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La sommelier Fernanda Álvarez degusta un vino en La Guarda, una tienda de vinos y bebidas espirituosas en las calles Paúl Rivet y José Orton. También cuenta con una sala de cata. Foto: Diego Pallero/ LÏDERES

La sommelier Fernanda Álvarez degusta un vino en La Guarda, una tienda de vinos y bebidas espirituosas en las calles Paúl Rivet y José Orton. También cuenta con una sala de cata. Foto: Diego Pallero/ LÏDERES

Vino para las frías noches quiteñas

1 de marzo de 2018 08:49

El vino genera una sensación de bienestar y eso lo convierte en el acompañante ideal de las noches de frío y lluvia en Quito. La Guarda y Wine Room by Divino son espacios que guían al cliente en el disfrute de esta bebida.

La Guarda es una tienda de vinos y bebidas espirituosas, ubicada en la calle Paúl Rivet y José Orton. Fernanda Álvarez es la sommelier de este local y dice que el vino encierra sabores y aromas que están dormidos dentro de la botella y que al ponerlo en una copa genera sensaciones placenteras. Cuando el vino ya está en la boca, los aromas y sabores crecen y crean experiencias agradables. Por ello, una copa de vino es una experiencia que no solo genera calor en el cuerpo, como otras bebidas alcohólicas, sino que también permite trasladarse con los sentidos a momentos de calidad.

Álvarez recomienda dos vinos para esta temporada. Su primera elección es un tempranillo de Viña Albali. Es un vino gran reserva español, es decir, fue añejado en barrica de roble americano por 24 meses. Se lo puede acompañar con comida o tomar solo. Un cabernet franc de la bodega El Enemigo es su segunda recomendación. Es un vino mendocino que fue añejado por 16 meses en una barrica de roble francés.

El Wine Room de DiVino está en la av. González Suárez. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

El Wine Room de DiVino está en la av. González Suárez. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Si lo que se busca es vivir un momento cosmopolita y enfocado en el buen vivir, el Wine Room by DiVino lo ofrece, en la González Suárez y Gonesiat. Este es un bar de vinos creado por el sommelier Thierry Sebastia y su socio Michael Rosillo.

El diseño de este bar invita a sentirse en un “living room”, con diseño contemporáneo, música jazz y ambiente acogedor. La carta cuenta con información que guía al consumidor, pero al momento del servicio, se resuelven todas las dudas sobre lo que se tomará.

En la primera hoja de la carta se presentan las Experiencias, selecciones de tres vinos que permiten al cliente probar diferentes cepas y orígenes. Por ejemplo, Los blancos diferentes es una alternativa al clásico chardonnay o sauvignon blanc para probar cepas menos conocidas: gewürztraminer, chenín y torrontés.

El cliente también puede pedir un vino a la copa o a la botella. Se puede acompañar cualquiera de estas alternativas con tablas o platos como la tortilla española.

Para quienes prefieren otras bebidas, hay cocteles, cervezas, gaseosas, infusiones y otros. Además, se abrió una sección de espirituosos de alta gama, para los ejecutivos que quieren cerrar un negocio o para quienes quieren tratarse bien.

Experiencia
Es una propuesta del Wine Room de DiVino. Se trata de tríos de vinos agrupados por cepas o tipos de vinos. Por ejemplo, a la izquierda está una selección de cepas de vino tinto: carmenere, malbec y cabernet sauvignon. El fin es que el cliente pruebe vinos diferentes.