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11:00 Lunes 02/09/2013

Cuando Christhian Armijos retornó a Ecuador, hace dos años, lo hizo con la idea de crear su propia marca de ropa. Este diseñador ecuatoriano que estudió, durante ocho años en la Universidad de Palermo (Argentina), Diseño de Modas se abre espacio en la moda nacional. Armijos bautizó a su marca como Joaquín Lapin y tiene un conejo en blanco y negro como logotipo.

A Armijos sus amigos le dicen Joaquín y además es el nombre de su abuelo, y lapin significa conejo en francés.

Este diseñador confecciona prendas con tela nacional y confiesa que se inclina más por el estilo de la moda europea. En sus prensas fusiona el diseño urbano con la tendencia vintage (retro o antiguo). "Mis creaciones están fuertemente inspiradas por la moda, especialmente la de los años 50 y 60", expresa el diseñador.

Su primera colección la lanzó a inicios de años y la denominó Vamos al páramo pero llevemos al gato. Esta colección de 24 prendas que incluye vestidos, pantalones para mujer, chaquetas, blusas, camisas y camisetas estampadas tiene un toque de fantasía y estampados como el 'polka dot'.

En dos de estas prendas se fijó Jackie Loza, quien contactó a Armijos por la red social Facebook. "Me llamó la atención porque son prendas vanguardistas e innovadoras que no ves muy a menudo en las calles de la ciudad", indica Loza.

Armijos prepara su segunda colección. En esta presentará ropa para la playa y trajes de baño. "Me estoy inspirando en las tribus, en la selva, en las frutas tropicales para presentar algo fresco y que sea del agrado de todos", señala.

El emprendedor invirtió USD 5 000 que obtuvo de un préstamo familiar.

Con ello compró telas, botones, hilos, tres máquinas de coser y una máquina para estampado. Su taller funciona en su casa, en el las paredes están adornadas de sus creaciones que primero plasma en un papel y luego confecciona.

Fabricar una prenda le toma de dos días a un semana desde la concepción del diseño hasta que logra coserla y perfeccionar la prenda. "Diseñar los modelos se me da muy fácil, pero soy perfeccionista y busco crear las prendas como las he imaginado", confiesa el diseñador.

Laura Rodríguez adquirió uno de los vestidos del diseñador. "Fui una vez a la feria La Placita y me enamoré de los diseños porque reflejan comodidad", indica.

Este negocio factura mensualmente alrededor de USD 700. En tres semanas, la marca Joaquín Lapin tiene previsto abrir un local en Montañita (Santa Elena). "Ese lugar es una vitrina, mis prendas pueden llegar al exterior y es un buen referente para conquistar el mercado de la moda nacional", dice Armijos.

Diseño y confección Materia prima. 

  • Las telas que usa para sus creaciones son de origen nacional.
  • Estampados. La línea de camisetas tiene estampados que él mismo diseña en su computadora. Los gatos fueron protagonista de la primera colección.
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