En la destilería de la planta se encuentran los tanques de fermentación. La espuma demuestra que el chaguarmishqui está en pleno proceso. Fotos: Galo Paguay / LÍDERES

En la destilería de la planta se encuentran los tanques de fermentación. La espuma demuestra que el chaguarmishqui está en pleno proceso. Fotos: Galo Paguay / LÍDERES

Carolina Enriquez
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redaccion@revistalideres.ec
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En Texas ya saborean esta receta andina ancestral

21 de enero de 2020 10:00

Una tradición ecuatoriana se hace presente en Texas en forma de licor. El agave andino, que surge del ancestral chaguarmishqui, llega a EE.UU. de la mano del ingeniero forestal de ese país Eliot Logan-Hines.

Desde el 2018 se dedica de lleno a la empresa Andean Spirits. Pero la idea nació muchos años atrás, cuando vino para trabajar en un proyecto sobre guayusa.

“Llegué a Ecuador hace nueve años como cofundador y director de fundación Runa. Siempre me interesaron las plantas nativas, las comunidades indígenas y su conocimiento en el uso de las especies vegetales. Con la guayusa trabajamos en cómo llevar el conocimiento del uso de estas plantas al mundo, respetando a la gente local y al medioambiente. Iniciamos con un producto y quisimos replicar el modelo en otro”.

Un día que viajaba a Otavalo se dio cuenta de que existía gran cantidad de pencos y pensó que podría hacerse algo con ellos, al igual que lo hacen los mexicanos con su agave: tequila. Consideró que podría fabricarse un licor con la savia: el chaguarmishqui.

Según el Ministerio de Cultura y Patrimonio, este producto se recolecta y se consume desde antes de la llegada de los incas. Los principales lugares en los que se puede recolectar son Cayambe y poblaciones de Pedro Moncayo, en Pichincha, y Nabón, en Azuay.

En el primer sitio fue donde Logan-Hines conoció un grupo de agricultoras que cosechaban el producto, que luego se convirtió en la Asociación de Mujeres Mishkita de Cayambe. Inició con 10 integrantes y ahora son 13.

Ellas son las proveedoras de Andean Spirits, cuya misión es elaborar destilado de agave andino o mishqui. La firma, de la cual Runa es accionista, comenzó con una inversión de USD 500 000, que incluyó la instalación de la destilería, permisos, contratación del equipo de ventas nacional e inter­nacional, entre otros aspectos.

Como parte del proceso de fabricación del licor, las agricultoras recogen la materia prima dos veces al día y la entregan en la planta de la firma, en Yaruquí.

Logan-Hines dice que hace año y medio se compraba a la Asociación 250 litros al día por tres jornadas. Ahora se adquiere la misma cantidad cada día de la semana. Además, está próximo a aumentar la demanda de este líquido.

El etiquetado todavía se hace de forma manual. En la imagen, se observa a un trabajador colocando las etiquetas en las botellas de reposado.

El etiquetado todavía se hace de forma manual. En la imagen, se observa a un trabajador colocando las etiquetas en las botellas de reposado.

María Carmela Farinango, productora de la comunidad de Buena Esperanza (Guachalá) y coordinadora de la Asociación, es quien recolecta el producto. “Tengo bastantes plantas. Recolecto el mishqui a las 06:00 y a las 18:00. Si puedo también a la hora de almuerzo. Entrego 24 litros diarios, que es más o menos lo que todas las productoras lo hacen”.

Apenas el 10% de todo lo que las productoras entregan se convierte en alcohol. El mishqui se diferencia del tequila y otros licores similares del agave en su preparación; el primero se fabrica de un proceso de fermentación de la savia, mientras que el segundo nace de la cocción de la piña, de ahí que los sabores son diferentes.

La marca con la que Andean Spirits vende su producto es Chawar (crudo). Cuenta con licor blanco, reposado y ediciones especiales; cada uno se vende en dos presentaciones: la caminera de 375 mililitros (ml) y la botella grande de 750 ml.

La idea de la firma es que el 90% de su producción se destine para la exportación. Hoy, su principal mercado es Texas; una de las razones por las que se escogió este lugar es porque, junto con California, son los estados que más consumen licores de agave.

A inicios de este mes se realizó, de hecho, la primera venta a EE.UU. (1 608 botellas). El licor también se comercializa en Ecuador, en diferentes puntos entre los que están bares, minimercados, restaurantes, entre otros.

Uno de ellos es Las hamburguesas de Manuela. “Me gusta mucho el producto. Como en el local hacemos premieres de cine o presentaciones de libros también lo ofrecemos. Es un producto noble porque levanta el ánimo, pero no emborracha automáticamente. Al mes suelo comprar dos medias de blanco y dos de reposado”, dice la propietaria, Manuela Botero.

Chawar también se comercializa en un ‘bar móvil’. El licor blanco ganó doble oro en la competencia SIP, en California, y el reposado bronce, en mayo del 2019.

Insignia

‘El clic para la venta fue lo ancestral’

Pamela Suasti, encargada del área de ventas

Para mi fue bastante nuevo trabajar en este tipo de productos. Yo me encargo de las ventas y trabajo por cumplir con uno de los objetivos de la compañía, es decir estar en varios lugares para que se comercialice el licor. Siempre hay algo importante detrás, que es el discurso que damos al vender. Encontré el clic al contarles a mis clientes sobre todo el proceso ancestral que existe detrás de este negocio y el trabajo que realizan las mujeres.

Acepté el trabajo por estos aspectos. Conocer a las agricultoras, estar en la zona de cosecha, conocer las actividades que ellas hacen es fundamental para transmitir el mensaje a las personas que quieren comprar el producto. Yo me he enriquecido de manera personal con todo el conocimiento que he adquirido. Considero que el chawarmishki y toda la tradición que existe alrededor de él están subvalorados. Si bien en la fundación intenta rescatar eso, al vender Chawar queremos hacerlo. Queremos decir que el producto es ancestral, que viene de antes y que es un elemento bastante fuerte.