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Un balance positivo

El memo de la semana

La reciente gira presidencial, hacia Alemania principalmente, genera expectativas positivas por el futuro de las relaciones entre Ecuador y la Unión Europea (UE). El anuncio oficial de que el proceso de negociaciones para alcanzar un acuerdo continuará, deja abierta la posibilidad de que la oferta exportable nacional tenga más posibilidades de ingresar en condiciones preferenciales hacia ese mercado.

Lo interesante de este momento es el espaldarazo político dado al proceso por parte de Alemania, considerado el motor político y económico del bloque europeo, y cuya influencia en las decisiones de la Comisión Europea es fundamental. No obstante, el tema relacionado con la protección de inversiones todavía provoca dudas.

Actualmente, los empresarios europeos miran a América Latina como un mercado atractivo para colocar sus capitales, debido al buen momento por el que atraviesan sus economías. Ecuador no puede quedar al margen de esta posibilidad y ser atractivo a la inversión extranjera directa. Todo dependerá de las garantías jurídicas que ofrezca el país, con base en lo dispuesto en el marco jurídico vigente y que no se afecten los intereses nacionales.

Pero el viaje no solo genera 'buenas noticias' para concretar el acuerdo con la UE. También está en agenda la posibilidad de que, casa adentro, se pueda fortalecer una posición conjunta -pública y privada-, para cambiar la matriz productiva en el país. Al final, se trata de desarrollar una agenda comercial y productiva pragmática.