Redacción Guayaquil
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Tejidos con experiencia de tres generaciones

La habilidad con la que Gloria Aguilera convierte los enjambres de lana en delicados conjuntos de ropa para bebé viene de familia, es un legado, dice.  

Su negocio Glopardy es marca registrada desde el 2002, y desde el año pasado, las prendas se venden en una isla ubicada en el centro comercial Riocentro Ceibos, en el Puerto Principal.

Esta guayaquileña de 37 años guarda entre sus recuerdos más preciados de infancia a su abuela, Gloria Ricardi, tejiendo durante horas. “En los viajes que teníamos en familia, para pasar el tiempo me daba un bordado para hacerlo”, cuenta la emprendedora.

Su mamá, Gloria Paredes, también aficionada por el tejido y la costura, le enseñó a usar la máquina de coser a los 12 años y a esa edad aprendió a hacer blusas que juntas vendían a sus amigas y familiares. Esa habilidad que perfeccionó con el tiempo fue siempre un hobbie, hasta que un día encontró algunas chambritas tejidas de cuando era bebé.

“Ahí sentí que tenía que dedicarme en serio a esto. Se me ocurrió hacerlo, porque de verdad es algo que puede pasar de generación en generación, y tiene un significado especial para las familias”, comenta la emprendedora.

Con una inversión inicial de unos USD 2 000, con la ayuda de su mamá y una sola máquina de coser, Aguilera comenzó a vender ajuares para bebés entre sus amigos y conocidos.

Por la acogida, en el 2007 creó un sitio web en el que los clientes pueden ver un catálogo con las líneas de monitos, ajuares, vestidos, chambritas, zapatos, faldones y lazos para bebés. Además de este espacio, se fueron sumando las redes sociales y las ferias como El Mercadito y Artsenal, en donde Aguilera ha participado como expositora en varias ocasiones.

En una de estas ferias Alexandra Chancay conoció de Glopardy. Chancay está esperando una niña, y ya cumple nueve meses, “casi toda la ropita que va a tener es de Gloria. De verdad que es lindo todo lo que vende, por la calidad y la delicadeza de los detalles”, dice.
A pesar de que en el taller de la marca hay unas nueve máquinas tejedoras y de coser, las piezas tienen detalles elaborados a mano, que le dan a las prendas un estilo “del tradicional tejido hecho por la abuelita”.

Con el incremento de la demanda de este vestuario, gracias a que su marca se volvió popular en las ferias, el negocio de Aguilera produce al mes unos 60 artículos y genera empleo para unas cuatro operarias y dos vendedoras en la isla que abrió en julio del 2014.
Su mamá continúa ayudándola y ella también trabaja en el taller, aunque suele dividir su tiempo para hacer las entregas y manejar las redes sociales.

Actualmente, Glopardy extendió su catálogo de productos, no solo vende prendas elaboradas, sino que también ofrece el servicio de fabricación de artículos personalizados, para bautizos por ejemplo, y rediseña aquella ropa ya elaborada.

“Hay gente que trae la ropita que era de un hijo mayor y me piden que complete el ajuar. Entonces, les buscamos lana parecida, o de pronto le falta una cinta, arreglamos todo eso”, cuenta.

Los precios de los productos varían de acuerdo con la complejidad de los acabados. Se pueden encontrar vestidos sencillos desde USD 30 y de 65, que tienen pechera con acabados tejidos a mano. Los ajuares, que son los más vendidos, comprenden hasta cinco prendas y cuestan USD 85.

Romina Ordóñez, que es clienta de Glopardy hace cinco años, destaca que la calidad de las prendas hacen que valga la pena la inversión. “Son tejidos con un excelente acabado. Además, la atención personalizada. Para mi hijo yo compré ropita a su medida y también he comprado bastante para regalos”, comenta.

Luego de cumplir su meta de abrir un primer punto de venta, Aguilera confiesa que el siguiente gran paso que espera dar es la exportación. La emprendedora ha asistido a eventos organizados por el Instituto de Promoción de Exportaciones (ProEcuador), pero no ha tenido la oportunidad de concretar un negocio, pues no quiere que las prendas pierdan ese toque de delicadeza y personalización que le permitieron crecer en estos 12 años.

El producto

Variedad. Glopardy ofrece unas ocho líneas de prendas de vestir para niños de hasta 3 años, pero Aguilera no produce en serie los modelos. Cada producto y talla se repite máximo dos veces. Además, ofrece la opción de prendas personalizadas bajo pedido.

Para bautizos. Mayaya es el nombre de su línea especial de prendas de vestir para bautizos, con accesorios y ropa para niños de hasta 3 años.

Alcance. Internet y redes sociales son aliados del negocio. Los pedidos se pueden hacer en el sitio web www.glopardy.com y mediante redes sociales. En Twitter e Instagram se encuentra como: @glopardy.