Patricio Aguinaga es actual propietario de Atlas Yogurt. Destaca su política de cuidado ambiental

Patricio Aguinaga es actual propietario de Atlas Yogurt. Destaca su política de cuidado ambiental. Foto: Cortesía Atlas Yogurt

Redacción Quito
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Un yogur quiteño con toque griego

28 de abril de 2020 14:13

El yogur es un producto que los ecuatorianos consumen, sea directamente o en preparaciones. Aprovechando esta preferencia nació el negocio Atlas Yogurt.

Surgió de un proyecto universitario en 2015. Se buscaba desarrollar algo innovador, de calidad, que satisficiera la necesidad de clientes que quisieran mantener una dieta equilibrada.

Patricio Aguinaga, actual propietario de Atlas Yogurt, trabajó en la empresa como asesor de contabilidad y finanzas; en julio del año pasado, adquirió la totalidad de acciones para continuar con este negocio, pues los anteriores dueños querían liquidarlo.

El nombre del negocio nació de la relación entre la receta de yogur griego y el titán Atlas, personaje de la mitología.

Cuando inició este emprendimiento la inversión que realizaron los exdueños fue de aproximadamente de USD 20 000. Este monto sirvió para adecuar la planta de producción y empezar con las primeras pruebas.

Para la producción se utiliza leche y fermentos lácticos. La elaboración del producto demora, aproximadamente, 36 horas.

El proceso se inicia con la colocación de la leche en un recipiente industrial para luego añadir los fermentos lácticos. Después de esto se debe esperar un tiempo para proceder al filtrado, en el que se inicia la recolección del yogur.

“El proceso de producción lo realizamos respetando al máximo la manera tradicional de producción de yogur griego. Con ello logramos hacer un lácteo con una textura determinada: cremoso y con un sabor balanceado”, expresa el propietario de la firma.

Aguinaga añade que lo que hace diferente a su producto es que no contienen ningún tipo de preservante ni espesantes.

Además, afirma que mantiene vínculos fuertes con los principales proveedores. Esto asegura el abastecimiento y la calidad de cada una de las materias primas. En cuanto al equipo de trabajo, Atlas Yogurt está formado por siete personas que aportan directa e indirectamente en la producción.

La oferta que la empresa presenta al mercado se divide en dos segmentos: consumidores finales e institucional; para cada uno tiene presentaciones diferentes.

Dentro del segmento de consumidor final comercializa frascos de vidrio de 730 mililitros (ml), de sabor natural. El envase de 250 ml tiene sabores de frutas como maracuyá, mora, coco y taxo.

La oferta del segmento institucional tiene dos presentaciones de cuatro y ocho litros, ambas en sabor natural.

Verónica García, clienta de este emprendimiento, menciona que conoció de los productos Atlas en agosto del año pasado y desde entonces los adquiere frecuentemente. “La calidad de este yogur es extraordinaria, tanto en sabor, cremosidad y textura. Me encantan porque son naturales y bajos en azúcar; los envases de vidrio me llamaron mucho la atención, es una manera muy buena de colaborar con el medioambiente”.

El propietario del emprendimiento comenta que busca generar conciencia ambiental entre los clientes. “Todas las presentaciones al público son en envases de vidrio. Tenemos una política de retorno de envases desde el inicio. Pueden entregarnos los clientes o desde los puntos de venta”, añade Aguinaga.

Los productos de este emprendimiento se distribuyen en una red de tiendas de Quito, Cumbayá y el valle de Los Chillos. Debido a la emergencia sanitaria se pensó en una alternativa de distribución: se está realizando envíos a domicilio y se abastece a los puntos de venta.

Los planes a futuro de este emprendimiento son desarrollar nuevos productos y sabores, así como expandir el negocio hacia otras plazas que le permitan mantener una estrategia de crecimiento sostenido.