Redacción Quito (I)
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Todas las expectativas privadas cambiaron el último mes

Los cálculos y proyecciones empresariales cambiaron en los últimos 30 días. Lo que se preveía como un segundo semestre continuo, incluso con cierto optimismo, cambió a un estado de cautela.

La razón es el agitado escenario político y jurídico que ha vivido el país en estos días. Es así como están en camino la aprobación de un Código Monetario y Financiero, y un nuevo Código Laboral, que podría cambiar el ambiente empresarial durante los próximos meses.

A ello hay que sumar la posible firma de un tratado comercial con la Unión Europea (UE) y los efectos que podrá tener la recientemente aprobada Ley de Aguas. Mientras que en materia macroeconómica, los nuevos créditos obtenidos en organismos internacionales, con China y con la emisión de USD 2 000 millones hace pensar a los empresarios que la demanda en los mercados se mantendrá, debido a la inyección de dinero vía inversión pública.

Para Javier Díaz, presidente de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE), las últimas semanas han sido decisivas en las proyecciones de los empresarios hasta fin de año.

"No sabemos cómo podría afectar la Ley de Aguas a las nuevas inversiones. Eso podría impactar en nuestra industria, que demanda mucho de agua. Mientras que lo del tratado con la UE esperemos que se firme, pero eso no se sentirá en el corto plazo. Vemos un semestre muy complicado para la industria textil, especialmente por los problemas en el mercado interno", señala.

Un aspecto que los empresarios también ven con detalle es el de la restricción de importaciones. Desde que se puso en marcha la Resolución 116 hubo quejas de importadores por no poder traer los productos y de consumidores, quienes se quejaban de la falta de los mismos.

Según Roberto Aspiazu, director Ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE), uno de los impactos más fuertes ha sido la reducción de importaciones desde Perú y Colombia en los cuatro primeros meses del año.

"Nuestras exportaciones han decrecido en USD 200 millones. Y siguen existiendo problemas, dando dolores de cabeza. Hay dificultades para validar los certificados de conformidad de los productos importados con las normas de calidad del país, que permiten la entrega del documento de reconocimiento por parte del ex Instituto Ecuatoriano de Normalización", asegura.

Algunos de los inconvenientes se centran en que un documento se aprueba en una ciudad y en otra no. De ahí que no se puede hacer la nacionalización.

El Gobierno ha defendido de forma permanente esta medida, señalando que responde a exigir calidad de los productos importados, que deben cumplir con las regulaciones dentro de los reglamentos técnicos y normas ecuatorianas.

De hecho, el pasado jueves el Ministro Coordinador de la Producción, Richard Espinosa, indicó que las medidas llegaron para quedarse y que se seguirán implementando nuevas regulaciones. "Entrarían en vigencia entre los meses de agosto y septiembre (…) están productos como confites, chocolates, entre otros. Ya se ha enviado la normativa técnica y esperamos que se ponga en vigencia en esos meses".

Las expectativas empresariales habían sido positivas hasta antes de este mes. Pero eso ha cambiado. Así, el Índice de Confianza Empresarial -desarrollado mensualmente por Deloitte- se ubicó en 79,9 puntos de 250 posibles, disminuyendo dos puntos en relación con el mes anterior. Comparado con junio del año pasado, la disminución es mucho mayor. Lo que da una idea de lo que el empresario prevé hasta fin de año.


El barómetro empresarial

El optimismo es una actitud que mantienen los empresarios

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El empresario ecuatoriano aún mantiene una visión positiva sobre el panorama económico nacional. Según el estudio denominado Barómetro Empresarial Latco, de la consultora Deloitte, el 52% de los encuestados percibieron que la situación económica del país se ha mantenido igual al año pasado.

Esta es la novena edición de la encuesta que en el país consultó a 116 altos ejecutivos de empresas, cuya facturación conjunta supera los USD 10 000 millones y emplean a más de 70 300 personas.

La investigación analizó temas como la macroeconomía, indicadores empresariales, así como precios y salarios. Sobre la macroeconomía en general, el barómetro no muestra cambios relevantes en comparación con los datos de la anterior edición (2013). Un 52,6% de los consultados cree que actualmente la situación económica se encuentra igual que hace un año, mientras un 28,4% sostuvo que mejoró y un 19,0% que empeoró.

Joseph Soto, socio de Deloitte, explica que los empresarios ecuatorianos se mantienen igual de optimistas que el año pasado con perspectivas a que la situación mejore.

Entre los factores para que la mirada de los ejecutivos se mantengan optimistas, explica Soto, están el posible Acuerdo Multipartes con la Unión Europea (UE) y la operación financiera que se realizó con Goldman Sachs. Estos acontecimientos dan una señal "de apertura a los mercados internacionales".

La encuesta, que se realizó entre abril y mayo pasados, contemplaba escenarios como el proyecto del Código de Trabajo, y las nuevas normativas del ex Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN) más estrictas para las importaciones; a pesar de ello, la visión es optimista.

Otra de las razones, opina Paulina Batallas de Deloitte, es la visión positiva que cada empresa tiene a pesar de algunas medidas adversas. "Las empresas tienen una visión de superación para lograr conseguir sus objetivos trazados".

Para Carlos de la Torre, decano de Economía de la Universidad Católica de Quito, la postura de los empresarios se mantiene estable debido a que los procesos de desaceleración de la economía son normales, luego de que el Ecuador experimentara por tres años consecutivos un crecimiento sostenido.

"Siempre la tendencia, luego de un crecimiento en una economía, es que los indicadores se estabilicen; eso lo entienden los empresarios, porque economías vecinas tambien atraviesan situaciones parecidas", concluye el catedrático.


