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Una imagen de la planta de producción, ubicada en la ciudad de Pedro Vicente Maldonado. Allí acopian y procesan los tallos de las plantaciones. Fotos: Diego Pallero / LÍDERES

Una imagen de la planta de producción, ubicada en la ciudad de Pedro Vicente Maldonado. Allí acopian y procesan los tallos de las plantaciones. Fotos: Diego Pallero / LÍDERES

Una vitrina para el palmito local

28 de marzo de 2018 07:58

Para la familia Salvador, desarrollar su empresa agroexportadora e impulsar a comunidades campesinas del país son dos cosas que van de la mano.

Desde hace ocho años la empresa exporta palmito del noroccidente de Pichincha y de Esmeraldas, a través de su compañía Ecuaconservas.

Ricardo Salvador, uno de los accionistas de la compañía, comenta que su familia tenía propiedades productoras de palmito, ubicadas en el cantón Pedro Vicente Maldonado.
“Mi hermano estaba acabando su maestría y este fue su proyecto de tesis. Detectamos que había el espacio para entrar en el negocio. Recibimos apoyo financiero familiar y de la Corporación Financiera Nacional e iniciamos el proyecto”, dice Salvador.

La empresa nació con la idea de exportar porque sabían que en el país la demanda por este producto es baja, a diferencia de mercados como EE.UU., Europa o el Cono Sur. En mayo del 2010 inició con el envío de un contenedor, mientras que ahora son 10 al mes.

Los palmitos se envían en lata o en frasco, dependiendo del comprador. La compañía industrializa y comercializa dos variedades de tallos: los regulares y los silvestres.

Cuando arrancó Ecuaconservas esta tenía una hacienda de 80 hectáreas (ha) sembradas de palmito. Poco a poco se amplió la producción en su terreno, pero también sumó materia prima proveniente de otras haciendas del noroccidente.

El 40% de los tallos regulares que procesan al mes son orgánicos. Una de las plantaciones es la de Santiago Pérez, productor de palmito orgánico. “Trabajamos con la empresa desde que esta nació. Hace más de 10 años yo dejé de usar químicos”.

Pérez no usa herbicidas, sino que se retira plantas intrusas con machete. Así no se afecta a los hijuelos y el producto es totalmente sano.

Diego Armijos, jefe agrícola de la empresa, explica que en el mundo existe alta demanda por lo orgánico, en especial en países desarrollados.

Gracias al uso de este tipo de tallos, Ecuaconservas cuenta desde el 2015 con una certificación orgánica. Asimismo, tiene otras como International Food Estándar, Kosher, entre otros sellos de calidad.

Esta última es importante debido a que la comunidad judía es una de las principales consumidoras de palmito en el mundo. Incluso, rabinos suelen acudir a la planta de producción para conocer sobre la calidad de los tallos que venden.

Ecuaconservas exporta el 60% de su oferta a los EE.UU. y el resto, principalmente, a la Unión Europea. También ha colocado producto en Argentina, China, India, Japón, Emiratos Árabes Unidos, entre otros.

Uno de los problemas que tiene el palmito en el exterior es que los compradores no conocen lo que es. Por eso la compañía considera necesario dar a conocer el producto y con sus ventas se han convertido en una especie de vitrina para el mismo.

Sin embargo, no solo se quiere que se conozcan los tallos cultivados, sino los silvestres. La producción de estos se realiza en la zona de Borbón, en Esmeraldas, y se trabaja con la comunidad local desde el 2012. “Este proyecto busca que salgan de problemas sociales y tengan una fuente de ingresos fija. El producto silvestre es diferente, sabe diferente. El 100% de estos tallos es orgánico. La producción suele ser bastante irregular”, comenta Salvador.

Armijos estuvo a cargo del proceso de certificar a los agricultores, reconocimiento vigente desde el 2016. Se trata de unas 50 familias, que también se dedican a otras actividades.
En la costera Borbón se cosecha los martes y los jueves. Usualmente, recogen 10 000 tallos por día.

El Ministerio de Comercio Exterior destaca el trabajo de Ecuaconservas, principalmente su política social y ambiental. Incluso, forma parte del catálogo Ecuador Certificado, que fue recientemente publicado.

La compañía también ha incursionado con productos como las frutas.
Desde agosto del año pasado hasta la fecha ha enviado a EE.UU. cuatro contenedores de guayabas en conservas. Sin embargo, los directivos de la empresa consideran que pudiera mandarse más frutas, entre las que están babaco, papaya y mango; de estas se ha enviado muestras.

A futuro la firma busca mantener su producción y también diversificar su oferta. Asimismo, la empresa quiere seguir apoyando a las comunidades productoras de palmito.