La planta de producción conchas El Pailón se encuentra en San Lorenzo, Esmeraldas. Es un sitio generador de empleo. / Fuente: Pesquera Obando&Cabezas.

La planta de producción conchas El Pailón se encuentra en San Lorenzo, Esmeraldas. Es un sitio generador de empleo. / Fuente: Pesquera Obando&Cabezas.

Carolina Enriquez
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En Miami se consume la concha prieta que se recoge en los manglares de Esmeraldas

16 de agosto de 2021 13:38

El Pailón Con esta marca vende el molusco, en el país y EE.UU., la Pesquera Obando&Cabezas. El producto se compra a grupos de mujeres en Esmeraldas.

​El mercado estadounidense ya se deleita con las conchas prietas de Esmeraldas. La empresa Pesquera Obando&Cabezas las exporta bajo la marca El Pailón.

Este negocio familiar, conformado por Patrocinio Obando, como presidente; y sus hijos Luz Obando, quien es la secretaria; y Joel Obando, el gerente general, nació en 2017. En un primer momento se orientó a la compra y venta de mariscos en general, pero comenzó a haber una escasez de estos productos y prefirió enfocarse solo en las conchas.

“Era un proyecto que lo teníamos estancado hace varios años porque era imposible obtener el registro sanitario de este producto”, dice el gerente, quien esperaba vender el molusco empacado.

Decidió buscar información sobre cómo lograrlo y la encontró en un estudio sobre un proyecto similar en Centroamérica y en otro de la Universidad de Guayaquil. Creó un sistema de purificación del marisco y de esa manera obtuvo el registro sanitario en 2018.

Pesquera Obando&Cabezas ya contaba con la infraestructura en la zona de San Lorenzo (Esmeraldas), que incluía un cuarto frío de almacenamiento para 20 toneladas. Luego comenzó la implementación de la planta de producción, que contaba con las áreas de procesamiento, purificación y paredes con normas internacionales, pintura epóxica, etc.

El producto que se procesa en el sitio se lo recibe de seis organizaciones de mujeres extractoras de conchas, en la Reserva Cayapas Mataje; están en Pampanal, Tambillo, Palma Real y otros.

Teofolinda Montaño es una de ellas; su agrupación está en Pampanal de Bolívar, cantón Eloy Alfaro. “De mi cooperativa son unas 30 personas. Entregamos de 5 000 a 6 000. El señor Obando es una persona muy responsable, muy seria. Nos ha ayudado bastante. Trabajamos de lunes a sábado”.

Al total de las recolectoras del molusco, Obando les compra cada 15 días alrededor de 200 kilos (20 000 conchas). A través de esta actividad se busca evitar que haya intermediarios entre estas personas y la compañía procesadora.

La empresa recibe la materia prima, hace el proceso de purificación, procesa, congela y despacha. El 70% del producto se vende en ciudades, entre las que están Ibarra, Esmeraldas, Quito, Machala, Guayaquil, Loja y Ambato.

En la capital las distribuye Agustín Dávalos, quien trabaja con los Obando desde hace tres años. “La concha es de excelente calidad y de buen sabor. Ha pasado por un proceso de purificación y limpieza completa. La presentación del empaque es de calidad”.

El producto se distribuye en restaurantes, cevicherías, sitios de catering y hogares. Lo que valoran los compradores es que no se pierde el tiempo en abrir las conchas y sacarlas: están listas.

Dávalos asegura que puede demandar, aproximadamente, entre 30 a 50 kilos cada 15 días.
El molusco, por otro lado, también se vende en una cadena de supermercados a escala nacional.

El 30% de la oferta de las conchas de El Pailón, por otro lado, se destina hacia el exterior.
Joel Obando explica que, desde que se creó la empresa, él y su familia se enfocaron en la internacionalización del producto. Para llegar a ese punto hubo que pasar una serie de fases, que incluyeron la emisión de un acuerdo ministerial, que permitió el procesamiento, y un acta, que habilitó a la firma para la exportación.

Desde los inicios, la Pesquera ya tenía potenciales clientes en el exterior. La consultora Woptrading apoyó a los Obando para que la empresa obtuviese la certificación de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. para exportar a ese país.

La primera venta se hizo este año hacia Miami. El primer pedido fue de 50 kilos y luego 200. “El producto allá tiene buena acogida por la comunidad latina. Son los principales consumidores”, dice el gerente general.

La empresa tiene previsto, en adelante, hacer envíos mensuales de media tonelada. También apunta hacia otros mercados como el de España, al que ya ha enviado algunas muestras.
El objetivo de la firma es que el 70% de la producción vaya al exterior, es decir, revertir los porcentajes de comercialización de hoy.

El producto se vende en un empaque de alta calidad.

Alfredo Estrada
Trabajador

Yo, con el señor Joel Obando, estoy trabajando desde que inició su negocio. En la planta de producción lo que hago yo es comprar el producto, las conchas. Estas deben cumplir la medida establecida como norma, es decir no menos de 4,5 centímetros. Cuando el producto llega a las instalaciones este se lava y me encargo de abrir los moluscos. Luego se hace el purificado de los mismos. Yo me encargo de revisar todo: que sea la talla correcta, que no hayan salido malas, que sea de buena calidad. Las que no están bien se las retira de manera inmediata. Siempre hacemos una verificación. Las golpeamos una contra otra para ver cómo están. Identificamos, a través del sonido, cual es buena y cual es mala. Lo que más me gusta de trabajar en este lugar es abrir el producto para su procesamiento. Es un trabajo normal y bastante sencillo. Yo soy trabajador de la planta de producción, Hago diferentes actividades, Por el momento, no hago una sola cosa. Más adelante tal vez cada uno de los empleados de este lugar tengamos una sola actividad de trabajo.