En agosto de ese año las aerolíneas Lan (Chile) y Tam (Brasil) hicieron pública la intención de asociarse. Para eso firmaron un memorándum de entendimiento.

Casi tres años después, en junio del 2012 concluyó el intercambio de acciones entre las dos aerolíneas y se creó Latam Airlines Group. Un comunicado habla de sinergias o asociaciones aproximadas de USD 170 a 200 millones para los primeros 12 meses posteriores al cierre “incrementándose a un monto anual de entre USD 600 millones y 700 millones, las que se lograrán en su totalidad durante el cuarto año.

El proceso continuó. En agosto del 2015 apareció la marca Latam y en agosto del 2016 empezaron los vuelos de la naciente aerolínea. De esta resumida manera surgió uno de los más recientes grupos de la industria de la aviación con una flota de unos 220 aviones. En 2009, cuando el proceso arrancó, los ingresos combinados de LAN y Tam sumaban USD 8 500 millones y en conjunto trasladaban más de 45 millones de pasajeros y
832 000 toneladas de carga.

Marco Subía, director de la Asociación de Representantes de Aerolíneas (Arlae), considera que esta clase de operaciones continuarán. “Es un proceso inevitable y en el mediano plazo los mercados se dividirán en pocos grupos importantes”.

Para Subía, uno de lo motivos que impulsan estas fusiones es el crecimiento de las aerolíneas de bajo costo. “Asociándose o fusionándose se optimizan recursos para competir en condiciones estables”, dice el experto.

Uno de los casos más emblemáticos de una fusión lo protagonizaron American Airlines y US Airways, en diciembre del 2013.

La unión de las dos aerolíneas, dio paso a American Airlines Group, un gigante con ingresos -en el 2012- de USD 38 700 millones en 2012, más de 100 000 trabajadores y 6 700 vuelos diarios.

Esta fusión se concretó luego de un proceso que demoró dos años, según reportó en ese entonces la agencia EFE. En ese tiempo, las dos firmas pasaron por la revisión de autoridades y recibieron la aprobación de los tribunales. American Airlines y US Airways tuvieron que hacer concesiones como ceder parte de sus franjas horarias en varios aeropuertos, especialmente en el neoyorquino de LaGuardia y en el Reagan Nacional de Washington.

En América Latina otro caso de fusión fue el de Avianca y Taca. El proceso arrancó en octubre del 2009. La meta era “afianzar su posición estratégica en la región y potenciar su capacidad de crecimiento en la industria”.

En el 2010 los inversionistas oficializaron la unión estratégica de sus negocios. Por parte del Grupo TACA se incluye a las aerolíneas TACA International, y su participación en Lacsa, Taca Perú, Aviateca, Sansa, La Costeña e Isleña. Por parte de Avianca, a Avianca, Tampa Cargo y AeroGal.

Además, inició un proceso de reorganización administrativa, así como de integración de sus redes de rutas, homologación de procesos y captura de sinergias. Ahora Avianca Holdings suma ingresos operacionales por más de USD 4 100 millones anuales.