Tensortec se especializa en el área eléctrica y de telecomunicaciones. Trabajan con metalmecánica, inyección de plásticos, recubrimientos, ingeniería y matricería. Foto: Vicente Costales / Líderes

Tensortec se especializa en el área eléctrica y de telecomunicaciones. Trabajan con metalmecánica, inyección de plásticos, recubrimientos, ingeniería y matricería. Foto: Vicente Costales / Líderes

Adriana Noboa A.  (I)  [email protected]
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Dar soluciones, una de sus líneas

8 de agosto de 2017 14:48

La empresa la inició el hermano mayor, Marcelo Salazar en el 2003. Ahora sus otros tres hermanos colaboran con él, en lo que denomina un negocio familiar: Tensortec Ecuador S.A. Todos son ingenieros, gracias a la guía de su madre y su padre, quienes también colaboran con la compañía. El enfoque del negocio es el desarrollo e ingeniería de productos para telecomunicaciones.

Salazar inició el negocio en 2005, con un capital de apenas USD 1 400. Casi 12 años después su facturación sigue creciendo. En 2016 llegó a los USD 1,9 millones y el 2015 fue de 1,5 millones.

El nombre de la empresa surgió por su producto estrella: la pinza tensor. “La idea de la empresa inició por el año 2003... con un prototipo que es la pinza tensor, que es plástica y metálica, un producto híbrido, con la que se puede sujetar cables concéntricos de energía eléctrica o de fibra óptica en diferentes distancias”.

En el comienzo se concentraron solamente en el sector eléctrico y durante el primer año no pudieron avanzar. Hasta que Salazar, que es ingeniero mecánico de la Politécnica, se encontró con un amigo de la universidad, que trabajaba en el sector de telecomunicaciones y probó su prototipo para solucionar un problema de sujeción de cables en postes. El primer pedido fue de 200 unidades y tuvo que fabricarse con maquinaria era rentada.

Un par de años después llegaron a elaborar 2 000 unidades que eran las que comercializaban al mes. Entonces adquirió su primera máquina: una troqueladora mecánica. Ya un año después de la fundación, en 2006, consiguieron su segundo cliente y empezaron a fabricar toda la línea de herrajería completa. También adquirieron su primera inyectora de plástico y elaborar los productos y partes metálicos y plásticos. Agregaron después la maquinaria para el recubrimiento, hasta contar con su propia planta de galvanizado.

Finalmente, los hermanos se dieron cuenta que podían entregar un valor agregado a sus clientes: la solución de problemas y creación de productos específicos. Así que pasaron, en 2011, de las áreas de metalmecánica, inyección de plásticos y recubrimientos, a la de ingeniería y matricería. Ahora ya no necesitan de empresas tercerizadas, ellos elaboran todas sus matrices y moldes. Salazar cuenta que ya no solo crean productos para el área eléctrica y de telecomunicaciones, sino que también de metalmecánica. En su cartera de clientes están Telconet, Punto net, TV Cable, Leve 3, NetLife y Claro.

Además, ahora ya no les toma 75 días elaborar un prototipo requerido por un cliente. Desde hace un par de años lo hacen con una impresora 3D y les toma cinco horas.

La planta nueva, a la cual se mudaron el año pasado, está ubicada en la vía Calacalí- La Independencia 20km. Esta cuenta con un área de 5 000 metros cuadrados y solo el galpón ocupa 2 000. Ahí trabajan 66 personas, a quienes no les importó mudarse con ellos desde Carapungo, donde estuvo la empresa desde sus inicios en 2003.

Una de las premisas primordiales de este negocio familiar es trabajar solo con proveedores nacionales y que, así, el sector público y privado también de paso a la compra de sus productos 100% locales. Además, están trabajando en expandir sus ventas a Perú, Panamá y Guatemala. El primer país ya cuenta con sus prototipos, que están siendo probados.

Para César Yánez, sénior OSP de Level 3, es positivo que exista una empresa nacional que elabore productos para fibra óptica. Y resalta que su punto fuerte es el desarrollo y creación de materiales. “El producto es bueno en comparación a otros del extranjero y están dentro de los valores del mercado”, sostiene.

“Antes el esquema de trabajo era que el cliente nos consultaba si podíamos hacer un producto. Nosotros lo evaluábamos, costeabamos y veíamos la factibilidad. Pero ahora ya no esperamos a que el cliente genere la necesidad, vendemos la solución para la necesidad que tendrán a corto plazo”, comenta Salazar. Sus ingenieros o él personalmente viajan al extranjero para aprender la tecnología que se va desarrollando.

Paulo Fernández, gerente de Compras de Punto Net, dice que se trata de una empresa innovadora. “Facilita todos los requerimientos de los clientes. Si se pide una fabricación específica logran ajustarse, a través de su tecnología e ingeniería de diseño, así como de su área de investigación”.

Marcelo Salazar
Gerente General  Tensortec pasó de ser una empresa a convertirse en una marca. Tenemos la confianza de nuestros clientes, que saben que les solucionamos sus problemas y necesidades específicas. Conjuntamente con ellos hacemos laboratorio y talleres para elevar el producto y solucionar los problemas de los productos importados, que tienen que acoplarse a las realidades locales. Ese es nuestro mejor servicio y el cliente nos considera un partner de desarrollo conjunto.