Entrevista a Juan Carlos Jácome, presidente del Directorio de la Corporación Financiera Nacional (CFN). Foto: Vicente Costales / LÍDERES

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Evelyn Tapia
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Juan Carlos Jácome: ‘Crédito a pymes tiene más impacto’

25 de septiembre de 2018 11:17

Juan Carlos Jácome, presidente del Directorio de la Corporación Financiera Nacional (CFN), destaca que la entidad busca impulsar sectores no tradicionales, como el de los servicios, a través de nuevas líneas. Añadió que el crédito para las pymes se incrementará.

La CFN ha incrementado sus aprobaciones de créditos en un 75% en lo que va del año. ¿A qué factores obedece este comportamiento?

Es un reflejo del clima empresarial que el Presidente de la República ha establecido a través de las políticas implementadas en lo que lleva de su gestión. Eso ha creado una mayor demanda e interés de poder ampliar proyectos que estaban en carpeta para muchos empresarios. Otro factor es la agilidad que hemos puesto como meta para dar trámite a los créditos. En 15 días hábiles luego de que inició el trámite, se debe dar una respuesta de aprobación o negación al cliente. Hemos trabajado mucho en acercarnos a la ciudadanía y al empresario, porque identificamos que hay una percepción de que la CFN es un ente muy distante. Creo que estamos logrando romper esa idea.

Una de las quejas de los clientes en torno al acceso a crédito son los tiempos de espera y barreras como la tramitología y demasiados requisitos. Esos temas, ¿cómo los está puliendo la CFN?

Lo que pedimos como requisitos no difiere mucho de lo que pide la banca privada. En lo relacionado a tiempos, conversé con gente que decía que pedir un crédito en CFN implicaba esperar hasta nueve meses. Eso lo hemos mejorado. Además hemos mejorado varias alternativas de financiamiento para pymes. Por ejemplo, para acceder al crédito en esta entidad, se requiere una garantía real equivalente al 125% del monto que está pidiendo y muchos ven esto como una barrera de acceso al crédito para los más pequeños. Pero la CFN tiene ahora un mecanismo de ayuda a través del fondo nacional de garantías, en convenios con la banca privada. A través de esto, las pymes que acceden a créditos en la banca privada tienen la ventaja de que la CFN puede asumir una parte de la garantía.

El sector de las microempresas y las pymes es uno de los que atraviesa más retos al buscar financiamiento. ¿Qué factores inciden para que se les dificulte el acceso?

No creo que hay que estigmatizar a la microempresa y a la pequeña y mediana empresa. Claro, no es lo mismo una empresa que tenga una gran escala de venta y puede amortiguar un bache, a una con ventas más reducidas y que cualquier cosa les afecta. Pero obviamente es un segmento en el que hay que arriesgar, porque de 10 proyectos de micro y pymes, de pronto cinco sean de gran éxito, pero el país gana, porque diversifica su producción y oferta. Creo que en este segmento se debe siempre capacitar e innovar, como en todo negocio.

El Gobierno busca impulsar a este segmento con la puesta en marcha de una nueva línea de crédito: Progresar 2, anunciada en el Plan Prosperidad. ¿Cómo funcionará y cómo lo financiará la CFN?

Esta línea de USD 100 millones es financiada en un 50% vía Corporación Andina de Fomento (CAF) y el otro 50% por nosotros. Se destinará para operaciones que apuntalen el ordenamiento de las actividades productivas del país, de forma que se reduzca el apalancamiento de la economía solo en actividades tradicionales. Todavía se requieren ciertas formalidades internas para implementarla, pero esperamos que esté lista a finales de este año.

Del total de la cartera de la entidad, ¿qué porcentaje representa lo que han colocado en el segmento de pymes?

El 40% de las operaciones están en segmento pymes y el resto se ha ido al segmento corporativo y empresarial. Sin embargo, tenemos como un objetivo muy claro tratar de que las operaciones tengan mayor uniformidad, que sea más equitativo el pastel. Todos requieren créditos, pero el de mayor impacto siempre será el de las más pequeñas, así ayudamos a que el mercado se dinamice.

¿Qué otros productos financieros nuevos está implementando la CFN este año?


Está ya disponible una nueva línea para financiar servicios. Antes, la actividad económica se apalancaba más en agricultura, industria, construcción, que era lo tradicional, pero el país y el mundo han redibujado las estructuras. El 40% del PIB de Ecuador corresponde a la actividad de servicios. Atender al servicio como actividad financiable debe ser de interés para el desarrollo del país. Esperamos este año otorgar por lo menos USD 20 millones en estos créditos. Gente con cafeterías que quiera ampliarse lo puede hacer, gente con restaurantes o con actividades de turismo, consultorías. Es un abanico muy amplio.

¿Cómo se ha comportado el crédito de las grandes empresas este año y cómo ha estado distribuido por sectores?


Si uno analiza el mapa de actividades que recurren a la Corporación Financiera, un 40% es de manufactura, un 20% es para el sector agropecuario, un 10% para la construcción y el 30% restante para otras actividades.

De estos sectores, el de la construcción fue uno de los más afectados con la desaceleración económica del 2016 y con la Ley de Plusvalía. ¿Cómo ve el desempeño del rubro actualmente?

En función de los créditos que hemos dado, comparando el periodo enero-julio, el crédito a la construcción creció un 26%.

Sí, se ha recuperado y hay una ­señal clara de que hay interés en el sector por nuevos proyectos. El 90% del monto otorgado a construcción es para proyectos nuevos y muchos en la provincia de Manabí.

El sector agrícola suele tener problemas en temas de morosidad porque está expuesto a fenómenos naturales. ¿Cómo evalúa la cartera para este sector?

En la CFN la morosidad no es tan alta en el sector agrícola, porque la mayor demanda está apalancada en commodities tradicionales que tienen más estabilidad. Pero no es tanto el sector lo que incide en la vulnerabilidad, sino el músculo financiero que tenga el negocio. A pesar de eso, la banca pública tiene que enfocarse en los sectores con mayor repercusión, donde se multiplique más el dólar que se desembolsa. Este año, para este sector creamos un nuevo producto crediticio, para producción agrícola exportable no tradicional que ha tenido regularidad en los últimos tres años.

La banca privada advierte que el crédito se va a contraer este año producto del ajuste económico del Gobierno. ¿Eso afectará también al crédito que planea entregar este ente público?

El mayor riesgo en la Corporación Financiera Nacional recae en la morosidad, en la capacidad de transformar los remates en liquidez. Si la CFN no pudiese rematar con agilidad lo que corresponda, ahí podríamos hablar de un riesgo de menos crédito, pero no es el caso ahora. Nosotros no captamos recursos de las personas, como en la banca privada, en donde el negocio va por la vía de los depósitos. Ellos prestan en función de lo que captan y si hay menos depósitos obviamente el crédito se va a reducir. Pero en nuestro caso es diferente.

Hoja de vida

Formación. Estudió en el Colegio Alemán Humboldt de Guayaquil. Es economista con mención en Finanzas, por la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol). En la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) estudió un posgrado en Eco­nomía y uno en Análisis de Políticas Sociales.

Experiencia. En el sector privado fundó la empresa EMS Consultores, dedicada a la consultoría en temas económicos, aduanas, entre otros. En el sector público ocupó cargos en el Servicio de Rentas Internas, Aduana del Ecuador, Banco Central del Ecuador y la Superin­tendencia de Control del Poder de Mercado.