Redacciones Quito, Guayaquil y Cuenca (I)
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La velocidad del sector automotor se frena nuevamente

En el primer día laborable del 2015, los planes anuales del sector importador y ensamblador de vehículos se alteraron. En la Resolución 049 del Comité de Comercio Exterior (Comex) se aprobó un nuevo régimen de cupos, tanto para la importación de vehículos como para las partes o CKD para su ensamblaje.

La Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade) tenía buenas perspectivas para este año. El gremio calculaba que la venta de vehículos oscilaría entre 115 000 y 120 000 unidades, teniendo en cuenta la evolución de las cifras del 2013 y 2014, cuando se comercializaron cerca de 114 000 y 119 000 vehículos, en su orden. Ahora, con la nueva resolución del Comex, el gremio calcula que las ventas estarán en alrededor de 96 000 unidades.

El año pasado, el sector automotor importador tuvo un cupo de USD 553 millones, del cual se utilizó cerca del 90%. Pero este año, con la nueva resolución del Comex, se podrá importar USD 264 millones, lo que significa una reducción de aproximadamente un 55%, según los representantes del sector. "Se trata de un impacto bastante fuerte", asegura Diego Luna, vocero de Aeade.

¿Habrá un incremento de precios de los vehículos? Luna señala que es difícil decirlo. Según él, los gastos fijos de las concesionarias son altos y hay que sostener el negocio. "Pero mantenerlo con las nuevas restricciones es complicado".

El dirigente agrega que ningún representante de las distintas empresas del sector quiere pensar en la posibilidad de cerrar concesionarias. Y en cuanto al tema del personal, "la idea es que sufran lo menos posible. Deshacernos de personal capacitado no es lo más adecuado. Luego nos costará más capacitarlos. Por eso, durante el 2015, ajustaremos los presupuestos al máximo". El sector genera 13 012 plazas de empleo directo.

Una visión similar es la de Nicolás Espinosa, titular de Automotores y Anexos. Él explica que las empresas del sector requieren de un volumen mínimo de negocios. "Con el recorte de cupo todos vamos a sufrir, pero las que más van a sufrir son las más pequeñas, porque no van a alcanzar a generar recursos para subsistir en el negocio".

Espinosa reconoce que la economía ecuatoriana enfrenta desafíos. "Pero la resolución del Comex es profunda y dramática", en palabras de Espinosa.

Los ensambladores también están preocupados. El presidente de la Cámara de la Industria Automotriz, Marcelo Ruiz, indica que la reducción de cupos para importar partes de autos o CKD acarreará tres consecuencias negativas. En primer lugar, habrá un recorte en la producción de vehículos de alrededor de 20 000 autos en este año. Esto traerá como consecuencia el incremento en los costos de producción de las fábricas por unidad y una pérdida de competitividad.

La segunda consecuencia es la reducción de personal de ensambladores debido a que se verá afectada su producción. Además, se impactará a los productores nacionales de partes, pues los ensambladores disminuirán la demanda de estos artículos al restringirse su producción.

En tercer lugar, Ruiz indica que lo más seguro es que ocurra un incremento de precios que, además de los cupos, estará motivado por el nuevo Reglamento Técnico RTE INEN 034 que exige nuevos elementos de seguridad para los vehículos nuevos y que comenzará a regir desde abril de este año.

La expectativa de mejorar las ventas crece en este segmento

La restricción a la importación de vehículos nuevos que aplica el Gobierno genera expectativa entre los vendedores de los modelos usados. La relación es directa: si las ventas de los concesionarios de automotores de nuevo modelo bajan, la demanda de los usados crece, como ocurrió en ocasiones anteriores cuando hubo medidas similares.

Pero ahora existe una diferencia, dice José Granda, presidente de la Asociación Ecuatoriana Automotriz del Austro, que agrupa 44 patios en la región. Él se refiere a la exigencia gubernamental de que todas las transacciones de vehículos usados sean gravadas con el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Esa disposición no le afectará al usuario sino al propietario de los patios, porque se reducirán sus márgenes de utilidad, dice el representante gremial.

Para él, con esta medida el Gobierno podría suplir los impuestos que dejará de percibir por la restricción de ingresos de los automotores nuevos. “Cuántas veces un vehículo usado se puede vender y pagar el impuesto...”.

Eduardo Andrade, de Corpoauto, dice que en la actualidad existe incertidumbre entre los dueños de vehículos hasta conocer cómo mismo incidirán las restricciones. “Hay quienes querían mejorar el modelo, pero ahora no lo harán”.

Él y Granda esperan que luego la situación mejore y sus ventas crezcan. Según Granda, los automotores usados subirán de precio, pero no en el mismo porcentaje que los nuevos para no perder competitividad frente a los clientes.

Estima que los de gama media serán los más demandados durante este año. Es decir, los que oscilen entre los USD 10 000 y los USD 15 000. “Los clientes que prefieren los carros de gama alta no se ponen nerviosos con estas medidas”.

