Claribel Paredes y Diego Ango propietarios del emprendimiento Alaja Chocolates en la ciudad de Ambato. Foto: Raúl Díaz para LÍDERES

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Redacción Sierra Centro (I)  redaccion@revistalideres.ec
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Los bombones y las trufas son su emprendimiento

17 de diciembre de 2018 10:04


El negocio de los chocolates ecuatorianos tiene un nuevo actor, ahora en la Sierra centro.
La microempresa ambateña Alaja Chocolate elabora bombones y trufas en su taller artesanal ubicado en el centro de la urbe.

A pesar de que recién está un año en el mercado, las ventas están en crecimiento. Sus fundadores estiman que este año facturarán alrededor de USD 14 000.

La historia se inició en el 2014, cuando Diego Ango, gerente de Alaja, visitó la finca de sus suegros en Santo Domingo de los Tsáchilas y quedó fascinado de la producción, cosecha y el procesamiento del cacao.

Eso llamó su atención y pensó que podría elaborar chocolates de alta calidad. Con su esposa, Claribel Paredes, siguieron un curso de chocolatería fina en la Academia del Chocolate. Así fue el inicio de esta marca.

La inversión inicial fue de USD 7 000 en el equipamiento de un taller artesanal. Con esos recursos se desarrolló la marca, adquirieron los moldes de chocolatería, moldes y otros utensilios para la chocolatería. Durante un año realizaron pruebas de contextura y sabor. En este tiempo lograron entender los requerimientos del mercado local y nacional.

“Con los chocolates y trufas le damos un realce y el valor agregado al cacao ecuatoriano. Ya no es necesario viajar a Suiza, Estados Unidos, Francia, Italia para disfrutar de un delicioso chocolate de la más alta calidad porque podemos producirlo acá y lo hacemos. Estandarizamos el producto, las fórmulas y comenzamos a producir”, cuenta Ango.

Su esposa es experta sobre las bondades del cacao por eso desarrolló bombones rellenos con maracuyá, café, mortiño, uvilla, mora, taxo y otras frutas con buena demanda en el mercado nacional e internacional. La promoción también se extendió a las empresas y agencias turísticas con buenos resultados en las ventas.

Su principal mercado está en Galápagos donde Ango promociona el producto y la marca en hoteles, agencias de viaje y locales comerciales. Al momento ha enviado al archipiélago 600 cajas de chocolates; cada caja tiene un valor de USD 10.

Al momento la pareja de emprendedores desarrolla una salsa de chocolate para usar en los asados. “Las mezclas exactas de las frutas y el cacao dan un sabor especial de nuestros chocolates”.

Ango explica que las temporadas como el Día de la Mujer, Día de la Madre, San Valentín y Navidad son las fechas importantes por el incremento de los pedidos. Son las fechas que más trabajan en marketing y participan en diversas ferias promocionales.

Cuando empezó el emprendimiento comercializaba 10 cajas de chocolates al mes y en la actualidad subió a 116 mensuales. “La calidad de nuestro producto nos está ayudando a posesionar la marca en el mercado”.

Alaja Chocolates, en este año, afianza sus ventas a través de las redes sociales como Facebook con Alaja Chocolate e Instagram @alajachocolate.

Una de las clientes de la marca es Carolina Murillo, de la ciudad de Quito. La joven adquiere Alaja Chocolates por la calidad y la pureza del chocolate fino que les ofrece este emprendimiento. El sabor enganchó a los consumidores y es por ello que las ventas aumentaron. A la empresa le contactó a través de Instagram.