Xavier Basantes / Redacción Quito
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Adalid Contreras: ‘La Comunidad Andina está en un proceso de reingeniería’

La Comunidad Andina de Naciones (CAN) se encuentra en una etapa de profunda reflexión, frente a los desafíos que tiene en el contexto de la integración sudamericana. Sobre todo, por algunos hechos, como la reciente decisión de Bolivia de ser parte del Mercosur y la posibilidad de que Ecuador no ha descartado analizar una posible incorporación en el Mercado Común del Sur. El Secretario General de la CAN, Adalid Contreras, en una amplia entrevista con LÍDERES, analiza la situación de la CAN y sus desafíos.

En términos generales, ¿cuáles fueron las principales cifras comerciales y económicas de la CAN, al concluir el 2012 en comparación con el 2011?

Las exportaciones Intracomunitarias, con USD 9 522 millones registrados en el período enero – noviembre de 2012, muestran un incremento del 13 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, que comercializó un monto de  8 420 millones. Este dato evidencia que el comercio intra-andino mantiene su tendencia creciente desde el año 2007, en que el intercambio comercial entre países andinos bordeaba los 5 mil millones.

El crecimiento sostenido del comercio entre los países de la CAN confirma la fortaleza del Mercado Ampliado Andino, considerado como el más perfeccionado de los países en desarrollo, y que tiene características que lo hacen particularmente importante, como su alto grado de composición manufacturera que supera el 80 por ciento de los productos comercializados, su gran diversificación y su calidad que le permite servir de plataforma o trampolín para acceder a terceros y más sofisticados mercados.

En lo que respecta al comportamiento económico, el 2012 los 4 países de la Comunidad Andina crecieron a tasas aceptables en un contexto mundial adverso. Desde el 2006 hasta 2011, con excepción del 2009, el Producto Interno Bruto en la CAN ha tenido tasas de crecimiento positivas superiores al 5 por ciento. El 2009, año de mayor impacto de la crisis el crecimiento llegó tan solo al 1.5, alcanzando el 2010 a 5,5 y el 2011 a 6,4, con tendencia creciente al 2012.

Además, la Comunidad Andina culmina el año 2012 con una importante reducción en el comportamiento de los precios al consumidor. La variación anual promedio de los cuatro países andinos entre diciembre 2011 y diciembre 2012, es del orden del 2,97 por ciento, muy inferior al equivalente del mismo período del año anterior que fue de 4,59 por ciento.

Lo señalado evidencia que el Mercado Ampliado Andino es un espacio comercial y económico de suma importancia para los países de la CAN. Por eso es importante preservarlo y perfeccionarlo, teniendo en cuenta además que tiene como actores no solamente a los grandes empresarios, sino también, y de manera cada vez más importante, a las pequeñas y medianas empresas que generan miles de puestos de trabajo.

¿Cuáles son los objetivos que se ha propuesto alcanzar la Comunidad Andina en este año?

La Comunidad Andina, por disposición presidencial, está viviendo un proceso de reingeniería del Sistema Andino de Integración, con el fin de fortalecer y dar un renovado dinamismo al proceso andino de integración, adecuando los órganos e instituciones del Sistema Andino de Integración a los retos y desafíos del actual contexto internacional caracterizado por la existencia de un nuevo regionalismo latinoamericano en base a la construcción de estadios superiores de integración a nivel regional y continental. Culminar este proceso con mayores niveles de coordinación, es una de las principales tareas en las que estamos embarcados.

Otra de nuestras prioridades, y que guarda estrecha correspondencia con la anterior, es profundizar nuestra participación en la construcción y consolidación de los espacios más amplios de integración, como son UNASUR y la CELAC, dinamizando para ello estrategias de convergencia y complementariedad con MERCOSUR. La CAN, desde su creación, ha sido concebida como un eslabón de la integración latinoamericana, y ahora que ésta se está encaminando, debemos ser protagonistas propositivos desde nuestras prácticas y conquistas logradas en nuestra trayectoria histórica.

Paralelamente, seguiremos en la tarea de profundizar el carácter multidimensional de nuestra Agenda Estratégica Andina, respondiendo a nuestra concepción de Integración Integral multitemática, respetuosa de las diversidades, dinamizadora de la participación ciudadana y centrada en la búsqueda del vivir bien de nuestros pueblos. En ese sentido, esperamos alcanzar resultados de mayor generación de valor agregado para las políticas nacionales en los campos comercial y productivo, social, ambiental, fronterizo, político, derechos ciudadanos andinos, energía, seguridad y soberanía alimentaria, con una concepción de desarrollo regional donde el eje es el ciudadano andino.

En medio de esa agenda, ¿qué pasará con la integridad y unidad de la CAN, tras la decisión de Bolivia de sumarse al Mercosur?

Las más altas autoridades bolivianas han expresado que Bolivia quiere socio pleno del Mercado Común del Sur (Mercosur) y permanecer a la vez en la Comunidad Andina (CAN), para constituirse en "bisagra" de los dos bloques y regiones, dada su posición geográfica privilegiada en el corazón de Sudamérica, articulador entre el pacífico y el atlántico.

