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Inverneg tiene su oficina principal en el norte de Guayaquil; cuenta además con puntos de ventas y distribución en otras tres ciudades del país. Foto. Mario Faustos/ LÍDERES

Inverneg tiene su oficina principal en el norte de Guayaquil; cuenta además con puntos de ventas y distribución en otras tres ciudades del país. Foto. Mario Faustos/ LÍDERES

El plan de ventas fue premiado en EE.UU.

23 de agosto de 2016 09:14

Su nombre es sinónimo de filtros y lubricantes en Ecuador. Inverneg, una firma que nació hace 33 años para ofertar el servicio de intermediación financiera, mutó rápidamente su línea de negocios para convertirse en una importadora y distribuidora de filtros, lubricantes y productos afines.

La firma, cuya casa matriz está en Guayaquil, espera cerrar este 2016 con ventas por USD 50 millones. Su crecimiento constante, de alrededor del 12% anual, fue uno de los motivos del reconocimiento que recibió en julio pasado en EE.UU. Su segmento de distribución de lubricantes, que actualmente es su principal negocio, acapara el 50% de sus ingresos.

La compañía provee al mercado nacional automotor con alrededor de 3 000 artículos, en un portafolio concentrado en lubricante, filtros, bujías de encendido y fluidos de mantenimiento.
La compañía recibió el reconocimiento internacional de parte de la multinacional del sector petrolero Conoco Phillips, a través de su línea de lubricantes para automotores Kendall.

Inverneg se hizo acreedora del premio Commitment Award, o premio al compromiso, por sobrepasar su cuota de ventas de la marca Kendall durante el 2015. Esto posicionó a la compañía como el distribuidor más destacado de esa marca estadounidense de lubricantes en América Latina y el Caribe.

“Con Kendall cumpliremos este 2016 cinco años como distribuidores exclusivos. Ellos reconocieron nuestro plan de negocios y nuestro compromiso en la obtención de los logros planteados”, manifiesta Justo González, presidente de la compañía.

Luego de tres años de su creación, la firma orientó su negocio a la importación de repuestos. Cuatro años después, modificó nuevamente su negocio para centrarse en el segmento del consumo, con la importación y distribución de filtros, bujías y fluidos para automotores. “Luego de 12 años con la distribución de filtros tuvimos la oferta de Shell del Ecuador para comercializar sus lubricantes, con buenos resultados en ventas, pero el contrato acabó y no lo renovamos”, cuenta González. La firma siguió en el negocio con la incorporación de la marca de lubricantes Penzoil, durante los siguientes 12 años. Finalmente, en el 2011 cambiaron la distribución a la marca estadounidense Kendall.

El gerente de Negocios Internacionales de Conoco Phillips, Franco Gangeri comenta, con relación al reconocimiento para Inverneg, que pese a que Ecuador “tiene fuertes regulaciones para los lubricantes importados, hemos sido lo suficientemente flexibles para ayudar a Inverneg a seguir adelante”. Eso significó, según el ejecutivo, realizar cambios en sus marcas y proveer de certificaciones especiales a sus productos para adecuarse a las regulaciones locales.

Inverneg prevé seguir creciendo en la línea de lubricantes, apalancada en el crecimiento constante del parque automotor del país. Lenin Báez, gerente de Lubricantes de Primax Ecuador, cree que pese a la imposición de cupos a la importación de vehículos y a las salvaguardias al ingreso de filtros para automóviles, el negocio mantiene perspectivas positivas de crecimiento. “En el mercado ecuatoriano se comercializan cada año alrededor de 25 millones de galones de lubricantes”, explica.

Para González, el negocio se mueve en medio de nuevos avances tecnológicos en el desarrollo de lubricantes y motores que necesitan productos apropiados y con especificaciones adecuadas.

Según el sector importador y distribuidor de lubricantes, las ventas de este producto en el país se dividen en un 40% para el consumo de vehículos livianos, otro 45% para el segmento de carros de trabajo pesado y la construcción, y el 15% corresponde a la venta de aceites de transmisión, hidráulicos y para motocicletas. El sector camaronero, por ejemplo, lo utiliza en los motores instalados en las piscinas de producción.

Para comercializar en el país las marcas de lubricantes importados, los comercializadores nacionales deben obtener certificaciones técnicas y aprobaciones específicas. Una de ellas es la que se obtiene de las casas automotrices, y que garantiza que el producto es el correcto para una determinada marca de vehículo.