Fernando Cevallos en tres facetas: con sus hijas, en cursos sobre anticorrupción y en los medios hablando sobre su trabajo. El ecuatoriano tiene 41 años y ha vivido en varios países.  Fotos: Armando Prado  / LÍDERES

Fernando Cevallos en tres facetas: con sus hijas, en cursos sobre anticorrupción y en los medios hablando sobre su trabajo. El ecuatoriano tiene 41 años y ha vivido en varios países. Fotos: Armando Prado / LÍDERES

Redacción Quito
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Él ayudó a desenredar el caso Lava Jato en Brasil

3 de julio de 2018 07:55

Por las manos del ecuatoriano Fernando Cevallos han pasado investigaciones de delitos empresariales de la talla de Lava Jato, el escándalo que destapó la corrupción en Brasil en el 2014, considerado por la Policía de ese país como una de las más grandes investigaciones de corrupción.

Economista de profesión, este guayaquileño que hoy vive en México maneja a diario, por su trabajo, términos como corrupción, fraude empresarial, lavado de dinero, crimen organizado, entre otros. Cevallos se desempeña en la actualidad en México como Socio del área de servicios forense de Deloitte y coordinador académico de programas académicos en anticorrupción a nivel diplomado, certificación profesional y maestría en universidades de México y Brasil.

En su hoja de vida se describe como miembro del equipo que comentó y desarrolló la ley anticorrupción brasileña. También es coordinador global del comité de comunicación de la Certificación Internacional ISO 37001, pensada en sistemas de gestión antisoborno . “Mi trabajo es investigar la corrupción, pero también mitigar los efectos de ese cáncer”, cuenta este ecuatoriano de 41 años y que ha desarrollado investigaciones forenses, en América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia y Oriente Medio.

¿Qué implica la investigación forense? Cevallos se emociona ante la pregunta y explica que se trata de armar un rompecabezas. El trabajo, añade, es reconstruir una historia tal como se ve en las series policiales, cada vez más apoyado en la tecnología y los datos. “Se detecta un acto erróneo que desfavorezca a una compañía o que se haya cometido un acto de corrupción. Allí está todo lo que son delitos financieros. Es fascinante, porque lleva tiempo, se revisan documentos, se habla con personas, se confronta y se arma el rompecabezas”.

Brasil, la frontera de México y EE.UU., Colombia, Venezuela, Argentina, Perú, Nicaragua son algunos de los países por los que ha trabajado investigando la corrupción en distintos niveles. “Antes de Lava Jato hubo otras investigaciones en Brasil y ese caso fue una consecuencia de investigaciones previas”, dice Cevallos quien trabajó en el gigante sudamericano entre 2008 y 2013.

Sus inicios profesionales fueron en abril de 1999, cuando el Ecuador atravesaba el crack financiero. Cevallos había culminado sus estudios universitarios y hallar empleo no era sencillo. Estaba por viajar a Estados Unidos a buscar oportunidades cuando fue contratado en una consultora internacional con operaciones en el país. Así empezó su trayectoria en la investigación forense este ecuatoriano hincha del Barcelona de Guayaquil y antiguo seleccionado ecuatoriano de natación.

Oswaldo Bravo, socio de Deloitte Ecuador, lo describe como una persona persistente y muy inquisidora en sus tareas profesionales. Una de las cualidades de Cevallos, dice, es la capacidad de conectar muy bien con la gente que trabaja.

Bravo sabía de Cevallos y su trabajo en la consultora en México, aunque desconocía que era ecuatoriano. “Tengo mucha confianza en Fernando, en lo profesional y en lo personal”.

Un día de Cevallos arranca con una sesión de cross fit, cerca de su casa en Ciudad de México. Luego deja a sus hijas en la escuela y se dirige a la oficina, ubicada en Paseo de la Reforma, o a reuniones con clientes. Los viajes son una constante, así como los extendidos horarios de trabajo. “No tengo hora de entrada, ni de salida”.

Para desconectarse del trabajo practica deporte. El gimnasio es una opción, pero también disfruta de acompañar a sus hijas a partidos de softball, gusto heredado de la esposa del ecuatoriano, con quien vive desde hace cuatro años en la capital mexicana.

En Deloitte México, Cevallos trabaja con otros cinco socios y un equipo de 41 personas.
Sus aptitudes son valoradas por otros profesionales de distintos países. El brasileño Carlos Ayres es uno de los artífices de la ley anticorrupción brasileña e invitó a Cevallos a ser parte del grupo de discusión de la misma. “He trabajado extensamente con Fernando. Lo describiría como ágil, responsable, trabajador y con una excelente habilidad de investigación. Su experiencia internacional es un activo importante”

Ayres también trabajó en las discusiones de la ISO 37 0001. “Dado el gran número de personas involucradas en las discusiones (alrededor de 100), solo un verdadero líder como Fernando podía organizarlo”.

Cevallos continúa con su trabajo. No se anima a decir dónde estará en cinco años, pero sí que seguirá trabajando con dedicación y dando buen ejemplo a sus hijas.