José Luis Rivadeneira,  gerente de producción de Agroindustrias R&M, ahora tiene un nuevo proyecto: elaborar vino espumante. Foto: Álvaro Pineda para LÍDERES

José Luis Rivadeneira, gerente de producción de Agroindustrias R&M, ahora tiene un nuevo proyecto: elaborar vino espumante. Foto: Álvaro Pineda para LÍDERES

José Luis Rosales (i)
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Un ‘vino blanco’ que nace en el panal de las abejas

24 de julio de 2018 08:47

Alvarium, un ‘vino blanco dulce’, es el primer producto que saca al mercado la firma Agroindustrias R&M.

La planta artesanal, ubicada en la parroquia de San Antonio de Ibarra (Imbabura), fabrica desde hace dos años la bebida que es elaborada con miel de abeja.

Este néctar, con aroma de eucalipto, reemplazó a la uva, como materia prima, debido a que este fruto tiene una modesta producción en la Sierra norte.

José Luis Rivadeneira se interesó por el novedoso licor desde la aulas universitarias. Así recuerda, el gerente de producción y creador de Agroindustrias R&M.

Incluso, se graduó de ingeniero en esta rama con una tesis sobre el proceso de clarificación de este singular vino.

El nombre Alvarium, que significa colmena en latín, es un reconocimiento a estos insectos que producen este almíbar viscoso, a partir del dulce de las flores.

Para determinar la melaza ideal se hizo pruebas con miel de rosas, de aguacate y eucalipto. Las tres muestras fueron degustadas por 60 personas. Rivadeneira señala que la última mixtura es la que más agradó a los catadores.

Sin bien la elaboración es similar al licor de uva, Alvarium tiene como ingredientes agua purificada, miel de abeja y levaduras. Las últimas son traídas de Francia.

El proceso inicia con la fusión de los tres elementos anteriores. A este compuesto se le agrega el mosto. Luego, la mezcla se fermenta en un tanque de acero inoxidable, por un mes.

Con un clarificante natural se retiran los residuos de levaduras y se filtra. El proceso finaliza con la colocación de la etiqueta, en español e inglés, el capuchón y sello fiscal. Cada trimestre produce unas 1 200 botellas, de 750 mililitros. El precio de venta al público es de USD 9.

Para equipar la planta, el emprendedor invirtió USD 10 000. Los recursos provinieron de un crédito bancario. Eso le permitió adquirir dos tanques de acero inoxidable, de 1 000 litros, cada uno, un clarificador de placas, llenadores de vino y encorchadora.

Además, costear los trámites de los permisos sanitarios y fiscales y los insumos para la fabricación.

Las botellas, capuchones, corchos y levaduras vienen de afuera. El proceso de importación está a cargo de Nubia Morales, profesional en comercio exterior y esposa del emprendedor.

La miel, en cambio, proviene de una colmena de Vicente Vásquez, apicultor oriundo de la vecina parroquia de Natabuela. Vende entre 400 y 500 litros, cada trimestre.

Es un vino diferente, resalta en su eslogan. Por eso, para posicionarse en el mercado han apelado a hosterías y restaurantes de primera categoría de Imbabura.

El producto es apreciado, especialmente, por viajeros extranjeros. Se usa como aperitivo. Aunque también es un compañero ideal de las carnes blancas. Se recomienda consumirlo frío.

Al momento cuenta con dos puntos de distribución en Ibarra y Quito. La próxima meta es llegar a Guayaquil y Cuenca.

Alvarium está considerado como uno de los 17 mejores emprendimientos de la capital imbabureña, por la Dirección de Desarrollo Económico Local del Municipio de Ibarra. Esta entidad apoya con ruedas de negocios y ferias las ideas creativas, explica Alexandra Bedón, técnica de la entidad.

Incluso, ahora les promocionan a través de la página web www.emprendedora.ibarra.gob.ec