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Mila Accesorios se encarga de la producción de carteras, bolsos y demás accesorios. Foto: Galo Paguay /LÍDERES

Mila Accesorios se encarga de la producción de carteras, bolsos y demás accesorios. Foto: Galo Paguay /LÍDERES

Cintas, bordados y cuero dan forma a estos bolsos

23 de agosto de 2016 15:08

El sueño de María José Larrea y de Lirise Carrión fue levantar un negocio para mostrar el talento de los artesanos ecuatorianos. El emprendimiento se denomina Mila Accesorios y se encarga de la producción de carteras, bolsos y demás accesorios.

La idea floreció hace más de un año, en junio de 2015. Las jóvenes, quienes son primas, empezaron la búsqueda de artesanos que elaboren las carteras con diseños y materiales diferentes como las cintas, los bordados y el cuero. Al momento trabajan con tres artesanos en Otavalo y Quito, a quienes también les brindan la oportunidad de crecer en el mercado y de mostrar su talento.

Larrea relata que el principio no fue fácil. Ambas fueron a golpear cientos de puertas hasta que llegó una oportunidad. “Una cadena comercial creyó en nosotros y nos pidieron las carteras, las cuales se exhiben en sus locales”.

La primera entrega fue de 700 carteras. Fue su primera colección. “En un mes logramos el 45% de rotación de inventario, un gran logro considerando el lanzamiento de una nueva marca”, señala Larrea, quien tiene 26 años.

Desde ahí no han parado de trabajar y de buscar diseños innovadores para sus clientes. Así nació su segunda colección denominada ‘Texturas, tejidos y colores’. Sacaron 1 100 unidades y se distribuyen en cadenas comerciales y boutiques en el país. Desde junio del 2015 hasta la fecha han facturado USD 50 400.

Una de las motivaciones para esta colección es rescatar las raíces indígenas del país. Las emprendedoras visitaron varias localidades y les impactó los colores de los tejidos y bordados de la Plaza de Ponchos, en Otavalo. “Nos gustaron los colores, las texturas y decidimos hacer objetos con estándares de moda internacionales, ya que hemos viajado a diferentes países para saber cuáles son la tendencias”.

Las carteras y los bolsos son confeccionadas por artesanos, quienes tienen su equipo de trabajo. “Nosotros les damos los diseños, los tejidos y demás accesorios. Ellos hacen la maquila”, señala Carrión, quien tiene 27 años.

La capacidad de producción de carteras es de 100 bolsos cada 15 días, por artesano. En total, han fabricado alrededor de 2 000 carteras. “Es un emprendimiento que vale la pena apostarle, porque no es muy común que se confeccionen carteras de calidad”, señala Carrión, quien también diseñó una línea de leggins.

Las dos jóvenes no son diseñadoras de modas o tienen una profesión similar. Ambas trabajaban en empresas. Sin embargo, su deseo de tener un negocio propio les impulsó a dejarlo todo. Lirise renunció a su trabajo en importaciones y María José dejó la empresa en la que trabajaba en Marketing.

Comenzaron con USD 8 000, que destinaron a materiales y mano de obra. Los precios de las carteras y bolsos oscilan entre los 40 y 50. “Tenemos precios competitivos y accesibles al cliente”.

Las metas a largo plazo es que la marca se posesione a nivel nacional y, posteriormente, exportar a diferentes países. “Queremos que sea una marca país, porque son de calidad y queremos poner algo que nos represente al país”.