Leonardo Gómez P. Redacción LÍDERES
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Susana Cabeza de Vaca pasó de las letras a la economía

Jamás evade una buena conversación y menos si se trata de literatura. No importa si se trata de poesía, novela, ensayo, teatro o filosofía... en cuestión de minutos, con fluidez y buen humor, ella podría hacer una analogía entre 'La Caverna', de Platón, y 'La vida es sueño', de Calderón de la Barca.

Se trata de Susana Cabeza de Vaca, quien desde hace 14 años es la Directora Ejecutiva de la Comisión Fulbright del Ecuador, entidad creada en 1946, después de la Segunda Guerra Mundial, para promover el intercambio educativo y cultural entre los Estados Unidos y otros países del mundo.

La Comisión Fulbright fue establecida en el país en 1956 y, desde entonces, unos 1 350 ecuatorianos, más 750 ciudadanos estadounidenses han sido seleccionados como 'Fulbrighters' o becarios por el programa en Ecuador.

Cabeza de Vaca es una persona elocuente. Nació, literalmente, en los brazos de su padre, Ramiro Cabeza de Vaca. "Él solía contar que el doctor no llegaba cuando mi madre estaba en labor de parto, y fue él quien me recibió. 'Olvide darte la palmada', decía. 'Por eso soy alegre', le respondía", cuenta entre risas.

Su familia no era un modelo muy común en la década de 1950; su madre, Olga González Suárez, siempre la impulsó a ella y sus dos hermanas menores a estudiar en la universidad. "Una idea un tanto revolucionaria para esa época".

Recuerda que a la hora de la cena con su familia las conversaciones trataban de libros. También cuenta que para ella, una niña inquieta a diferencia de la mayoría, "los árboles eran para subirse y los techos para explorar".

Terminó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Americano de Quito, en 1963. Siempre fue la única mujer en los clubes de Periodismo y Debate. Muchos de sus paseos eran a la biblioteca del Centro Ecuatoriano Norteamericano, que cerró en 1960.

En 1963 calificó a la beca Fulbright para estudiar en el Kalamazoo College, en Michigan (Estados Unidos). Allí estudió lingüística y literatura, obtuvo su B.A. (Bachelor of Arts) y una maestría en literatura y lenguas hispánicas.

En el mismo instituto conoció a su esposo con quien viajó a Brasil apoyándolo para que termine su tesis de un doctorado en Economía. Incluso le ayudaba con sus trabajos académicos, lo que le permitió sumar sus conocimientos en la materia.

Ya en Sao Paulo, en 1972, trabajó para la firma Cunha Bueno, que administraba la representación de la empresa Kidder, vinculada al sector financiero. Allí aprendió sobre banca de inversiones, investigación y preparación de portafolios de negocios para fusiones, análisis de posibilidades para "joint-ventures", lanzamiento de bonos estatales y cálculo de presupuestos.

Tras divorciarse, viajó de regreso a Michigan en donde retomó su carrera en Literatura, en el Departamento de Lenguas Romance y Clásicas, de la Michigan State University. Allí desarrolló el curriculum para el primer programa del enseñanza de portugués.

Sin perder tiempo, también organizó cursos de español para la Policía de Lansing y para los médicos de la misma ciudad. "Era una necesidad urgente que tenían cuando, por ejemplo, llegaba de urgencia un migrante mexicano que no hablaba inglés", recuerda.

En 1980 regresó al mundo de la economía y durante el año siguiente diseñó e implementó una campaña de marketing para introducir servicios y productos a mercados de 21 países de América Latina. Esto lo hace trabajando para el International Security Service Inc., con sede en Virginia.

Luego viajó a Lisboa, Portugal, en donde trabajó como intérprete de diferentes embajadas. En 1981, regresó a Quito, donde tuvo un imprevisto. En un partido de tenis se lesionó se vio forzada a extender su estadía.

Entonces se vinculó a la oficina en Quito del Chase Manhattan Bank. En esa entidad estuvo a cargo de la Dirección de Recursos Humanos; también fue contralor financiera. Desarrolló sistemas de control, preparación y seguimiento de planes a corto y mediano plazo, presupuestos de gastos de capital, seguimiento y control de las cuentas perdidas...

Entre 1986 y 1992 estuvo en la dirección corporativa de Marketing en Textiles Nacionales S.A. (Tenasa). Al mismo tiempo dictó el primer curso de Marketing de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), cátedra que asume formalmente en 1992.

Del tiempo que trabajó en Tenasa, su amigo y ex colaborador Fernando Mestanza la recuerda con cariño y gran admiración. "Es una excelente profesional con mucha experiencia. Distinguía mucho en el trabajo por buscar siempre una gerencia humanizada, nos llevaba a pensar no solo en las ganancias sino también en la calidad de vida de nuestros colaboradores".

Durante los seis siguientes años fue también decana del Colegio de Administración para el Desarrollo de la USFQ, en donde además de ser la responsable del diseño del currículum académico, coordinó varios programas de intercambio.

Siempre estuvo ligada a programas enfocados al servicio de la comunidad. Por eso Cabeza de Vaca se relacionó con grupos ecologistas como Fundación Natura, en donde fue parte del directorio.

Carolina Jijón, actual directora del Jardín Botánico de Quito, conoce bien esa etapa pues fue presidenta de esa Fundación. "Conozco a Susana unos 15 años. Es una persona admirable por su inteligencia y proactivismo. Le da el valor correcto a las cosas y tiene la habilidad de mantener siempre un buen sentido del humor", asegura Jijón.

En eso coincide Danilo Silva, director de Ecofondo, entidad que coordina programas nacionales direccionados a la conservación de los recursos naturales. "En casi 20 años de conocer a Susana, algo que destacó es que es una mujer muy optimista, que no fija su atención en los problemas, sino en encontrar las soluciones".

Desde 1998 está en la dirección ejecutiva de la Comisión Fulbright del Ecuador, en donde permanece hasta el día de hoy. Elena Durango es colaboradora de Cabeza de Vaca desde hace 12 años y destaca el trabajo de su jefa. "No es la clase de líder que ordena y espera resultados, ella se involucra en cada una de las áreas y departamentos de la Fulbright. Es muy justa y tiene muy buen ojo para conocer a las personas".

LOGROS EN LA ACADEMIA

1963. Beca Fulbright, Kalamazoo College Michigan.

1974. Premio a la Excelencia en la Enseñanza, en Michigan University.

2007. Hasta el 2009 fue ministra Coordinadora de la Producción.