Redacción Cuenca
Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si 0
No 0

Un titiritero que muestra a personajes en 3D

Desde su infancia, el programa infantil que más disfrutaba era ‘Plaza Sésamo’. Ahora, con 23 años de edad, Santiago Cordero es el creador de un proyecto para un programa de títeres que enseña buenas costumbres y una sana convivencia a los niños.

Desde el 2008, este estudiante de Diseño Gráfico de la Universidad de Cuenca se dedica a la elaboración de muñecos de espumaflex y hace un año los produce de forma personalizada. Es decir, si alguien le proporciona una foto, él la caricaturiza y convierte en un personaje animado en 3D. Por este negocio sus ingresos bordean los USD 80 al mes.

En diciembre pasado, este universitario fue premiado con USD 1 000 en el concurso de Citi e Innpulsar en la categoría de emprendimiento cultural. No solo por la calidad y creatividad de sus títeres, sino por desarrollar un programa para menores de edad, en el cual se enseñan valores familiares y sociales, explicó el director de la incubadora Innpulsar, Juan Francisco Cordero.

Este emprendedor está en la fase de planeación del programa y está analizando cómo transmitirlo. Aún faltan detalles, pero está animado, porque “impulsará la educación de los menores, de una forma divertida”, asegura.

Para Blasco Moscoso, su ex profesor de Dibujo Artístico, el éxito de Santiago Cordero con sus títeres no es casualidad, sino producto de su responsabilidad y compromiso con la carrera de Diseño Gráfico. Durante el tiempo que él fue su docente, explica, identificó que es sobresaliente y tiene un concepto visual y estético interesante.

Cristina Álvarez conoce el trabajo de este cuencano y destaca la perfección en el rostro de las figuras y detalles como el pelo y la vestimenta que se asemejan a la persona que caricaturiza. El programa para niños que está desarrollando podría ser una suerte de ‘Plaza Sésamo’ ecuatoriano para los menores del país”, dice.

Cordero conoce el mercado y sabe que aunque hoy existen juegos de video, su programa tendrá humor, enseñanza y títeres llamativos, por lo que tiene fe en el éxito de esta iniciativa.

El emprendedor tarda entre tres días y dos semanas en la elaboración de cada personaje, según el tamaño y las características. Pinturas, tijera, espumaflex y creatividad son sus herramientas en la confección de estos muñecos. Para el ganador del concurso de emprendimiento de Citi e Innpulsar, esta actividad lo divierte, igual que ver ‘Plaza Sésamo’.