Andrian Romero y Paúl Bohórquez son los propietarios de Sinners Microcervecería. Son autodidactas en la preparación de cerveza artesanal. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Andrian Romero y Paúl Bohórquez son los propietarios de Sinners Microcervecería. Son autodidactas en la preparación de cerveza artesanal. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Carolina Enriquez
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Quinua, jora y cedrón, en sus recetas de cerveza

12 de febrero de 2019 09:13

Un negocio amigable, abierto a recibir a mascotas, familias, parejas, personas con discapacidad, etc. Se trata de Sinners Microcervecería, una firma que produce cerveza artesanal y que, a la vez, cuenta con su propio pub en el norte de Quito.

Andrian Romero y Pául Bohorquez son los propietarios de este emprendimiento que opera, formalmente, desde el 2012. Sus inicios, sin embargo, van más atrás.

“Arrancamos hace ocho años y fue primero un ‘hobby’. No pensábamos en hacer negocio de esta actividad. Hacíamos cerveza en casa, los fines de semana. La familia y los amigos nos convencieron que nos pusiéramos una planta productora y lo hicimos a finales del 2012”, dice Romero.

Los socios comentan que la preparación de la cerveza surgió a través de un método autodidacta. Además, Romero tiene en la familia de lado de su madre, de origen ucraniano, la tradición de preparar alimentos por ellos mismos; su abuelo destilaba vodka.

Ambos nombraron a su negocio Sinners (pecadores). La idea es tentar al consumidor a probar cerveza no industrial, conocer nuevos sabores y aromas.

La inversión inicial fue de USD 25 000. En el garaje de la madre de Bohórquez se instalaron los equipos y se inició la producción con las materias primas importadas.

En el sector de La Pradera, los socios tienen la planta de producción. En la parte frontal de la construcción funciona el pub cervecero de la marca. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

En el sector de La Pradera, los socios tienen la planta de producción. En la parte frontal de la construcción funciona el pub cervecero de la marca. Foto: Julio Estrella / LÍDERES


Los socios arrancaron con tres clientes. La estrategia de comercialización se basó en un puerta a puerta: se acercaban a los restaurantes y ofrecían su producto.

Ana María López, de Frida Tacos, explica que compra la cerveza de Sinners desde hace tres años, unas 80 al mes. Las que más se demandan son las rojas.

Los dueños también participaron en ferias en las que se dieron a conocer. Esto fue clave, ya que mucha gente comenzó a llamarles directamente para hacer pedidos.

Actualmente, Sinners cuenta con un portafolio de 25 a 30 clientes en Quito, Guayaquil y Tulcán. La empresa, además, intenta ingresar al mercado de Cuenca.

Para crecer, los propietarios hicieron inversiones que les permitieron ampliar su planta de producción. Esta operaba en Pifo.

Si bien el negocio funcionaba, los jóvenes querían acercarse más al público. Así fue como se les ocurrió la idea de abrir un pub.

Este se encuentra en el sector de La Pradera. Allí, los emprendedores trasladaron su planta de producción; aunque es más pequeña que la anterior, les resulta más fácil estar en un sitio céntrico.

Cuando Sinners arrancó solo contaba con dos tipos de cerveza: roja y negra. Actualmente, la empresa cuenta con 28 recetas; seis se producen y venden todo el año, el resto son de temporada.

De estas últimas, cada mes se ofrece al público una o dos. Algunas de las variedades son negra, con coco y jengibre, tipo belga, con cáscara de naranja, con trigo y miel, con vainilla y toques de café para el desayuno, entre otras.

Adrián Álvarez ha probado esta última. “Me pareció una cerveza diferente, con un sabor único. La vainilla le da un toque especial, muy agradable. Considero que es una excelente innovación en cuanto a la cerveza artesanal”.

Los propietarios de Sinners también han querido que algunos de sus productos tengan esencia nacional. Por ello es que cuentan con recetas con quinua, jora y cedrón; otra con arrayán y ají rocoto.

Los insumos los compran en los mercados de Quito, aunque también realizan caminatas en zonas agrestes en las que consiguen elementos de la naturaleza.

Bohórquez explica que en el pub trabajan hace año y medio y que están remodelando el sitio (pero siguen abiertos). Espera que en unas tres semanas terminen las mejoras y se ofrezcan amplios servicios a la gente. Por ejemplo, las personas contarán con un área para hacer asados; pueden llevar sus carnes y prepararlas.

En el sitio ofrecerán pizza, pues consideran que puede haber un maridaje entre la cerveza y diferentes alimentos. Los clientes también podrán solicitar café de especialidad, gracias a una alianza de la firma con la cafetería Isveglio; asimismo, sodas artesanales fabricadas por un proveedor.

Los dueños quieren desarrollar una cultura cervecera entre sus consumidores. Por eso al pub pueden asistir padres con sus hijos o personas con sus mascotas a saborear las recetas.

‘Innovamos en la producción cervecera’

Andrés Bermeo 
Jefe de producción

Estoy en mi cargo hace tres años y medio en Sinners, estoy encargado de la elaboración de la cerveza. Ha sido una experiencia totalmente nueva, súper buenas. Es un tema de producir la cerveza desde otro punto de vista. Yo soy ingeniero en alimentos, así que estoy en la línea de lo que estudié en la universidad. Acá aprendí a hacer cerveza, con Andrian y Paúl. Estoy, prácticamente, la mitad de la historia de existencia de la cervecería. Hemos desarrollado muchos nuevos productos y tenemos cervezas que han ganado reconocimientos internacionales (Ocho medallas: dos de oro, tres de plata y tres de bronce. Han participado tres veces en la copa Cervezas de América). Creo que estamos haciendo las cosas totalmente diferentes. El consumo de cerveza artesanal es, prácticamente, nuevo en Ecuador. No lleva más de 10 años. Es una nueva oportunidad para la gente, para que conozca que hay muchas más opciones de consumo de bebida de moderación. Más allá del vino y la cerveza industrias existen otras posibilidades para la gente.