Los esposos Roberto Romero y Marta Aguilar impulsan la confección de muñecos y peluches. La iniciativa empezó hace 4 años. Foto: José Luis Rosales / LÍDERES

Los esposos Roberto Romero y Marta Aguilar impulsan la confección de muñecos y peluches. La iniciativa empezó hace 4 años. Foto: José Luis Rosales / LÍDERES

REDACCIÓN SIERRA NORTE  
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La confección de muñecas les abrió mercado

11 de julio de 2019 08:24

Muñecas que lucen el vestuario tradicional de la mujer kichwa otavalo se entregaron como recuerdos a autoridades e invitados a la presentación oficial de Imbabura, como Geoparque Mundial de la Unesco.

En este acto que se realizó el 24 de junio último se presentó el certificado que otorgó el organismo internacional. Eso le convierte a la provincia en unos de los 147 Geoparques que se encuentran en 41 países del mundo.

La confección de las muñequillas está a cargo de los esposos Roberto Romero y Marta Aguilar. En el sector San Eloy, en Otavalo, la pareja instaló hace cuatro años el emprendimiento Muñecas y Peluches Alpaquitay.

Este vocablo kichwa, que significa Amor que dura por siempre, es el nombre de la segunda hija del matrimonio.

Aguilar explica que instalaron un negocio propio luego de que su cónyuge se quedara sin empleo. Él trabajaba en un taller de confección de abrigos en telar.

Para ello recibieron apoyo de varios familiares. Mercy Aguilar, hermana de la emprendedora, que viaja por trabajo a Aruba, le comentó que en la isla caribeña necesitaban muñecas de trapo para ofrecer a los viajeros.

Un pedido similar le hizo Marcelo Cahuasquí, otro pariente, que se desplaza a vender artesanías en Puerto Rico.

Romero recuerda que las primeras figuras las elaboraban con una máquina que le facilitaba Matilde Vinachi, madre de Marta.

Ahora el taller está instalado con tres máquinas de costura recta y ‘overlock’ y una cortadora. La inversión bordea los USD 5 000.

Aguilar confiesa que no sabía cómo se elaboraban los muñecos, por lo que empezó a ver tutoriales por Internet. Una de las cosas que le resultó más difícil es aprender a plasmar ojos y boca en los rostros de los muñecos.

Ella se encarga del diseño y la costura. Al principio, explica tenía sacar algunas muestras hasta poder sacar el modelo perfecto.

Los primeros trabajos estuvieron inspirados en los personajes infantiles de series de televisión.
Luego implementaron una línea de muñequillas de los diferentes pueblos indígenas del país. Han fabricado de las etnias tsáchila, saraguro, kayambis, otavalo, natabuela y cholas cuencanas.

También hay figuras que representan a la cultura afroecuatoriana. Aguilar se interesa por conocer la historia de la vestimenta tradicional de cada pueblo.
Esto de presentar cada una de esta cultura mediante los muñecos le nació cuando trabajaba en un conocido hotel de la ciudad.

El emprendedor recuerda que su exjefe le dijo que tenía un compromiso de dar a conocer la cultura y tradiciones de su pueblo, para que el turismo se desarrolle.

El próximo reto es confeccionar figuras con trajes típicos de países como México y Argentina.
El emprendimiento ofrece empleo a dos colaboradores. La producción para Navidad, que es una de las épocas de mayor venta en el año, empezará en agosto. Para eso contratarán una persona más.

Muñecas y Peluches Alpaquitay produce 400 muñecos cada mes. Los precios dependen de cada modelo y tamaño. Hay muñecos desde USD 3,50 hasta 84.

Entre estos últimos está una imitación de Stitch, el protagonista de la serie animada Lilo & Stitch, que mide 40 cm.

Romero se ha encargado de abrir mercado. Con varias muestras, este indígena recorrió bazares de Otavalo, Ibarra, Atuntaqui y Quito, para ofrecer sus artículos.

Los dueños de los almacenes solicitan los modelos que más demanda tienen del público. Por recomendación de varios de ellos produjeron figuras de la saga de Plants vs. Zombies.
Los clientes también les han sugerido sobre la calidad de los materiales. En el taller se utiliza la tela de microfibra.