En el 2014, automotores de segunda mano ya experimentaron un incremento. De acuerdo con datos del sitio web ecuador.patiotuerca.com, entre abril y junio pasado el aumento alcanzó el 11,3%. Los sedanes estuvieron entre los más demandados y le siguieron los todoterreno.

Granda señala que hay muchos factores que mueven el mercado de los vehículos de segunda mano. Entre los principales está la necesidad de mejorar el modelo, cambiar la utilidad o invertir.

El sector de autopartes busca oportunidades

Una mezcla de incertidumbre y de optimismo demuestran las empresas que en el Ecuador se dedican a la fabricación de autopartes, luego de que el Gobierno anunció una mayor restricción a los cupos de importación de vehículos y de componentes importados, conocidos como CKD.

El pasado 30 de mayo, el Ministerio de Industrias y Productividad propició una rueda de negocios, en Guayaquil, entre empresas nacionales fabricantes de autopartes, y las firmas ensambladoras. De allí nacieron acuerdos de negocios que, para autopartistas como Xavier León, podrían verse afectados.

León es gerente de Muebles León, de la ciudad de Ambato, una empresa familiar cuya principal actividad, la fabricación de muebles metálicos, dio un giro para elaborar también guardachoques. Tras su participación en la rueda de negocios, la firma logró un contrato de seis meses con una ensambladora de vehículos asiáticos, para proveerle de guardachoques a sus camionetas. La venta de este componente le significa a la firma un 10% de sus ingresos, que podrían verse cortados si la ensambladora decide no seguir comprando. “No hemos tenido reuniones con ellos, y no sabemos si bajarán sus importaciones de camionetas”.

León dice que su empresa estaría en capacidad, si existiese la apertura de las ensambladoras, de entregarles hasta 20 componentes, como baldes y asientos.

Rafael Torres, gerente de Metalmecánica Ferriauto, una pequeña firma de Guayaquil que fabrica sujetadores metálicos para una ensambladora que importa motocicletas, considera que la restricción a la importación de CKD sí podría impulsar la industria nacional. “Solo necesitamos  inversión y apertura de parte de las ensambladoras. Aquí hay tecnología muy competitiva, pero que no halla mercado”.

En la rueda de negocios realizada en Guayaquil, participaron alrededor de 100 ensambladoras y proveedores de autopartes nacionales. Estos ultimos ofertaron componentes de suspensión, eléctricos, electromecánicos, rines, luces, sistemas de audio y video, etc.

El Ministerio de Industrias considera que actualmente el 7% de los componentes de los vehículos ensamblados en el país son de fabricación nacional. La meta es incrementar ese porcentaje por encima del 40%, como parte del plan de sustitución de importaciones.

Una red de estaciones de carga es fundamental

La posibilidad de que en Ecuador empiecen a circular masivamente vehículos eléctricos aún es lejana. Esto a pesar de que el Gobierno, a través del Comex, abrió un cupo de importación de vehículos eléctricos hasta por USD 25 millones o 1 000 unidades.

El titular de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), Diego Luna, señaló la semana pasada que es prematuro hablar de marcas o modelos que podrían llegar al país, gracias al cupo del Comex. “En los próximos días estaremos hablando con las autoridades para tener más detalles”.

A escala global, marcas como Nissan, Renault y Chevrolet, entre otras, comercializan esta clase de vehículos. Según Nicolás Espinosa, titular de Automotores y Anexos, que maneja en Ecuador la marca Nissan, para importar vehículos eléctricos se necesitan, al menos, tres condiciones: definir una partida arancelaria; beneficios tributarios por el alto costo de la tecnología que utilizan estos modelos; y “el punto más importante es desarrollar una red de estaciones de carga, estatales o privadas, tal como las gasolineras que se encuentran en ciudades y carreteras”.

Espinosa añade que la apertura de un cupo de importaciones es un primer paso para la llegada de estos vehículos. “Es un avance y ahora será necesario continuar el diálogo entre autoridades y empresarios, y legislar sobre el tema”.

En el país se habla sobre la llegada de esta clase de vehículos desde hace más de dos años. Uno de los más recientes acercamientos ocurrió a mediados de diciembre pasado, cuando representantes de Renault entregaron a Correos del Ecuador un auto eléctrico para que la entidad estatal lo utilice a manera de prueba.

En el acto de entrega del vehículo estuvo el ministro coordinador de la Producción, Richard Espinosa. Esta propuesta  de carácter ambiental permitirá avanzar en la sustitución estratégica de combustibles, comentó el funcionario.

Además indicó que el Gobierno no solo quiere importar este tipo de vehículos, sino también fabricarlos y desarrollar las electrolineras o estaciones de recarga, aunque no especificó fechas.

Esta clase de vehículos tiene dos maneras de cargar su batería: en viviendas que cuentan con conexión trifásica de 220 vatios (que carga en un período de dos a cuatro horas) o en electrolineras, en un tiempo de 20 minutos.