Los derivados que comercializa Petroecuador se distribuyen desde la terminal de El Beaterio, en el sur. Hasta ese lugar llegan tanqueros para abastecerse de estos productos. Foto: Armando Prado / LÍDERES

Los derivados que comercializa Petroecuador se distribuyen desde la terminal de El Beaterio, en el sur. Hasta ese lugar llegan tanqueros para abastecerse de estos productos. Foto: Armando Prado / LÍDERES

Mayra Pacheco
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El ahorro y la eficiencia priman luego del alza de las gasolinas

29 de enero de 2019 11:47


El mercado de los derivados del sector automotor se ha modificado tras la revisión del precio de las gasolinas en el 2018.

Aunque la demanda de combustibles se incrementó en el año anterior, hubo cambios en la participación de ciertos productos del sector automotor.

En total, en el 2018 se despacharon 2,5 millones de barriles más de derivados con relación al 2017, según el Informe Estadístico enero-diciembre del 2018 de la empresa pública Petroecuador (ver gráfico). Los sectores que más demanda tuvieron son el automotriz, doméstico y eléctrico.

El sector automotor, que es el que más consume, requirió del 57% de todos los combustibles para satisfacer la demanda del parque automotor que en el año anterior se incrementó.

De acuerdo con la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade) y la Cámara de la Industria Automotriz del Ecuador (Cinae), el año anterior se comercializaron 30 923 vehículos más con relación al 2017. Es decir, se pasó de 105 077 a unas 136 000 unidades vendidas en el país.

Sin embargo, a diferencia de los años anteriores, en el 2018 los usuarios de vehículos livianos debieron cancelar nuevos precios por los combustibles. En agosto pasado, el Gobierno elevó el costo de la súper de USD 2,10 o 2,26 el galón, según la estación, a USD 2,98 y subió el octanaje de este producto de 90 a 92.

Cuatro meses después, en diciembre, el Gobierno resolvió eliminar el subsidio para la súper. Desde entonces Petroecuador establece de manera mensual el precio en función de los valores que se maneja en el mercado internacional. En este mes la súper se vendió entre USD 2,98 y 3.

La extra y ecopaís, en cambio, pasaron de USD 1,48 a USD 1,85 el galón, en diciembre del 2018. En estas gasolinas no hubo una mejora del octanaje.

Estas medidas tuvieron un efecto en los hábitos de los consumidores, según Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados de Petróleo del Ecuador (Camddepe).

En el caso de la súper, cifras de Petroecuador muestran que la demanda bajó a partir de septiembre. A la final se vendieron 364 917 barriles menos en el año anterior con relación al 2017.

Erazo sostiene que esto representa una participación del 7,9% de la súper en el mercado de combustibles para el sector automotor. Se trata de una cifra menor con relación al 2017. Entonces, esta cifra fue de 9,1%.

Para este año el escenario es menos alentador para este derivado. La Camddepe estima que se cerrará este 2019 con una participación del 5,7%.

Tras esta medida, los consumidores optaron por consumir gasolina extra y ecopaís. Estas, a diferencia de la súper, cerraron el año con un incremento del consumo en 1,7 millones de barriles.

Aparte del cambio de súper a extra, David Molina, presidente ejecutivo de la Cinae, expresa que si los consumidores perciben un impacto considerable en los precios de los derivados se puede modificar incluso el comportamiento de los clientes al momento de comprar un auto.

Así, las personas podrían optar por autos más eficientes para reducir los gastos en combustible. Para lograr esto la gente puede preferir autos pequeños, de menor cilindraje o más modernos. Es decir, que ofrezcan un menor consumo por kilómetros recorridos.

De acuerdo con cifras de la Cinae, en diciembre del año anterior, los vehículos que mayor demanda tuvieron fueron los automóviles, jeep y camionetas.

Los vehículos eléctricos, que tienen una tecnología que reemplaza el consumo de derivados fósiles por una batería eléctrica recargable, no son aún una alternativa, porque no tienen mayor acogida.

El año anterior, por ejemplo, según la Cinae, se adquirieron 134 unidades. Esto es menos del 1% del total de unidades vendidas.

La producción y el uso de combustible industrial crecieron


Los derivados de petróleo son vitales en la industria ecuatoriana. Un ejemplo de cómo se utilizan son las calderas de Skretting, firma de balanceados para el sector acuícola, (peces y camarón).

Se trata de cilindros donde se quema el combustible búnker, más conocido como fuel oil #4, para que se transforme en vapor y el sistema operativo comience. “El consumo de combustible siempre está ligado con la producción”, dice Carlos Miranda, gerente de Skretting, sobre la buena rentabilidad que tuvo durante el año pasado.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos y Bebidas (Anfab) coin­cide en que se vivió un buen desempeño en el 2018, especialmente en diciembre. “En ese mes aumenta la demanda de canastas navideñas y la gente busca más comestibles, entonces desde las empresas se busca gestionar una mayor producción”, explica Julio de la Calle, director de proyectos, innovación y regulación de Anfab.

Las cifras de Petroecuador muestran que el año pasado, entre los 10 tipos de derivados que requiere la industria, hubo un aumento de la demanda en 2,32 %, respecto del 2017.

El crecimiento fue evidente en el diésel 2, el derivado más requerido por el sector. El consumo subió 5,38% en relación con el 2017.

Adicionalmente, las gasolinas súper y ecopaís tuvieron una gran demanda. En el caso de la súper, subió en un 250,25% en comparación con el 2017, mientras que la ecopaís incrementó 212,18%. (ver gráfico).

El panorama para este año en ese tipo de combustible no será similar debido a los ajustes en la política de subsidios del Gobierno Nacional, con el Decreto 619.

Entre las medidas económicas se decidió reducir la cuantía doméstica (cupo) en 500 galones. La resolución de la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH) del 26 de diciembre pasado, lo dispone de esa manera.

De los subsidios que se mantienen, al igual que el automotriz y el eléctrico, se considera la cuantía doméstica de 1 500 galones mensuales pensada para pequeña industria, artesanos y agropecuarios.

Pablo Zambrano, presidente ejecutivo de la Cámara de Industrias y Producción (CIP), explica que lo siguiente no es “pelear por un subsidio sino sentarnos y desarrollar una agenda de competitividad de mediano y largo plazo, que ponga a la producción eficiente nuevamente en primer lugar”.

La variación de precios en los combustibles se completó el 15 de enero pasado, con la liberación del diésel industrial al mercado internacional para los sectores pesquero atunero y camaronero. Un ajuste que las demás industrias ya atravesaron en el 2015.

A los industriales camaroneros y atuneros se les otorgó un mecanismo de compensación. El Estado les reconoce 70 centavos por cada galón de diésel sobre el precio liberado. El descuento se hará automáticamente en las terminales de Petroecuador y las comercializadoras privadas.