Sebastián Angulo. Redacción Quito / LÍDERES
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Andrés Durán, alumno ejemplar en Canadá

El discurso final en la graduación de una carrera es uno de los momentos más emotivos de la vida universitaria. No lo pronuncia cualquiera; es un elegido el encargado de transmitir un mensaje inolvidable, que recoja el esfuerzo en los años de estudio y motive a "comerse el mundo" en la vida profesional.

No es una tarea fácil. El orador tiene al frente a un auditorio lleno, conformado por las máximas autoridades del centro educativo, profesores, compañeros y familiares. Para que el mensaje sea contundente debe ser exclamado por alguien especial. Una persona que tenga los méritos académicos suficientes y, sobre todo, que sea un referente moral.

El año pasado, Andrés Durán, un quiteño de 31 años, fue el designado para esta difícil tarea. Y nada más y nada menos que en la Universidad Mount Royal, de Calgary, Canadá.

En el momento de obtener su licenciatura aplicada en manejo de cadena de suministros y negocios internacionales, Durán dio su discurso ante más de un centenar de personas. Pero ese momento inolvidable en la vida de este joven es el desenlace de una larga historia.

Para lograr ello tuvo que atravesar un prolongado camino en el que debió tomar decisiones complicadas. Entre ellas, empezar desde cero una nueva carrera universitaria, y la más difícil, dejar a su familia, amigos y a su país.

En el 2009, Durán ya se había graduado de abogado de la Universidad Católica de Quito (PUCE) y trabajaba en el estudio jurídico Andrade Veloz Abogados. Sin embargo, siempre buscó algo más; no se conformaba con sus logros profesionales, que ya había alcanzado.

Andrés Ycaza, excompañero de la PUCE y con quien trabajó en Andrade Veloz, recuerda a Durán como un "buen estudiante y alguien persistente". Cuando comentaba públicamente que quería seguir una nueva carrera en otro país, su grupo de amigos le recalcaba que tendría que empezar desde abajo algo que nunca había estudiado.

Pero la influencia de sus hermanos pesó más. El mayor, Santiago, actualmente reside en Omán (Medio Oriente) y su hermana, María Isabel, también vive en Canadá. Su ejemplo de haber cruzado las fronteras y haber triunfado como profesionales motivó a Andrés a buscar oportunidades en otras latitudes.

Gracias a que María Isabel Durán tuvo una buena experiencia en Canadá, Andrés se decidió por ese país. Mientras enviaba su aplicación, reforzaba su nivel de inglés.

Al abogado siempre le llamó la atención el mundo de los negocios. Ycaza asegura que a pesar de ser un profesional de las leyes y talentoso, Durán quería estudiar algo que lo involucrara en la cadena productiva. Y así fue. Cuando le llegó la aprobación de su beca en ese país norteamericano decidió irse y dejar su profesión, su empleo y la rutina. En sus propias palabras: "salir de su zona de confort".

Rodrigo Aguayo, otro excompañero de la Facultad de Jurisprudencia y de trabajo, cuenta que Durán mencionaba que el esfuerzo laboral no es bien recompensado en el país. Por ello, recuerda, buscaba nuevos rumbos profesionales.

Durante su vida en la PUCE, Aguayo rememora que jugaban en el mismo equipo de fútbol; "tenía siempre una mentalidad competitiva". Otro de los deportes que practicaba con pasión en esa época universitaria era el ciclismo. También con frecuencia realizaban excursiones al campo y a la montaña.

Pero más allá de ser un buen profesional, Aguayo asegura que Durán es un "excelente ser humano". Ello se confirmó ya en Canadá. A pesar del tiempo que demandaba su carrera, Durán se convirtió en un voluntario activo de varias organizaciones sin fines de lucro en Calgary, incluyendo The DI: Calgary Drop-In&Rehab Centre y Bolsa del Samaritano. La primera, una organización dedicada a recaudar fondos, y la otra, un albergue para personas sin hogar, en donde servía desayunos y almuerzos para personas que lo necesitaban.

En Ecuador, Durán nunca se había dedicado a este tipo de actividades. Pero vivir solo en un país extraño le motivó a ayudar a los demás. Gracias a su actitud solidaria, el año pasado fue galardonado con el Premio Cultura e Inspiración de la Asociación de Estudiantes de la Universidad Mount Royal.

Pero no solo destacaba su calidad humana. Gracias a su desempeño fue parte de la Lista de Honor del Decano en dos ocasiones y el año pasado obtuvo el título de Presidente de Honor. Los logros académicos y su compromiso con los más necesitados le sirvió para que sea el alumno más destacado de su promoción.

En el 2010, mientras hacia labor social y acudía a la U, realizaba su pasantía en Nexen Energy, una firma multinacional que ofrece servicios petroleros. Actualmente, trabaja en esa empresa como administrador de contratos y comprador.

Nexen es una compañía de petróleo y gas canadiense con sede en Calgary, Alberta. El 25 de febrero del año pasado, Nexen se convirtió en una subsidiaria de propiedad total de CNOOC Limited, con sede en Pekín.

Dianasol Urresta, ecuatoriana que trabajó en Canadá entre el 2011 y 2013, conoció a Durán durante su estancia en ese país. Asegura que era muy entusiasta en organizar eventos con otros compatriotas. Por ejemplo, se reunían para mirar partidos de la Selección de Fútbol y preparar comida nacional.

Una de las cualidades que recuerda Urresta es que "siempre le veía el lado positivo a todo. Si había fríos extremos lo miraba como una buena oportunidad para salir a esquiar", añade.

"A veces me sentía como que no era para mí, pero fui persistente", dice Durán. Otra cultura y el idioma fueron los principales inconvenientes para adaptarse. Pero para Juan Pablo Reinoso, excompañero del Colegio Militar Eloy Alfaro, quien actualmente es teniente del Ejército ecuatoriano, la disciplina y tenacidad conformaban parte de su personalidad. Tanto, que lo miraba con gran potencial para la vida militar.

Reinoso evoca que lo conoció en la banda de guerra del colegio. Además de ser buen estudiante, le gustaba entonar la guitarra; en los tiempos libres se reunían para tocar y cantar, una de sus bandas preferidas es Nirvana.

Entre los planes inmediatos de Durán no está retornar a Ecuador. El año pasado ya obtuvo la residencia canadiense. Mientras tanto, disfruta de salir a pasear y esquiar con su novia y conocer la cultura de ese país.