Rolando Remache, con apoyo de su familia, sacó al mercado su cerveza artesanal en Santo Domingo. Foto: Bolívar Velasco / LÍDERES

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Bolívar Velasco
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Esta cerveza se saborea en 4 provincias

14 de marzo de 2017 11:24

Las fiestas populares fueron la locación ideal para medir el nivel de aceptación de las primeras variedades de cerveza artesanal que empezó a procesar Rolando Remache en Santo Domingo.

Corría mediados del 2015 y esta cerveza se degustaba gratuitamente en medio de la algarabía de los transeúntes que presenciaban las comparsas de un desfile de esa ciudad. Ahí se ensayaba un estudio de mercado para saber cuál de las 11 variedades de esta bebida finalmente se quedarían en el mercado bajo la marca Triple.

En las degustaciones tuvieron mayor peso la ‘blonde’, ‘stout’ y la ‘ipa’; se descartó por decisión de los mismos consumidores la de maíz que en realidad pretendía ser el producto novedoso de esta línea de cerveza artesanal.

La gente no estaba familiarizada con una composición distinta a la clásica que contiene como ingredientes el lúpulo y la cebada.

Por eso Remache se animó a potenciar las tres variedades aceptadas por el público y empezó a probar suerte con los 20 litros que procesaba a la semana para distribuirlas en bares de la urbe.

La respuesta fue la esperada como la ocasión de las primeras degustaciones; eso lo llevó a incrementar su producción a 40 litros semanales.

Todo fue tan rápido que la demanda subió como la espuma de la cerveza dice Rolando Remache al referirse a la aceptación que hoy tiene su producto en los dos años que lleva en el mercado.

En la actualidad, la producción de la Triple es de 2000 litros mensuales. Estos se despachan en botellas de 330 milímetros para 25 puntos de comercialización en Quito, Latacunga, Tungurahua y Santo Domingo de los Tsáchilas.

La idea de emprender con esta clase de bebidas surgió de los viajes que Remache hizo en el 2014 a Estados Unidos donde visitó varios bares que se especializan en venta de cerveza artesanal. Al siguiente año, al retornar al Ecuador, observó que en Quito empezaban a despegar negocios con esta línea y eso lo alentó a iniciarse como productor.

En marzo del 2015 asistió a un curso de elaboración de cervezas artesanales que dictó en Riobamba el juez de cervezas Francisco Olachea. Remache le atribuye a este mexicano el haber pulido sus conocimientos y también el hecho de catar sus primeras variedades de cerveza que recibieron el visto bueno de este experto.

No pensé encontrarme una persona que haga una cerveza buena, fueron las palabras de Olachea que alentaron aún más a este emprendedor.

Los inicios de Remache con la cerveza Triple fueron con una inversión de USD 1 500 que le permitieron acondicionar un espacio en su casa, ubicada en la Cooperativa de Vivienda Santa Martha, en Santo Domingo.

A mediados del 2015, cuando supo de la aceptación de su marca, inauguró una planta de 20 x 15 metros cuadrados en el kilómetro 54 de la vía Santo Domingo - Quevedo; invirtió USD 100 000 fruto de los ahorros familiares.

Manuel Remache, padre de Rolando, cuenta que dentro de esas instalaciones aprovechan los acuíferos naturales para obtener el agua ara la producción.

Este agrónomo cuenta que esto es una ventaja a la hora de procesar el producto debido a que llega al consumidor con un plus natural. El nombre de Triple tiene un sentido especial para su creador.

Se debe a las letra R que llevan el nombre y apellido de él, sus tres hermanos y sus tres amigos que son parte de la promoción, procesamiento y distribución.

Con este equipo de trabajo cada día trata de posicionar la marca y para eso se basa en sus conocimientos en marketing.

Oriol Solano, encargado de la promoción, cuenta que en redes sociales manejan una intensa campaña que consiste en interactuar con el público, por ejemplo, a través de concursos.
Se les pide un ‘like’ para la ‘fanpage’ y a continuación compartir un video. Esto les permite tener un diagnóstico de la aceptación y también hacer una suerte de posicionamiento de la marca.