En consecuencia, tras la suscripción del Protocolo de Adhesión al Mercosur por parte de Bolivia, la integridad y unidad de la Comunidad Andina se mantienen incólumes, porque dicha adhesión no implica su alejamiento de la CAN. Ciertamente, es necesario crear los mecanismos que admitan la figura de la doble, o acaso de la multi pertenencia, no sólo pensando en Bolivia, sino en espacios en los que todos los Países Miembros puedan tomar decisiones convenientes a su desarrollo, con un marco normativo flexible para avanzar creativamente hacia el espacio ampliado suramericano y latinoamericano.

Ecuador no ha descartado ser parte del Mercosur. De concretarse esta eventual incorporación y si a eso se suman que Perú y Colombia han optado por acercarse más a otras regiones del mundo a través de acuerdos comerciales, ¿la CAN tiende a desaparecer?

No se debe ver como un problema, sino como una característica de la época, la pertenencia de los países a diversas relaciones bilaterales con otros países o sistemas de integración. El mundo contemporáneo tiene un diseño multipolar y está abierto al desarrollo de múltiples posibilidades de relacionamiento. En consecuencia, UNASUR y CELAC tienen en la actualidad la coyuntura precisa para fortalecerse. Es la oportunidad histórica para que la tradicional integración subregional del continente derive en una integración continental sin diluirse, sino por el contrario fortaleciéndose en sus correspondencias integracionistas con otros, como son no solo MERCOSUR, sino también la Alianza del Pacífico, el ALBA y otros sistemas regionales como SICA en América central y CARICOM en el Caribe.

Dado este contexto, se puede observar que en el continente sobresalen diversas visiones sobre el papel del Estado y la manera de relacionarse, cooperar e insertarse en el mundo, al tiempo que los procesos de integración se van tornando multidimensionales e incorporan en sus estrategias modalidades de coordinación con otros cercanos territorialmente, afines políticamente, o convenientes comercialmente.

Los Países Miembros de la Comunidad Andina expresan sus propuestas integracionistas en Directrices Presidenciales y Decisiones de nuestros Cancilleres y autoridades de Comercio Exterior, señalándonos el rumbo de la integración andina. Bajo esa premisa, la dinámica actual de la integración regional se mueve hacia la consolidación de sus conquistas y al acercamiento con otros bloques para aportar a la integración suramericana y latinoamericana.

La CAN está lejos de desaparecer, dada su importancia estratégica para sus países miembros, así como para la integración continental. Lo he señalado en reiteradas oportunidades, una de las características centrales de la Comunidad Andina es su pluralismo, que permite la convivencia de políticas coincidentes e intereses comunes a pesar de responder a apuestas de desarrollo distintas. La CAN es, en un espacio subregional, lo que UNASUR y CELAC serán en estadios superiores una vez encaminados sus sentidos de integración profunda.

¿Cómo lograr que en la CAN se tomen decisiones pragmáticas y no políticas?

A contracorriente del sentido de su pregunta, creo que uno de los desafíos actuales de la CAN consiste en pasar de las decisiones pragmáticas a la definición de grandes estrategias y políticas, asumiendo el marco histórico contemporáneo.

La toma de Decisiones o adopción de normas comunitarias de obligatorio cumplimiento en la CAN por su carácter vinculante, supone un trabajo compartido entre las autoridades de los cuatro países andinos, armonizando normas y definiendo escenarios prácticos de aplicación. Tenemos, por lo tanto, una CAN donde los Estados definen políticas andinas complementarias a sus políticas nacionales. En la actualidad, en estas definiciones, contenidas en la Agenda Estratégica Andina, aprobada el año 2011 y su Plan de Implementación un año después, prevalece la voluntad de avanzar en temas de interés común y en la construcción de consensos reflejados en acciones y resultados concretos, con una visión pragmática. El proceso de reingeniería que estamos desarrollando tiene que ayudarnos a conceptualizar nuestra práctica definiendo un discurso político o grandes políticas subregionales.

Sin embargo, hay instituciones andinas, como el Parlamento Andino, cuyas decisiones, en el caso del Ecuador pasan prácticamente desapercibidas

Los órganos del Sistema Andino de Integración (SAI) fueron creados e instituidos con un objetivo definido en torno al fortalecimiento de los procesos supranacionales. El Parlamento Andino, nuestro órgano deliberativo, cumple un rol muy importante en el seguimiento de las acciones concertadas regionalmente, así como en la armonización de normas nacionales en un cuerpo comunitario andino. Si bien por su origen el Parlamento Andino es ciudadano, puesto que los parlamentarios son elegidos por voto directo, su rol se mide más en resultados regionales que nacionales.

Así mismo, contamos con el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, seguramente también poco apropiado por la población, dado su rol supranacional, pero cuyas acciones regionales son una extraordinaria garantía de imparcialidad como mecanismo de solución de controversias.