Los recursos

La inversión pública superó a la privada

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Durante el 2013, la inversión pública, por primera vez, superó a la privada desde el 2003. Así lo indica un informe de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor).

El documento establece que el 55% de la inversión en Ecuador, el año pasado, fue del Estado y el 45% del área privada. De hecho, la primera ha tenido un crecimiento paulatino durante los últimos cinco años, lo que refuerza el planteamiento de que el Gobierno ha sido el motor de la economía en estos años.

Jaime Carrera, director del Observatorio de la Política Fiscal, sostiene que hasta antes de que llegue este Gobierno, en el 2007, la inversión privada representaba un 70%, mientras que la pública el 30%. Pero esto tuvo en giro y el Estado ha necesitado ingentes recursos para sostener su modelo, que genera consumo y da un sensación de estabilidad.

"No se puede cambiar la Matriz Productiva sin la intervención directa del sector privado. No se le puede decir al empresario dónde invertir y no existe un entorno adecuado para la inversión", manifiesta Carrera.

Pero desde el Gobierno se asegura que existen normas, como el Código de la Producción, que regulan y generan incentivos para la inversión privada en el Ecuador, inflación controlada, tasa de desempleo baja y crecimiento por encima del promedio de América Latina.

Pero Víctor Hugo Albán, presidente del Colegio de Economistas de Pichincha, asegura que no se puede generar estabilidad para el inversor, cuando hay cambios permanentes de las reglas del juego con reformas tributarias, regulaciones en materia laboral, etc.

Para el analista, la economía necesita liquidez para mantenerse. Lo propio opina Carrera, quien dice que, al parecer, el modelo "se está agotando" debido a coyunturas como el uso de las reservas de oro, la colocación de bonos en el mercado, la restricción de importaciones, etc.

Para Joseph Soto, socio de Deloitte, el panorama en el caso de las inversiones no es tan adverso, según su último denominado estudio Barómetro Empresarial. Existen más inversionistas para empresas nuevas o las ya existentes de países como México, EE.UU., Alemania, España, Chile, Colombia, Perú, buscan nichos en el Ecuador para invertir.

Las cifras

El PIB. El peso de la inversión privada con relación al PIB disminuyó en Ecuador, frente al promedio de la región que es del 22%. En Ecuador se ubicó en el 13,7%.

La inversión total (pública y privada). Representó el 26% del PIB, desde el 2011


El mundial influyó en el ánimo de las empresas

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El Mundial de Fútbol también influyó en el ánimo empresarial para lo que queda de este año. A la adecuación de normas laborales para que los empleados pudieran observar los partidos de la Selección de Ecuador (y otros partidos) en el certamen de Brasil, se sumó la necesidad de cumplir con los objetivos propuestos en el giro del respectivo negocio.

Pero transcurrido casi todo el Campeonato Mundial, hay algunos resultados sorprendentes. Según un estudio realizado durante estos días de la fiesta deportiva, la consultora Deloitte concluyó que los resultados en el negocio fueron distintos dependiendo del sector empresarial al que se analiza.

"Este análisis contiene datos importantes sobre el comportamiento de las empresas durante el mes del Mundial. En este sentido se consultó a los participantes sobre sus políticas en cuanto al Campeonato de fútbol. Muchas empresas se vieron favorecidas por un mayor consumo, como es el caso de restaurantes y lugares de entretenimiento, compras de ropa o artículos deportivos de equipos, turismo, entre otros. Mientras que otras compañías, pudieron ver afectado el desempeño de su personal por distraerse con el fútbol o porque el ambiente estuvo futbolizado y no es una época productiva".

Al respecto, un 43% de las empresas consultadas por la firma dijo que su empresa no ha restado productividad por esta actividad, mientras que un 30% consideró que sí lo ha hecho. Para un 28% ha sido positivo para la productividad de su empresa. La misma tendencia se registra al hablar de las ventas.

Por otro lado, en un 46% de los casos, fue viable que los trabajadores dejen de lado sus actividades para ver los partidos del Mundial, mientras que un 30% permitió esta política solo para los partidos de Ecuador. Un 25% no estuvo de acuerdo con que las actividades se detengan por ver los partidos de fútbol.

Ya por sectores, el industrial fue el que mayormente sintió un efecto negativo por el Campeonato. La mitad de las empresas consultadas aseguró que impactó en la productividad.

Mientras que en los sectores comercial y de servicios, el impacto fue positivo dentro de los objetivos del negocio.

¿Los empleados pudieron ver el fútbol? En el sector financiero, las empresas señalaron que sí era viable que eso suceda, siempre y cuando no afectara a la atención a los clientes. Por tanto, el seguimiento fue total dentro de esta industria económica.

Según un reporte de la firma internacional PageGroup especializada en reclutamiento especializado, "el evento deportivo más importante del año puede contribuir directamente con el fortalecimiento de un clima laboral saludable, la productividad y la innovación de una organización".

En esto concuerda José Esteban Ramírez, especialista en Recursos Humanos. "La productividad depende mucho de la motivación que se dé a un trabajador. Aunque sí es verdad que hay actividades que requieren un trabajo continuo durante el día, prohibir algo que se respira en el ambiente va a pasar factura negativamente tarde o temprano. Lo mejor es que el empleado sepa que sus emociones también son valoradas".

Por eso varias empresas incorporaron durante todo este tiempo acciones para mirar ciertos partidos. E incluso los empleados podían seguir los cotejos en pantallas compradas para el efecto o a través de la conexión a Internet.