Empresa Flowercargo

La empresa tiene su base de operaciones en el centro logístico Alpachaca, en Tababela. Las bodegas ofrecen 5 600 metros cúbicos para la carga que allí se consolida. Foto: Julio Estrella / LÍDERES

Redacción Quito (I)
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Una firma aliada del exportador

3 de enero de 2016 16:24

La necesidad de un grupo de empresarios se transformó en una empresa que, luego de 22 años en el mercado, se convirtió en un negocio que factura USD 28 millones anuales.

En 1994, la exportación de flores era un negocio naciente en el Ecuador. Pero no existían cuartos fríos ni espacios de consolidación de carga, como los de la actualidad. Ante esa situación, siete fincas floricultoras y cinco importadores estadounidenses se asociaron y fundaron Flowercargo.

Una bodega ubicada en el sector de El Inca, en las cercanías del antiguo aeropuerto de Quito, fue la base de trabajo inicial de esta firma. Un chofer más cinco trabajadores que ingresaban contadas cajas de flores al cuarto frío y, luego, a los aviones, fueron los primeros empleados de esta empresa.

Su gerente Juan Simón Bustamante cuenta que la compañía siempre manejó una filosofía: crecer de manera continua y ordenada, midiendo los riesgos y analizando escenarios. “Se buscó un crecimiento constante, pero no abrupto para así garantizar el servicio y estabilidad financiera”.

En 1999 y el 2000, con la crisis económica y la dolarización, la empresa enfrentó un reto. “En sucres vivíamos un espejismo y con el dólar nos tuvimos que ajustar. Al principio nos sacudió, pero luego se ordenó el negocio, los balances eran reales y logramos un control financiero más estricto de la empresa”, dice Bustamante.

Con el tiempo, la actividad creció y la empresa se fue convirtiendo en un aliado de los exportadores en especial de las floricultoras.

Para el año 2000 ya se enviaban cerca 4 millones de kilogramos al año; ese mismo año, el servicio empezó a diversificarse y a las rosas se sumaron alimentos y otros productos de exportación.

El crecimiento es el resultado de las estrategias. Bustamante menciona algunas, como negociar con aerolíneas, enviar más volumen o maximizar ingresos. “Así crecemos en rangos interesantes”.

Daniel Legarda, vicepresidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores, describe a Flowercargo como actor fundamental de la cadena de exportación de flores, así como de envíos e importaciones de perecibles (pescado, frutas, otros alimentos), como no perecibles (flores preservadas, artesanías, entre otras). “Su infraestructura es sin duda una de las fortalezas, que junto con la calidad de su servicio la han llevado a ser una de las más importantes empresas en el mercado”.

Esta agencia de carga tiene su base de operaciones desde febrero del 2013 en el centro logístico Alpachaca, en las cercanías del aeropuerto Mariscal Sucre.

Las nuevas bodegas y oficinas se construyeron con una inversión de USD 2 millones; allí trabajan 40 empleados fijos a los que se agregan 10 más en las temporadas de San Valentín y Día de la Madre. Los espacios ofrecen 5 600 metros cúbicos y las oficinas se distribuyen en unos 1 200 metros cuadrados de construcción.

En el sitio la actividad de carga toma fuerza pasadas las 18:00, cuando empiezan a llegar los camiones cargados de flores desde fincas del norte y centro del Ecuador. Cinco camiones de 10 toneladas y dos tráileres conforman la flota de transporte. Luego de consolidar la mercadería, el proceso de envíos al extranjero continúa en aerolíneas como Lan Cargo, UPS, KLM Cargo, Cargolux y Avianca Cargo. Flowercargo se encarga de todos los detalles para tranquilidad de los exportadores.

Uno de sus clientes es CVFlor Group. Su propietario, Harold Valle, cuenta que usa los servicios de la agencia hace cinco años. “Recibimos una atención personalizada y nuestros envíos han llegado sin inconvenientes a destinos como Los Ángeles o Kuwait”.

El gerente

Juan Simón Bustamante


Para nosotros, la clave de nuestro servicio es valorar la relación con los clientes y visitarlos de manera permanente. Eso nos ayudó en el 2015, cuando se redujeron los envíos de flores. Además, asistimos a ferias de flores y alimentos y participamos en misiones comerciales. La estrategia ha sido estar presente en los mercados, no quedarnos estáticos. Otra de las claves es innovar en servicios y estar a la vanguardia en tecnología y comunicaciones.