Distinto es el rol de las Instituciones del Sistema Andino de Integración, como son la CAF, la Universidad Andina, el Organismo Andino de Salud Hipólito Unánue, que sí tienen conexión directa con las políticas nacionales y con la sociedad civil, y cuyas decisiones y acciones tienen más asidero nacional.

El presidente de la Corporación Andina de Fomento, Enrique García, ha dicho que si se concreta la incorporación de estos dos países, la CAN prácticamente desaparecerá. Si este escenario se concretara, ¿qué tan fácil es desmontar toda una estructura andina, que incluye aspectos jurídicos, económicos, comerciales, educativos, etc.? ¿Cuánto tiempo tomaría?

Debemos precisar el sentido de las afirmaciones del Dr. Enrique García, Presidente de la CAF. Él afirmó que si Bolivia –o cualquier otro país- se retira de la CAN, ésta tendería a desaparecer. La precisión es importante, porque el problema no radica en la incorporación de uno o más países a otros sistemas de integración, sino en su posible retiro de la CAN u otros.

Si esto ocurriera, por supuesto que la CAN se vería seriamente afectada. Pero más allá del supuesto, la realidad nos está mostrando que ninguno de los Países Miembros ha planteado retirarse de la CAN. Incluso Bolivia ha condicionado su ingreso pleno al Mercosur a que se permita su permanencia en la CAN, así como que se le otorgue el trato especial y diferenciado que tiene en el bloque andino. Entonces la tarea no consiste en desmontar nuestra estructura, sino en construir –desde ella- mecanismos para una nueva realidad histórica de integración continental.

En estas circunstancias, ¿qué acciones deben ejecutarse para trabajar en el fortalecimiento de la Comunidad Andina, para pasar de los elocuentes discursos a las acciones concretas?

La Comunidad Andina abunda en resultados concretos previstos en su Plan de Trabajo. Como dije, nos falta más bien avanzar en la sistematización de nuestra práctica para conceptualizar desde ella y dotarnos de un discurso más abarcativo.

¿Resultados de acciones concretas? En mi gestión, la consolidación del Mercado Ampliado Andino como generador de empleo; la incorporación de la economía solidaria en nuestra propuesta comercial; la recuperación –después de tres décadas- de una línea de transformación productiva y negociación conjunta con terceros; la libre movilización de los ciudadanos andinos, y el reconocimiento de los derechos laborales en cada país andino para los ciudadanos de otros países andinos otorgándoles el mismo trato que a los nacionales; el pasaporte andino, el reconocimiento del documento nacional de identificación y el viaje sin visa.

Hemos logrado una propuesta de lucha contra la minería ilegal. Nuestra estrategia de lucha contra las drogas ilícitas ha permitido importantes avances en los cuatro países andinos. Hemos logrado reactivar políticas de desarrollo rural con una estrategia andina de seguridad y soberanía alimentaria. Contamos con un arraigado acervo jurídico y con el principio de la supranacionalidad de la normativa andina. En el marco de una visión multidimensional hemos avanzado de manera importante en políticas sociales andinas inclusivas. Nuestra estrategia de biodiversidad está permitiendo conceptualizar lo andino en sus vinculaciones con la amazonía.

Suelo afirmar que el logro más destacado de mi gestión es la incorporación de la participación ciudadana, expresadas en la creación del Consejo Andino de los Pueblos Indígenas, la Mesa del Pueblo Afrodescendiente, la Mesa de los Defensores de los Derechos de los Consumidores, mas una amplia relación de redes y organizaciones sociales en diversos campos temáticos.

Los presidentes de Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, ¿cómo pueden contribuir a darle protagonismo a la CAN? ¿Qué espera usted de ellos?

El Consejo Presidencial Andino es la máxima instancia de definición política de nuestro proceso de integración. En diversos encuentros los Mandatarios Andinos han manifestado su interés por renovar el impulso a la integración andina, así como trabajar convergencias y complementariedades con Mercosur y Unasur. Estas manifestaciones forman la base de nuestras acciones institucionales.

Nuestros Presidentes son los portavoces del pacto político contenido en el funcionamiento de la CAN. Estamos empeñados en renovar el entusiasmo por la integración andina, cuya trayectoria de cuarenta y tres años, ciertamente no tiene la novedad de sistemas nuevos que se valoran por los principios que contienen y por los planes que se generan. La CAN, tiene que ser apropiada desde los resultados que genera como beneficio para los países y para la integración continental.

EXPERIENCIA PROFESIONAL EN ENTIDADES REGIONALES

Algunos cargos. Dirigió la Plataforma Interamericana de DD.HH., la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER) y la Organización Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación, además de presidir redes continentales de desarrollo.

Como consultor Internacional. Ha trabajado para el PNUD, Unesco, BID, OEA y Ciespal.

La docencia. En la UASB y la Clacso. Autor de más de 20 obras escritas.