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Pamela Montalvo y Karen Oleas diseñan y elaboran las piezas. La meta a mediano plazo es exportar. Foto: Cristina Márquez / LÍDERES

Pamela Montalvo y Karen Oleas diseñan y elaboran las piezas. La meta a mediano plazo es exportar. Foto: Cristina Márquez / LÍDERES

Ellas transforman el yute en piezas de moda

22 de diciembre de 2017 21:10

El colorido y texturas diversas de los tejidos de las nacionalidades indígenas del Ecuador inspiran la creación de piezas de moda étnica. Carteras tipo sobre, de mano, billeteras y bolsos de la marca Yuwarmi buscan poner a la moda la cultura ancestral.

Karen Oleas y Pamela Montalvo, ambas de 27 años, diseñan y confeccionan las carteras sin ningún patrón o molde, por lo que le garantizan al cliente que su adquisición es única. Además, esos accesorios se manufacturan con tejidos de alta calidad que no perderán su forma ni color .
“Nos encanta la combinación de colores de las culturas indígenas del Ecuador. En un inicio pensábamos que eran demasiados colores juntos, pero luego descubrimos que cada uno tiene un significado”, cuenta Oleas.

La combinación de los tonos vivos de los tejidos y el tono sobrio del yute aportan diseño y originalidad. Además, se estilizan con hilos, borlas y mullos de diferentes materiales para que las prendas luzcan de alta calidad y puedan combinarse con ropa de moda.

De hecho, la combinación inusual de texturas también inspiró el nombre de la marca. El yute, que es la materia prima principal, y los complejos tejidos que las artesanas indígenas hacen a mano les motivaron a bautizar su emprendimiento Yuwarmi.

El público objetivo de la marca son los jóvenes y adultos amantes de la moda étnica y el estilo andino, por lo que los acabados tienen un toque divertido y juvenil. Las carteras cuestan entre USD 5 y 25 según el tamaño y el tiempo que tomó su diseño y manufactura.

“En ocasiones nos demoramos toda una tarde en una sola cartera. Es que la calidad y los detalles para nosotros son lo más importante”, dice Oleas.

Las carteras se comercializan por las redes sociales. Por esta vía logran atender hasta 50 pedidos mensuales, que es toda la capacidad de producción al momento.

Los pedidos llegan en su mayoría de Quito, pero también tienen clientes en Guayaquil, Puyo, Loja, y Riobamba, que es la ciudad de origen de las emprendedoras. “Nuestras redes sociales son nuestra vitrina más importante, así logramos llegar a todo el país”, comentan las jóvenes.
Cuando el negocio se inició en noviembre del 2016, las chicas recorrieron las instituciones financieras, empresas, entidades públicas y universidades para promover sus creaciones. Luego los clientes empezaron a llegar por su cuenta.

“Nuestra familia y amigas no podían creer que las carteras las hacíamos nosotros. Es que los resultados nos encantaron desde el primer momento”, recuerdan las emprendedoras.

En esa época Karen y Pamela acababan de graduarse en las carreras de ingeniería comercial, e ingeniería en petróleos, respectivamente, y no tenían trabajo. Ellas se conocieron a los 14 años mientras cursaban la secundaria, y las unió su amor por las manualidades y su creatividad.

Su afinidad también las convirtió en excelentes socias, pues sienten que se complementan. “Tenemos ideas similares y nuestros conocimientos profesionales también nos ayudaron a crear nuestro concepto de ventas”.

En el 2018 presentarán una nueva línea de accesorios para hombres y mujeres. Se sumarán al menú estuches para computadoras, teléfonos y tablets. La meta a mediano plazo es exportar sus productos al extranjero debido a la gran demanda que tienen entre los turistas.